El Presidente recibió el apoyo de la UCR

Le aseguró a Alfonsín que nunca interpretará como "interferencias" sus opiniones "con sentido patriótico"; aval a Machinea
Mariano Obarrio
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29 de octubre de 2000  

El presidente Fernando de la Rúa y el ministro de Economía, José Luis Machinea, obtuvieron ayer el respaldo formal a la gestión del Gobierno por parte del comité nacional de la UCR luego de una semana difícil en lo económico y contaminada por los rumores de que Domingo Cavallo ingresaría en el gabinete.

La oportunidad para ese apoyo político se la ofreció la reunión plenaria del comité nacional de la UCR, el órgano de conducción partidaria que preside Raúl Alfonsín. El clima del encuentro no registró euforia sino más bien un alineamiento oportuno de los delegados que asistieron.

No se notó tampoco una concurrencia masiva. Sobre 102 delegados de todos los distritos se acreditaron 75. Una trabajosa gestión previa de Alfonsín logró aplacar posibles cuestionamientos en un momento delicado de la economía.

"Si Alfonsín se bancó la reunión con Cavallo, que es su peor adversario, los delegados tenían que apoyar a Machinea", explicó un allegado del jefe de la UCR. Hace dos semanas se esperaba que la reunión arrojaría síntomas de descontento radical, pero los cambios del gabinete, con la inclusión de hombres del partido, como Horacio Jaunarena; la reciente rebaja de impuestos y el temor a una crisis económica moderaron los ánimos.

La muestra de apoyo fue retribuida por De la Rúa. "Hay que descartar esas pavadas que se dicen, como que la UCR interfirió en las decisiones del Gobierno; jamás se alteró el sentido de funcionalidad del Gobierno y sepa que jamás interpretaré como interferencias las opiniones dadas por el presidente del comité nacional con sentido patriótico", le dijo solemnemente De la Rúa a Alfonsín, a su lado.

Ese párrafo fue el más aplaudido por los delegados al comité nacional, que de inmediato corearon el emotivo: "Al-fon-sín; Al-fon-sín..."

De la Rúa, Machinea y el ministro del Interior, Federico Storani, arribaron a la sede nacional del partido poco antes de las 19, sin un despliegue de militancia ni de barras partidarias, como otras veces.

Sólo estaba prevista la presencia de Storani, con el fin de formular un informe del Gobierno. Pero a último momento el vicepresidente de la UCR, Angel Rozas, convenció a De la Rúa y a Machinea de que concurrieran a la reunión plenaria. En realidad, el gobernador del Chaco hizo la gestión en el avión Tango 01, a bordo del cual los tres regresaron de la gira de España, por la mañana.

"Este presidente no va a aflojar con la responsabilidad del cargo que responde al mandato popular", sostuvo De la Rúa, luego de hacer un informe de 30 minutos sobre la gestión. Su exposición abundó en referencias a la herencia recibida, al igual que el de Machinea, que reclamó el apoyo del partido y de la Alianza.

Machinea reconoció que "en términos de crecimiento no nos ha ido bien", luego de pronunciar un largo repaso de las medidas que se tomaron, según dijo, destinadas a reducir el déficit fiscal, rebajar los costos del Estado para mejorar la competitividad, defender la industria nacional e insertar a la Argentina en el mundo y en el Mercosur.

"Para lograr ese crecimiento, este gobierno requiere el apoyo político de la Alianza para sancionar en el Congreso un presupuesto razonable para incentivar la inversión", sostuvo Machinea, como una convocatoria al partido. "Si queremos crecer al ritmo del 4 o 5% en 2001, que es lo que vamos a hacer, necesitamos de la ayuda de todos ustedes", se sinceró.

Sobre el final de la sesión, el plenario aprobó un documento en el que manifestó su "voluntad de ratificar su compromiso con las ideas de progresismo, justicia social, participación popular y la solidaridad".

Previamente, y cuando se habían retirado De la Rúa y sus ministros, Alfonsín manifestó su vocación por apostar por "el diálogo con todos los sectores para, desde un pacto democrático, contribuir al apoyo a este gobierno de la Alianza".

En el tramo más duro, De la Rúa arremetió implícitamente contra el justicialismo al advertir "que no vengan los demagogos de palabra fácil a decir que demos lo que no hay". Antes, lamentó que en España "hay confianza en la Argentina; en cambio aquí prevalece el pesimismo".

Curiosa insinuación de Storani sobre periodistas

Con un discurso encendido, el ministro del Interior, Federico Storani, sostuvo que el Gobierno "en ningún aspecto es la continuidad del menemismo" y desmintió que "exista un pacto secreto (con la anterior gestión, de Carlos Menem) de gobernabilidad, a cambio de impunidad".

Ante el plenario del comité nacional de la UCR, enfatizó que "los símbolos de la corrupción del menemismo están presos".

Y convocó a "dar a cada uno lo suyo; es lo mismo que si dijéramos que los periodistas o los medios de corrupción (quiso decir comunicación) reciben un sobre por debajo de la mesa para hablar bien de alguien".

El plenario fue presidido por el jefe de la UCR, Raúl Alfonsín, y asistieron el presidente De la Rúa, Storani y los ministros de Economía, José Luis Machinea, y de Salud, Héctor Lombardo.

Incidentes

Unas 30 personas, de Familiares de los Presos Políticos de La Tablada, causaron anoche corridas e incidentes cuando De la Rúa se retiró de la sede de la UCR. Al grito de "¡justicia para nuestros compañeros!", y de "¡los están matando de hambre!", varios manifestantes intentaron subirse al automóvil presidencial. Uno de ellos abrió una puerta del vehículo y fue golpeado por un custodio, mientras que otro subió al baúl del rodado y cayó al pavimento cuando éste tomó velocidad. Allí hubo refriegas con efectivos de la Policía Federal, pero sin heridos.

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