Definen al jefe de diputados del PJ

El duhaldista José Díaz Bancalari es el candidato más firme; los reclamos que extendió Kirchner
Laura Serra
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22 de mayo de 2003  

Un bonaerense de la más estrecha confianza de Eduardo Duhalde será, de no mediar sorpresas, el próximo presidente del bloque de diputados del PJ: José María Díaz Bancalari.

La decisión final quedará en manos de la bancada, que se reunirá este mediodía para ultimar detalles de la designación. De esta manera, los diputados justicialistas acatarán la voluntad del presidente electo, Néstor Kirchner, que exigió que la jefatura en cuestión estuviera encarnada sólo en una persona y no en un triunvirato, como ocurre desde que el actual embajador en Roma, Humberto Roggero, dejó de presidir la bancada del PJ.

No fue un gesto menor el de Kirchner. La semana última, las autoridades del bloque peronista habían decidido, sin siquiera consultar al resto de sus compañeros (tampoco al presidente electo), ratificarse en sus cargos hasta diciembre.

De inmediato, los legisladores más cercanos al presidente electo -agrupados en el llamado "grupo Talcahuano"- reaccionaron indignados: plantearon, sin vueltas, que la cúpula oficialista de Diputados debía renovarse en la misma línea que el Poder Ejecutivo.

El conflicto no es sólo por una cuestión de nombres. Es más profundo: los diputados kirchneristas dicen que pretenden desterrar las oscuras prácticas que durante tanto tiempo signaron el Congreso y que le han costado el descrédito que hoy padece. Por eso interpretaron que la continuidad de las mismas autoridades sería la más clara señal de que, al final, nada cambiaría.

En las últimas horas, Kirchner hizo llegar su veredicto: nada de triunviratos en el bloque del PJ. Exigió una conducción unipersonal, aunque no expresó preferencias por ningún diputado en particular.

De inmediato, la cúpula oficialista de diputados comenzó a trabajar por la designación de Díaz Bancalari. Este legislador bonaerense integra el triunvirato que dirige el bloque, junto con el menemista Manuel Baladrón -que no dejó el bloque- . y el santafecino Jorge Obeid (cercano a Kirchner).

Díaz Bancalari jamás ocultó su deseo de comandar el bloque oficialista. Tiene una buena relación con el resto de sus pares, aunque la única objeción que se le plantea es su condición de bonaerense. En efecto, si asumiera la jefatura del bloque mayoritario, esta provincia acaparará los dos principales cargos de la Cámara de Diputados, ya que la titularidad de este cuerpo está a cargo de Eduardo Camaño, otro alfil de Duhalde en el Congreso.

Reformulación

Los diputados kirchneristas no objetarán por este problema a Díaz Bancalari. Eso sí, exigirán una condición: una reformulación en la mesa de conducción del bloque, actualmente integrada por menemistas, duhaldistas y representantes del gobernador santafecino, Carlos Reutemann.

"La conducción debe representar al conjunto de los diputados", enfatizó Sergio Acevedo -designado titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado- a Camaño y a Díaz Bancalari, en una reunión a solas. No sólo eso: Acevedo, hombre de íntima confianza de Kirchner, también insistió en que las decisiones parlamentarias se tomen en conjunto (no sólo la conducción) y, sobre todo, planteó una mayor transparencia en la administración de los recursos del bloque.

"Si no vemos una actitud en ese sentido, vamos a proponer a Julio Gutiérrez como jefe de la bancada", amenazan los diputados kirchneristas.

Díaz Bancalari se mostró predispuesto a incorporar cambios. Y, después de toda una tarde de conversaciones con distintos legisladores, respiró tranquilo. Se siente seguro de que hoy contará con un aval mayoritario.

Su papel en la Cámara de Diputados será fundamental. En primer lugar, se erigirá como cabeza visible en defensa de los proyectos de ley que exigirá el nuevo presidente.

Además, quedará en sus manos la delicada relación con las restantes bancadas; cabe recordar que el PJ no tiene mayoría propia en esta Cámara como sí la tiene en el Senado, por lo que deberá recurrir a la oposición para la aprobación de las leyes.

Reunificación interna

Pero el problema más urgente por resolver es la unificación de su propia bancada. El sector menemista -agrupado en el bloque Azul y Blanco- ratificó que, por ahora, no se reintegrará al oficialismo, ofuscado desde que Kirchner expresó, hace tres días, que "no necesita" del menemismo para gobernar.

"Vamos a colaborar, pero mantendremos nuestra independencia", expresó Oscar González, líder del grupo conformado por una veintena de legisladores.

De todas maneras, nadie cree que esta separación se prolongue demasiado más. "Hoy los ánimos están caldeados, pero los menemistas hoy no tienen a nadie que los contenga. No va a pasar mucho tiempo hasta que vuelvan al redil", pronosticaban ayer los oficialistas.

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