De la Rúa confía en la ayuda del FMI

Recibió con alivio la llamada de Cavallo desde Washington, pese a que no logró todavía el desembolso
Mariano Obarrio
(0)
9 de diciembre de 2001  

El presidente Fernando de la Rúa pasó de la ansiedad a la euforia cuando el ministro de Economía, Domingo Cavallo, le notificó desde Washington los avances en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pese a que éste no destrabó todavía el desembolso de 1260 millones de dólares para afrontar los vencimientos de la deuda de diciembre.

"Pero este paso con el FMI permitirá destrabar los fondos en tiempo y forma. Es la expectativa del Presidente", dijo anoche a LA NACION el vocero del Gobierno, Juan Pablo Baylac, desde Olivos.

"Lo importante es que se volvió a sentar con el Fondo y se avanza en algún acuerdo sobre el futuro presupuesto y el tramo externo del canje de deuda", dijo un allegado al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.

Pero era muy poco como para festejar. Ese desembolso dependerá del avance de las condiciones que impuso el FMI. Así, subsisten las posibilidades de que la ayuda no llegue a tiempo para cubrir los vencimientos de la deuda de este mes, lo cual colocaría al país cerca de la cesación de pagos.

La preocupación de la Casa Rosada pasa ahora por cumplir con el drástico ajuste presupuestario e impositivo que el FMI exigiría para apoyar el programa económico. "Los detalles no están y serán informados por Cavallo cuando llegue", dijo Baylac.

La atención se dirigirá a Olivos, hacia donde irá hoy Cavallo, apenas pise suelo argentino.

El papel de Colombo

Hacia allí convergerá Colombo, la otra pata de esta compleja trama. El jefe de Gabinete negocia la complicada concertación política con el PJ para cumplir en el Congreso con las recomendaciones del FMI.

Según los voceros oficiales, mañana o pasado mañana tendrá lugar la esperada reunión entre De la Rúa y el presidente del PJ, Carlos Menem. Los detalles, también en este caso, están en manos de Colombo.

Las primeras noticias que llegaban a la Argentina eran que, además del presupuesto, el Gobierno tendría que formular un ajuste impositivo para cerrar el déficit fiscal.

Los ajustes serán duros de digerir para el PJ, que anticipó su rechazo. Colombo le explicó a De la Rúa en Olivos lo convenido en Misiones con los gobernadores peronistas del Frente Federal. Los mandatarios de las "provincias chicas" impusieron sus condiciones para el diálogo.

Tal como le había dicho anteayer a Colombo el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, "el PJ dialogará siempre que la Nación cumpla con el envío de fondos comprometidos para pagar sueldos y jubilaciones".

En Puerto Iguazú, rescató Colombo ante De la Rúa, se avanzó en privilegiar en la negociación de dos temas urgentes en el acuerdo:

1) Una ley de presupuesto 2002 según las pautas que traiga Cavallo desde Washington. Hasta ahora se prevé un recorte de 6000 millones de pesos para el próximo ejercicio.

2) Ratificar por ley el tramo internacional de la deuda pública para dotarlo de legitimidad. El canje local se hizo sobre la base de un decreto de necesidad y urgencia. Una ley facilitaría la gestión con los acreedores porque le daría un respaldo político.

Precisamente, una insistencia del FMI para negar el desembolso actual -como pronostican observadores extranjeros- complicaría el posterior paso del canje de deuda, crucial para disipar el fantasma del default.

Con el PJ, el Gobierno deberá acordar la ley de coparticipación federal, también requerida por el FMI y, entre otros puntos, un firme pacto sobre la continuidad institucional de De la Rúa hasta 2003.

El negociador

Chrystian Colombo

  • El jefe de Gabinete prepara una reunión entre De la Rúa y Menem para mañana o pasado mañana.
  • Mantiene negociaciones con el PJ para una concertación sobre las exigencias del FMI para apoyar el programa argentino.
  • Acordó con la Liga Federal del PJ avanzar en las leyes de presupuesto, de canje de deuda y de coparticipación.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Politica

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.