
El Gobierno hizo cambios en la seguridad de la quinta de Olivos y le cedió el control a la Casa Militar
Así lo confirmaron desde la Casa Rosada este jueves; el organismo que quedó a cargo depende directamente de Karina Milei; hubo despidos y traslados de personal civil
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En medio de una catarata de versiones extraoficiales, el Gobierno hizo cambios en la seguridad de la quinta de Olivos, donde vive Javier Milei. Ahora, la responsabilidad la tendrá la Casa Militar, la fuerza que protege al Presidente en la diaria y que depende exclusivamente de la secretaria general, Karina Milei.
Según pudo confirmar LA NACION de fuentes oficiales, el proceso incluye despidos y reasignación de tareas respecto del personal de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, un área que se diluye con el nuevo esquema. Ese casillero estaba a cargo de Osvaldo Javier Sosa, sobre el que todavía no hay novedades.
“La Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del presidente de la Nación y de su familia, con el objetivo de fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos”, confirmaron desde el Gobierno.
En un comunicado oficial, la Casa Rosada alegó que las modificaciones se deben a la necesidad de “elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a la Argentina”. Aseguraron que la llegada del Sumo Pontífice “demandará un gran movimiento de personal ajeno para la ejecución de obras y la prestación de servicios necesarios para el acondicionamiento de la visita oficial”.
No obstante, la redirección de la seguridad del Presidente en su residencia coincide también con un alto nivel de hermetismo sobre Milei, que se mueve con una enorme cápsula de custodia en sus actividades públicas, y a quien su entorno cada vez lo nota más preocupado y celoso respecto de las posibles filtraciones de sus reuniones privadas.
Según el jefe de ATE Capital, Daniel Catalano, son diez los despedidos. El Gobierno todavía no confirma el número de expulsados.
“No los dejaron entrar [a la quinta]. Los mandaron a sus casas a esperar el telegrama”, contó Catalano a LA NACION y detalló que entre los echados hay personal de jardinería, administrativo y de cocina, entre otros rubros de trabajadores de Olivos. “Una de las personas despedidas está de licencia por cáncer”, denunció el sindicalista.
Despidieron sin ningún motivo al personal de la Quinta de Olivos. Los trabajadores se presentaron a su puesto de laburo como todos los días a realizar las labores que llevan adelante y no pudieron hacerlo. No se les dio ninguna explicación. Nada.
— Tano Catalano (@DanielCatalano_) September 17, 2026
Al parecer @JMilei y…
Hasta el momento, la Casa Militar fue utilizada por los Milei para impartir órdenes respecto de cómo cubrir los actos de gobierno y limitar la actividad de prensa.
A cargo del coronel Sebastián Ignacio Ibáñez, esta dependencia efectuó la denuncia contra periodistas por supuesto espionaje en la Casa Rosada -desestimada por la Justicia-, es la que lleva adelante los operativos de restricciones a la prensa acreditada y también aquella que impidió a los camarógrafos filmar a Milei mientras caminaba por delante de ellos en algunas de sus últimas apariciones públicas. Es un órgano mixto de militares y civiles.
Según el Gobierno, la transferencia integral de responsabilidades y bienes de la Quinta Presidencial de Olivos a la Casa Militar se cumplimentará en un máximo de 60 días.


