
Kirchner definirá en abril de 2011 si es o no candidato
Se decidirá según las encuestas; Scioli podría reemplazarlo
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El diputado y ex presidente Néstor Kirchner acordó con la mayoría de los gobernadores del PJ que la definición del nombre del candidato presidencial del Frente para la Victoria para las elecciones de 2011 se tomará en abril del año próximo. Sólo entonces se evaluará con exactitud "si Kirchner llega o no" con buena intención de voto como para garantizar un triunfo en esos comicios.
"Se acordó con todos los gobernadores peronistas que el candidato del espacio se definirá en abril del año próximo", dijo a LA NACION un funcionario de la presidenta Cristina Kirchner, de diálogo fluido con Néstor Kirchner.
Según pudo saber LA NACION, Kirchner quiere asumir a toda costa la candidatura. No aceptará así nomás delegar en un tercero el poder político que construyó en estos años. Pero los gobernadores comenzaron a marcarle límites.
Temen que la caída de Kirchner en las encuestas de intención de voto ponga en serio riesgo la conservación del poder nacional para el PJ y comprometa su suerte en las elecciones distritales.
El jueves pasado, Kirchner, en su condición de jefe del PJ, reunió en La Plata a los gobernadores y sindicalistas que integran la conducción peronista. No se precisó allí la fecha de abril de 2011 para definir candidaturas, pero sí de principios del año próximo.
"Lo que tenemos que hacer ahora es trabajo, más trabajo y administración. El tiempo de las candidaturas llegará en su momento", adoctrinó Kirchner. Luego resolvió en la intimidad que ese tiempo es abril de 2011. También confirmó que las elecciones presidenciales serán en octubre, sin adelantamiento, y que no se suspenderán las elecciones internas abiertas y simultáneas en todos los partidos.
La postergación hasta abril de la definición obedece a una negociación con los gobernadores.
"La mayoría lo vamos a acompañar. Pero si no levanta, sólo será hasta la puerta del cementerio. No vamos a entrar a la tumba", dijo a LA NACION un gobernador de peso.
Incluso, muchos jefes territoriales comenzaron a evaluar la idea de adelantar las elecciones en sus provincias. Por ahora, lo mantienen en secreto por temor a un castigo económico de Olivos.
Significaría un abierto desafío al jefe del PJ: desligarían así su propia suerte electoral localista de la de Kirchner a nivel nacional. Un signo de despegue, de desconfianza en las chances del jefe y de falta de colaboración en la campaña.
Para evitar esas rebeldías prematuras, Kirchner dio tiempo hasta abril para mirar encuestas.
Entre los jefes provinciales del PJ gana consenso la idea de que si Kirchner no puede asumir la candidatura, el único capaz de cargarla sería el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, que preserva cierta imagen positiva. Pero Kirchner se garantizaría el disciplinamiento incondicional de Scioli interviniendo en la fórmula.
Monitorea a tres gobernadores leales como posibles candidatos a vicepresidente: Jorge Capitanich, de Chaco; José Luis Gioja, de San Juan, y José Alperovich, de Tucumán. Son tres de sus soldados. Alperovich está en estos días en Estados Unidos junto a los Kirchner.
Los números mandan
¿Cómo se definirá si Kirchner puede ser o no candidato? "En abril de 2011 se sabrá si llega o no con los votos. Si no, es Scioli", dijo un gobernador.
Se descarta que Kirchner pueda sacar más de 45% de los votos en una elección general, que es el requisito de la Constitución para consagrarse presidente sin necesidad de segunda vuelta electoral. Pero evaluarán si puede superar los 40 puntos.
¿Por qué? La otra exigencia constitucional para evitar el ballottage es superar el 40% y sacar una diferencia de 10 puntos sobre el segundo. El gran temor de los caudillos: si Kirchner no supera los 40 puntos, debería competir en una segunda vuelta con un solo candidato opositor que concitaría el apoyo de todo el arco antikirchnerista.
"En un ballottage, pierde contra cualquiera, como le pasó a Carlos Menem en 2003. Es el pánico de los gobernadores", confió a LA NACION un operador oficial.
Si superara, en cambio, el 40% de los votos, los gobernadores suspirarían aliviados: presumen que ningún opositor pasará del 30% y así existirían los 10 puntos de ventaja para evitar el ballottage. Su negocio es la fragmentación opositora: que Elisa Carrió, la UCR y Mauricio Macri se dividan el 60% del electorado antioficialista. Sin ballottage, Kirchner iría derecho a la Casa Rosada. Esa es la alquimia. Por eso, si Kirchner no garantiza un piso de 40 puntos, existiría consenso para ungir a Scioli.
El plan
- Un año de plazo . El ex presidente quiere darse tiempo para remontar en las encuestas, que, por el momento, lo muestran con escasas posibilidades de ganar una elección nacional.
- La promesa . Kirchner les contó su estrategia a los gobernadores con los que se reunió durante la semana en La Plata. Si en abril de 2011 no despega en las encuestas, se buscará un delfín.
- Los candidatos . Sin Kirchner en la boleta presidencial, suben las acciones de Daniel Scioli. También Capitanich, Gioja y Alperovich se anotan en la pelea.
- El número mágico . La opción con la que se ilusiona Kirchner es alcanzar al 40% y superar por 10 al opositor principal. Sabe que no pasaría un ballottage.




