
El presidente de Mercado Abierto admitió que sus clientes evadían
El financista Miguel Iribarne se lo dijo a un agente encubierto, en junio de 1999
1 minuto de lectura'
WASHINGTON.- Stephen M. Perino, un agente especial del Servicio de Aduanas de los Estados Unidos que se encontraba en Buenos Aires siguiendo el rastro del dinero del Cartel de Juárez de la droga, escuchó durante su entrevista con los dueños de Mercado Abierto algo que le llamó mucho la atención.
Mientras le mostraba las oficinas de la financiera de Aldo Ducler, el presidente de la compañía, Miguel Iribarne, se detuvo en los movimientos de M. A. Bank, el brazo off shore de Mercado Abierto.
"Le dijo a Perino que creía que todas las cuentas off shore pertenecían a gente que evadía impuestos, y que tal vez provenían de otras actividades ilegales también", dice el informe que elevó el propio agente de la Aduana después de la entrevista, que tuvo lugar el 24 de junio de 1999.
"Perino le preguntó si pensaba que los clientes del M. A. Bank escondían fondos para evadir impuestos, y Miguel Iribarne le contestó que claro, que la mayoría de los clientes que tienen cuentas en el exterior lo hacen para no tener que reportar ingresos (al fisco argentino). Miguel Iribarne dijo que a él no le preocupa, que sus clientes son los que no hacen la declaración, no él", sigue la reconstrucción de los hechos.
El informe forma parte de la documentación obtenida por el periodista Andrés Oppenheimer para la investigación del libro "Ojos vendados, Estados Unidos y el negocio de la corrupción en América latina", de reciente publicación.
Perino, un funcionario de la Reserva Federal, y el agregado de la Aduana de los Estados Unidos con jurisdicción sobre la Argentina, Gerardo Chávez, habían llegado a la sede de Mercado Abierto como resultado de la llamada Operación Casablanca.
Agentes encubiertos
Con agentes encubiertos, el Servicio de Aduanas de los Estados Unidos descubrió que por lo menos 11 millones de dólares del Cartel de Juárez, dominado por el fallecido Amado Carillo Fuentes, habían viajado a la Argentina para un agente inmobiliario casi en quiebra, Nicolás Di Tulio, que movía plata por las cuentas de Mercado Abierto y sus empresas asociadas en el Citibank.
Di Tulio era un viejo amigo del dueño de la financiera, Ducler, que fue funcionario del Ministerio de Economía durante la dictadura militar y asesoró al senador Ramón "Palito" Ortega (PJ) en la última campaña presidencial.
Durante cuatro horas, los investigadores norteamericanos, que utilizaron a Chávez como intérprete, se interesaron por la relación entre Di Tulio y Ducler, pero la soltura con que Iribarne se refería a la evasión de impuestos, un delito muy grave en los Estados Unidos, les llamó tanto la atención que mereció dos párrafos del informe.
La visión de la defensa
Alejandro Carrió, el abogado de Mercado Abierto en la Argentina, dijo a La Nación en un diálogo telefónico que sus clientes no tuvieron la oportunidad de cotejar la versión sobre la entrevista que elevó el agente de Aduanas, resultado de las notas manuales.
"No había un grabador ni ningún mecanismo que pueda reflejar de manera fidedigna lo que sucedió" en el sexto piso de las oficinas de la calle Corrientes 415; "es lo que ellos recuerdan", protestó Carrió.
Pero lo que dijo Iribarne, ¿está bien reflejado? "No lo sé, tal vez pudo haber explicado que no era su función bajo la legislación anterior inquirir acerca del origen de los fondos", especuló el letrado.
La otra queja de Carrió es que esa entrevista, que se hizo con un acuerdo de confidencialidad, fue tomada por el Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado, que investigó una serie de casos de lavado de dinero, entre ellos el de Mercado Abierto, "como si fuera una sentencia".
Lo que es peor para su cliente, fue utilizada, entre otras evidencias, por fiscales norteamericanos que, convencidos de que Ducler conocía el origen de los fondos que recibía Di Tulio, tramitaron en Los Angeles una demanda civil que congeló en forma temporaria casi dos millones de dólares de las cuentas que tenían sus empresas en el Citibank.
Di Tulio, imputado en la principal causa argentina por lavado de dinero, que instruye el juez federal porteño Rodolfo Canicoba Corral, se encuentra prófugo de la Justicia.
En los Estados Unidos, la demanda civil contra Ducler cerró el 13 de junio del año último con un acuerdo con el fiscal Steven Welk, por el cual los Estados Unidos retuvieron 1.200.000 dólares y le devolvieron 600 mil.
"Mercado Abierto recuperó una parte importante del dinero, y el gobierno de los Estados Unidos admitió que Ducler había aportado pruebas que fueron relevantes para que concluyera que estaba en su interés concluir la demanda", evaluó Carrió.
Para retener toda la plata, Welk tenía que probar en un juicio que Ducler sabía que los giros eran producto de las actividades del Cartel de Juárez.
En un diálogo telefónico con La Nación desde su despacho en Los Angeles, el fiscal Welk dijo que con esa convicción presentó la demanda, pero no quiso hablar sobre las razones que lo llevaron a cerrar un trato.
Aunque el financista Ducler pretendió utilizar el acuerdo como una prueba de su inocencia, con una versión un tanto antojadiza que presentó en una solicitada, Welk reiteró que su caso, de carácter civil, "está totalmente divorciado de cualquier cuestión vinculada con un proceso penal".
En otras palabras, no le garantiza a Ducler que no tendrá más problemas con la justicia norteamericana.



