
El frío saludo entre Cobos y Kirchner en plena calle
Estuvieron cerca, pero apenas se cruzaron
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"¿Hola, Néstor, cómo estás? ¿Cómo anda tu salud?", preguntó Julio Cobos mientras extendía su mano derecha hacia Néstor Kirchner, que lo miraba con expresión de asombro y balbuceaba un "sí" de compromiso sin sonrisas.
Así, y promediando el acto de conmemoración del atentado contra la AMIA, el ex presidente y el vicepresidente volvieron a encontrarse. El saludo, que surgió por iniciativa de Cobos, fue una isla en el mar de indiferencia que ambos se prodigaron durante el acto que rindió homenaje a las 85 víctimas del atentado terrorista que voló la mutual judía, en 1994.
El vicepresidente llegó temprano, pasadas las 9, a la esquina de Pasteur y Viamonte. "Hoy, después de 16 años, venimos a renovar el compromiso por la vida, por la tolerancia y por el respeto", afirmó a los periodistas apostados cerca del escenario. "Es cierto que todavía es un hecho impune, pero hay un proceso nuevo en donde la Justicia ha decidido investigar en serio", agregó Cobos, en un guiño al fiscal Alberto Nisman, que coincidió con los oradores del acto.
Acompañado por el diputado Daniel Katz y el senador Eugenio "Nito" Artaza, Cobos pasó un rato a la nueva sede de la AMIA y aprovechó para conversar un rato con el juez Baltasar Garzón. Ya frente al escenario, debió pasar largos minutos codo a codo con otro enemigo íntimo: el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, con el que se saludó fríamente al inicio del acto. No volvieron a cruzar miradas.
Kirchner llegó a la AMIA 20 minutos después de comenzado el acto. Acompañado por gran parte del gabinete nacional, se ubicó en diagonal a Cobos, y al lado del juez Garzón y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Siguió atento y serio los discursos, mientras saludaba a familiares de fallecidos, entre ellos Sergio Burstein, denunciante de Mauricio Macri en el caso de las escuchas ilegales.
También llamó la atención un afectuoso abrazo con el ex jefe de gobierno porteño Jorge Telerman, del que hasta hace poco estaba irremediablemente distanciado. Kirchner y Cobos ni se miraron durante la hora en la que compartieron presencia en la gélida calle Pasteur. El ex presidente esbozó una media sonrisa cuando uno de los discursos apuntó hacia Macri.
Al terminar el acto, y entre apretujones, Kirchner quedó detrás de Cobos, aunque se hizo un momento para dejarle sus impresiones a la Agencia Judía de Noticias. Habló de "intereses nacionales e internacionales" que impiden el esclarecimiento del atentado. Calificó de "muy bueno" el discurso de la familiar Marina Degtiar y de "extraordinario" el de Garzón, y pareció criticar la gestión del actual aliado político del kirchnerismo en el Senado, Carlos Menem, al afirmar que "se minó todo, se trabó todo el camino del esclarecimiento, y eso la comunidad lo conoce muy bien".
El mendocino, a cargo de la presidencia hasta el regreso de la presidenta Cristina Kirchner, se fue en auto y hacia el Aeroparque, "emocionado" luego de su primera asistencia a la conmemoración del ataque. El ex presidente partió, por el camino opuesto, hacia la residencia de Olivos, contento por un ámbito en el que -gracias a su política de denuncia a Irán en los foros internacionales- juega cada día más de local.
SORPRESIVO APOYO PARA ESTELA CARLOTTO
- En la mitad del acto de conmemoración del atentado a la AMIA, la conductora televisiva Mónica Gutiérrez anunció un sorpresivo apoyo "de los familiares de las víctimas" a la candidatura al Premio Nobel de la Paz de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Gutiérrez dijo hablar "en nombre de los familiares" para apoyar a Carlotto, que estuvo ubicada muy cerca del ex presidente Néstor Kirchner.





