
Karina Milei condiciona los acuerdos electorales con los gobernadores a un apoyo claro en el Congreso
En el entorno de la funcionaria aseguran que la Casa Rosada no va a pactar si no hay un aval legislativo a las reformas impulsadas por el Presidente en las próximas semanas
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El Mundial ya terminó y, pese a que en el Gobierno todavía no prima el clima electoral, está claro que para este último año de gestión la reelección de Javier Milei es el objetivo principal. Por eso, la pata política del oficialismo ya proyecta cómo pararse ante el vendaval que se vendrá de cara a la campaña del año próximo.
Que en Balcarce 50 hay más espíritu acuerdista que en 2025, sin dudas. Sin embargo, en el karinismo -que es el ala del Gobierno que se encargará de los vínculos con los aliados- dejaron trascender que los pactos no serán a cualquier costo.
En medio de una relación que fluye mejor, pero que tiene todavía ciertos niveles de desconfianza mutua, el Gobierno espera una prueba de amor de los gobernadores socios para encauzar el venidero año electoral.
Fuentes de la mesa chica libertaria consultadas por LA NACION aseguraron por estas horas que aguardan que, para arrancar, los gobernadores aliados que quieran acordar con Balcarce 50 apoyen los proyectos de ley que ya están en el Congreso y los que van a ingresar. Una instancia previa para sondear el nivel de compromiso en sangre de los jefes territoriales.
“El acuerdismo va a depender de si van a acompañar las ideas: la baja de impuestos, la agenda de desregulación... Es con ideas, no con personas ni con caprichos”, resumió una fuente de alto peso en la mesa de decisiones. Esto respecto del impacto que tendrá para trazar el mapa electoral de 2027 el apoyo político de los socios en el Congreso durante lo que resta de este año.
Otra voz libertaria, en sintonía, remarcó: “Debería ser un acuerdo amplio que sirva también en el Congreso”.
De momento, en el Legislativo quedan proyectos importantes para el Gobierno por definir, como inviolabilidad de la propiedad privada, inocencia fiscal 2, la reforma de la carta orgánica del Banco Central, el Presupuesto 2027 y, claro, la reforma electoral. La Casa Rosada quiere, a toda costa, anular las PASO. Todavía no tiene los votos, pero sigue confiada.
Hasta ahora, los gobernadores aliados demostraron compromiso a nivel legislativo e incluso participaron de la asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete, pero en Balcarce 50 ya saben que cuando hay temas electorales de por medio la conversación puede rápidamente virar.
Una fuente del bloque libertario, siempre bajo la misma postura, explicó que en estos tiempos el lenguaje legislativo es el que prima a la hora de comenzar a tender puentes. “Veamos cómo se portan con las leyes y solo se va a ir clarificando”, avisó.

Karina Milei ahora sí está convencida de que tiene que pactar con los gobernadores si pretende cuatro años más de su hermano en el poder, por lo tanto, de ella misma en el poder. Algunos dicen que el presidente Javier Milei también lo entiende así. No obstante, la secretaria general no deja de lado gestos para mostrar el partido que construyó.
Sin ir más lejos, el miércoles montó un acto -que en otros tiempos hubiese parecido impensado-, con características institucionales, en el Salón de la Ciencia Argentina de la Casa Rosada, para pasarle a Santa Fe la administración de una ruta de la que la gestión nacional no se ocupaba. Así es el “nuevo federalismo” que en esa reunión mencionó Santilli.
En Santa Fe todavía no está claro qué tipo de engranaje quiere montar el Gobierno. Hasta ahora, a nivel electoral fueron separados y el partido violeta no integra el frente que gestiona la provincia.
Oscilante, el radical Maximiliano Pullaro respaldó ciertos proyectos legislativos y debates, incluso polémicos, pero se distanció en temas como la educación universitaria o la necesidad de potenciar la producción. Con justificaciones más o menos creíbles, no fue a la asunción de Santilli y tampoco se subió al 9 de Julio en Tucumán. Romina Diez, máxima referente libertaria en ese territorio y amiga de la hermana presidencial, suele enviarle dardos al gobernador.
El miércoles, Karina Milei se encargó de saludar uno a uno a todos los presentes apenas llegó. “Anduvo a los besos con todos, estaba de muy buen humor”, aseguraron los que saben sobre ese encuentro en que la propia hermana presidencial dijo: “El gobierno nacional se preocupa por todas las provincias”.
No obstante, a su simpatiquísima presencia junto a Pullaro y su nutrida tropa -que expone que cada vez se involucra más en el vínculo con los gobernadores-, la secretaria general aprovechó para exhibir poder propio. Participó a los diputados nacionales violetas de esa provincia y los sumó a la foto para el traspaso de la ruta AO12 que la Nación se sacó de encima y que Santa Fe pedía gestionar porque va directo a la zona portuaria del Gran Rosario.

En su nuevo temperamento negociador, Karina Milei no deja de hacer política bajo el sello La Libertad Avanza, delinea nuevas actividades para la zona del AMBA e intensifica desde el silencio la capacitación de dirigentes.
“Ella no va a acordar por acordar, ni va a regalar nada. Acá va a haber condiciones, no es librado al azar. Karina les va a poner condiciones a los gobernadores. Dentro de esos términos está la necesidad de que haya apoyos legislativos”, insistió un dirigente libertario que tiene terminal directa con la hermana presidencial.


