
Garré quiere desplazar a Vallecca
La gestión comenzaría con un descabezamiento de la conducción de la Policía Federal para oxigenar la fuerza
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La ministra Nilda Garré pasará, el miércoles próximo, de la cartera de Defensa al nuevo Ministerio de Seguridad, creado anteayer por la presidenta Cristina Kirchner, en medio del conflicto con el gobierno porteño. Como primera medida al frente de su nuevo cargo, Garré analiza la posibilidad de desplazar al jefe de la Policía Federal, comisario general Néstor Vallecca, para mostrar una señal de oxigenación en las cúpulas de las fuerzas policiales.
"Alguien va a tener que pagar por la represión brutal de la Policía Federal en Villa Soldati. A la Presidenta no le gustó la imagen de cinco policías golpeando en el piso a uno de los ocupantes", comentó a La Nacion un miembro del círculo presidencial de Olivos.
Junto con su entorno más íntimo, Garré comenzó a analizar ayer el futuro diseño del Ministerio de Seguridad. Apenas anunciada la creación del nuevo ministerio, el secretario de Seguridad Interior, Sergio Lorusso, presentó anteanoche su renuncia.
En medio de un fuerte hermetismo, la ministra convocó a los miembros del equipo de la actual Secretaría de Seguridad, que está bajo las órdenes del ministro de Justicia, Julio Alak, aunque esos funcionarios seguramente no continuarán con Garré.
"Se le hizo un informe pormenorizado a la ministra para que conozca el estado de situación de la secretaría que será convertida en ministerio", reseñó a este diario un allegado a Alak, que no tendrá más el manejo formal de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval. Esas fuerzas son controladas políticamente por el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, que con este recambio quedó desgastado y recortado en sus funciones reales.
Por ello, Garré ya piensa en descabezar a la Policía Federal, la fuerza más cuestionada, al menos por la Presidenta. No existe aún el nombre del reemplazante. Pero lo cierto es que Vallecca es tenido en el Gobierno como un hombre de estrecha relación con Aníbal Fernández. En cambio, es más difuso un posible recambio en la Gendarmería y en la Prefectura, dos instituciones que no están en el centro de la discusión.
"Yo asumo si tengo todo el control sobre las fuerzas y el apoyo político, Cristina. Mirá que si entro tengo que tocar cajas", dijo Garré cuando la Presidenta le ofreció el cargo media hora antes de anunciarlo. "No te preocupes, tenés todo mi apoyo", dijo Cristina Kirchner.
Por ello, la nueva ministra investigará posibles vínculos de todas las fuerzas federales de seguridad con eventuales negocios ilegales como la prostitución, el juego o el narcotráfico, entre otros asuntos.
Esto último es una señal favorable en la relación bilateral con los Estados Unidos, cuya embajada, según reveló la red WikiLeaks, sospechaba de vínculos de Aníbal Fernández con posibles nichos de corrupción y una presunta falta de interés del Gobierno para investigar el tráfico de drogas y el lavado de dinero.
"Garré no está sujeta a presiones de estructuras partidarias, a favores a intendentes o gobernadores", decían ayer en Balcarce 50.
Agregaron que la Presidenta estaba descontenta con la falta de reformas policiales. "Este malestar viene desde el caso de Mariano Ferreyra, antes de la muerte de Néstor Kirchner. Ya estaba bajo análisis", señaló un hombre del entorno.
PRIORIDADES
- Equipo. La ministra Nilda Garré, que asumirá el miércoles, comenzó a trabajar ayer con el equipo de la actual Secretaría de Seguridad. Sin embargo, no permanecerán en sus cargos los colaboradores del ministro de Justicia, Julio Alak.
- Relevos. La primera medida de la ministra de Seguridad sería el desplazamiento del actual jefe de la Policía Federal, comisario general Néstor Vallecca. Aún no tiene definido quién será su reemplazante.
- Alejamiento. Apenas conocido el anuncio de la Presidenta, presentó su renuncia anteanoche el secretario de Seguridad Interior, Sergio Lorusso.
- Efectos. La designación de Garré limita la influencia del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sobre las fuerzas de seguridad.
- WikiLeaks. El cambio en la política de seguridad se produce luego de la polémica difusión de los cables diplomáticos de EE.UU., que sospechaban de vínculos de Fernández con posibles nichos de corrupción.
- A fondo. La intención de la ministra Garré es investigar posibles vínculos de las fuerzas federales de seguridad con negocios ilegales, como la prostitución, el juego y el narcotráfico.




