El holding familiar que funciona gracias a los negocios del gremio
Moyano tiene hoteles, una constructora, un taller de ropa y una prestadora médica
1 minuto de lectura'
Hugo Moyano construyó un holding de empresas vinculadas a su familia política que trabajan con el sindicato de camioneros.
La expansión empresarial se dio a partir de 2003, cuando selló su alianza con Néstor Kirchner, y demostró una curva ascendente hasta que las relaciones con gobierno de Cristina Kirchner empezaron a agrietarse profundamente.
Moyano puede jactarse de tener hoteles, una constructora (Aconra SA), un taller de ropa (Dixey SA) y una prestadora médica (Iarai SA).Tal vez haya más. Según publicó el diario Perfil, también cuenta con una compañía habilitada para la investigación privada, vigilancia de transportes y seguimiento de personas.
Todas las empresas moyanistas le brindan servicios al gremio de los camioneros: la constructora está a cargo de todas las refacciones y obras; la firma textil provee de uniformes de trabajo, sobre todo a los médicos y enfermeros que se desempeñan en los distintos sanatorios y clínicas del sindicato, y la prestadora médica gerencia la Obra Social de los Choferes de Camión (Oschoca) y ofrece sus tareas a geriátricos.
El caso de Iarai SA es el más emblemático. La firma es presidida por Valeria Alejandra Salerno, la hija de Liliana Zulet, la actual esposa de Moyano.
Iarai perdió una caja de 100 millones anuales cuando el Gobierno le quitó el año pasado el monopolio de los exámenes psicofísicos para otorgar las licencias de conducir a los camioneros.
El presidente de Ancora es Vicente Asorey, que también es vice en Iarai y contador de Dixey. Su hijo Christian trabaja para Camioneros, y Moyano lo había ubicado en el área de informática de la estatal Administración de Programas Especiales, de donde fue echado tras el enfrentamiento político con el kirchnerismo.
Además, a Moyano se lo vincula con la empresa recolectora de residuos Covelia.
En marzo de 2011, la Justicia de Suiza pidió informes a la Argentina sobre los bienes de Moyano y sus nexos con el propietario de Covelia, Ricardo Rubén Depresbiteris, a quien le congelaron 1.870.000 dólares de su cuenta. A los dos y a los familiares más cercanos de ambos se los investiga aún por lavado de dinero.
La difusión de esta causa generó una de las más duras reacciones de Moyano, con amenaza de paro incluida, ya que denunció una conspiración en su contra, y sembró dudas sobre la intencionalidad política de la información.
Sobre Covelia, más de una vez Moyano se defendió diciendo que "no tiene un carajo que ver" con la empresa.
Distinto argumento utilizó sobre las firmas que trabajan con el sindicato de camioneros, a las que evita reconocer públicamente como propias, aunque sí justifica su contratación diciendo que así "cuida" la economía de su gremio.
1Renunció el juez federal acusado de difundir mensajes antisemitas
2El portazo de un veedor de la AFA profundiza la interna en el Gobierno
3Ordenan liberar a los líderes de La Salada y se derrumba la causa de lavado de dinero
4La investigación sobre el vuelo de Scatturice se encalla entre lagunas técnicas, sospechas de connivencia y el silencio de EE. UU.




