
Expectativa de la familia de Hilda Molina
El hijo de la neurocirujana dice que confía en una eventual gestión presidencial en la isla
1 minuto de lectura'
Roberto Quiñones, hijo de la médica cubana Hilda Molina, aseguró ayer que confía en las gestiones diplomáticas del gobierno argentino para que su madre obtenga el permiso del régimen castrista para viajar al país, tras 15 años de reclamos.
"Hay mucho hermetismo con el tema; pero tengo tranquilidad; parece que andan trabajando por canales diplomáticos y yo confío mucho en lo que hace el Gobierno", dijo Quiñones, en declaraciones a Radio 10.
Las palabras del hijo de Molina se dan días antes de que la presidenta Cristina Kirchner haga una visita oficial a Cuba, entre el 12 y el 15 de este mes, en un primer paso de una serie de viajes a Venezuela, la India, España, Portugal y Corea.
El hijo de la neurocirujana cubana contó que su madre, de 67 años, "tiene problemas severos de artrosis de columna, osteoporosis y dolores crónicos en la mano, por una caída de una escalera que sufrió hace unos tres años y medio".
"Hace menos de un mes le envié una carta a la Presidenta argentina donde le informaba que, por la parte cubana, no había habido ningún tipo de información con respecto a mi madre", indicó Quiñones.
Hace dos semanas, Molina hizo un enérgico reclamo: "A la Presidenta, con su tradición de defensa de los derechos humanos, le pido que no se olvide de mi caso".
En mayo pasado, Hilda Morejón, la madre de Hilda Molina, llegó a Buenos Aires desde La Habana luego de que en Cuba le dieran el permiso para viajar.
Morejón, de 89 años, arribó a Buenos Aires en silla de ruedas y con un delicado estado de salud. Quiñones afirmó ayer que "ha mejorado significativamente respecto a cómo vino hace seis meses".
"Yo tampoco tenía mucha información [en aquella oportunidad] y un día nos dieron la buena noticia de que ella venía", dijo Quiñones, que confía en que la experiencia se repita con su madre.
El gobierno argentino agradeció en mayo pasado "el gesto del general Raúl Castro", jefe de Estado cubano, de permitir el viaje de Morejón.
Balance negativo
Respecto al 50 aniversario de la revolución cubana, que se cumplió el 1° de enero, el hijo de Molina dijo: "Mi balance es negativo". Lamentó que después de medio siglo "la gente no pueda entrar o salir de su país libremente o tener un negocio para subsistir".
A mediados de 2003, el entonces presidente Néstor Kirchner había pedido en una carta al gobierno cubano que autorizara a Molina a visitar a su familia. La respuesta fue una invitación a que el hijo de la médica y su familia visitaran La Habana.






