
Dos mil desocupados siguen en la ruta 3
El municipio y la provincia firmaron ayer un acuerdo con los piqueteros, aunque éstos exigen al Gobierno más asistencia
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Pese a la firma de un acuerdo con las autoridades de la provincia de Buenos Aires, más de 2000 desocupados mantenían ayer el corte de la ruta nacional Nº 3, en el partido de La Matanza, a la espera de que las autoridades del gobierno nacional se acercaran a dialogar.
Los piqueteros, que también interrumpieron el servicio del ex ferrocarril General Belgrano, a la altura de la estación Isidro Casanova, sellaron un acta con el vicegobernador bonaerense Felipe Solá; el intendente de La Matanza, Alberto Balestrini, y el obispo de esa diócesis, monseñor Jorge Meinvielle.
La reunión se desarrolló en el Obispado, en la localidad de San Justo, pero el acuerdo no alcanzó para levantar la protesta.
Los desocupados, que responden a la Corriente Clasista Combativa (CCC) y a la Federación de Tierra Vivienda y Hábitat de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), exigen del Gobierno 10.000 vacantes en planes Trabajar, 5 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y 1 millón de kilos de comida.
La provincia, ayer, se comprometió a entregar 4500 puestos de trabajo y 22 toneladas de comida, a razón de 2 toneladas por mes durante un semestre. Estas partidas se agregarán a las 70 toneladas que desde junio último les envía la administración bonaerense a los asentamientos zonales.
Sin trabajo, el 30 por ciento
Los manifestantes, liderados por el dirigente clasista Juan Carlos Alderete, insisten en que no alcanzan para cubrir las necesidades de un distrito de casi dos millones de habitantes, en el que más del 40% está por debajo de la línea de pobreza y casi el 30% no tiene trabajo. Las cifras fueron confirmadas por el concejal Raúl Mathiú (PJ).
Mathiú se acercó ayer hasta la ruta 3, a la altura del kilómetro 22, para anunciar que el Concejo Deliberante suspendió la sesión de ayer, en adhesión a sus reclamos. Ese piquete interrumpió anteayer el tráfico ferroviario.
A media tarde de ayer, un segundo piquete se alzó a pocas cuadras, en el kilómetro 24. Los dirigentes se identificaron como los Descamisados y anunciaron que cortarían la ruta durante una hora.
Diecisiete patrulleros y 32 efectivos policiales custodiaban el lugar donde se desarrollaba el piquete principal. El personal policial se encargó de recoger los datos de los cabecillas e iniciar actuaciones de oficio por infracción al artículo 194 del Código Penal, que sanciona los cortes de rutas nacionales y las vías.
A las 3, hubo un momento de tensión. Los patrulleros "amenazaron" con correr a los piqueteros. Estos se quedaron en guardia, armados con palos. Los móviles se replegaron. No hubo en la jornada otro signo de posible represión.
Contra el Gobierno
La mayor parte del día transcurrió en un clima distendido. La música del recordado bailantero Rodrigo alentó a los piqueteros matanceros. Al mediodía, el dirigente sindical Víctor De Gennaro (CTA) llegó hasta el lugar, que más tarde se transformó en un improvisado escenario para políticos de los todos los colores, que sumaron su respaldo.
La quema de neumáticos sobre los rieles encendió los ánimos de los gobernantes. Ruckauf reclamó "una rápida rectificación en lo social para evitar que se produzcan estallidos". La ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, respondió que su cartera cumplió con más planes Trabajar.
A media tarde se produjo la reunión en el Obispado de San Justo entre Balestrini, Juan Carlos Alderete (CCC), Luis D´Elía (FTV), Miguel Federico (ATE), Solá y el secretario de Trabajo, Aníbal Fernández. El obispo Meinvielle moderó los ánimos. La delegación de trabajadores no dejó ingresar en el lugar a funcionarios de tercera línea de la cartera laboral.
A la salida de la reunión, uno de los dirigentes sindicales dijo: "Estamos cansados de que nos bicicletee el Gobierno. Les decimos a los ministros del Interior y de Trabajo que si no acceden a nuestros pedidos mantendremos el corte de ruta por tiempo indeterminado".
De esa forma, los trabajadores se negaron a asistir a una reunión citada para las 19 en la Casa de Gobierno.
El convenio firmado con la provincia incluye la reducción de la tarifa de electricidad para carecientes; la refacción de por lo menos 5 escuelas; 20.000 kilos de comida por mes acumulativos hasta llegar a las 22 toneladas; 3000 planes Bonus, y 1500 planes Segunda Oportunidad.
Al cierre de esta edición, el párroco Enrique Lapadilla, de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, se preparaba a celebrar una misa ante los manifestantes. Los hombres y las mujeres solteras se alistaban para pasar la segunda noche sobre el pavimento.





