Kirchner se acerca a los gobernadores

El jefe del Estado retomará el diálogo con mandatarios provinciales; no descarta hacerse cargo de la jefatura del peronismo
Martín Dinatale
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27 de abril de 2004  

El presidente Néstor Kirchner parecería haber encontrado la fórmula necesaria para rearmar su poder y enfrentar los vaivenes que sufrió en los últimos tiempos: desde la semana última dispuso encabezar una ronda de diálogos con gobernadores de todos los colores políticos y no descarta la posibilidad de liderar el Partido Justicialista, que quedó acéfalo.

Al parecer, no se trata de una decisión tomada en la más profunda de sus convicciones, sino que surge de los reiterados traspiés que el jefe del Estado viene protagonizando desde el acto en la ESMA, la marcha de Blumberg y su propio estado de salud. Según confiaron a LA NACION al menos dos fuentes calificadas de la Casa Rosada, los cortocircuitos que Kirchner mantuvo en los últimos días con Eduardo Duhalde hicieron recapacitar al Presidente sobre su esquema de poder, sustentado en la llamada "política transversal".

En este sentido, Kirchner resolvió retomar el diálogo perdido con los gobernadores para, así, lograr un fuerte apoyo de los jefes provinciales en la nueva etapa de gestión que contempla dos temas clave: el plan de seguridad nacional y la nueva ley de coparticipación federal de impuestos.

El jefe del Estado cree que el apoyo único de la opinión pública no resultará suficiente para sustentar su poder. Sabe que necesita del apoyo de los gobernadores y del liderazgo del PJ para mantener firmeza en su gestión.

En este sentido, el Presidente se reunió la semana última con el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, y ayer hizo lo propio con el mandatario de Tucumán, José Alperovich. Fuentes allegadas a los dos jefes provinciales coincidieron en que Kirchner se mostró "más propenso al diálogo", se comprometió a entablar una reunión personal cada 30 días con todos los gobernadores y deslizó la posibilidad de cooptar la presidencia del PJ en lo inmediato.

El gobernador de Tucumán salió sorprendido de la reunión que mantuvo con el Presidente por una hora en la Casa Rosada. "Creo que hay un nuevo Kirchner", se le escuchó decir a Alperovich tras el encuentro.

Ante sus allegados, el mandatario tucumano recordó que hace seis meses que había cortado el diálogo con el Gobierno porque nadie lo atendía, e inmediatamente destacó la predisposición que vio de parte del jefe del Estado en retomar el terreno perdido.

Alperovich habló de la crisis energética en su provincia y del plan de seguridad nacional, al que apoyará. Kirchner lo escuchó y se comprometió a mantener un diálogo más fluido. También le deslizó que esta decisión está relacionada con el rearmado de poder que quiere establecer el jefe del Estado con el apoyo de las provincias.

Similar percepción se llevó Das Neves de su encuentro de la semana última con Kirchner. El gobernador de Chubut le recordó a Kirchner que el diálogo de la Nación con las provincias había quedado "abandonado" al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y al ministro del Interior, Aníbal Fernández. Inmediatamente, Das Neves reclamó una interlocución más directa del Presidente con los gobernadores.

Próximos contactos

La ronda de diálogo de Kirchner con los gobernadores seguirá pasado mañana, cuando se reúna en Mendoza con el mandatario radical Julio Cobos. A su regreso de los Estados Unidos, el Presidente recibirá en la Casa Rosada a Angel Maza (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Eduardo Fellner (Jujuy). Estos dos últimos son incondicionales a Kirchner, como Sergio Acevedo (Santa Cruz) y José Luis Gioja (San Juan).

En el caso de las denominadas provincias "grandes", Kirchner quiere redefinir su esquema de poder evaluando cada caso en particular.

En este sentido, un secretario de Estado de la Presidencia dijo ayer que con Felipe Solá el jefe del Estado "deberá establecer un acuerdo de base con los intendentes del PJ para plantear así un esquema de poder más firme que el que hoy tiene". De todas maneras, el Presidente sabe que allí deberá cuidar no herir susceptibilidades en el PJ bonaerense y evitar nuevos enfrentamientos con Duhalde.

En tanto, con el santafecino Jorge Obeid, Kirchner cree que se puede retomar el diálogo y recuperar el terreno perdido como consecuencia de los enfrentamientos que la Casa Rosada mantuvo con el senador y ex mandatario Carlos Reutemann.

Para el Presidente, el caso del gobernador cordobés José Manuel de la Sota "está casi perdido", según graficó un funcionario de Balcarce 50. Las diferencias planteadas entre Kirchner y De la Sota por la coparticipación no hicieron más que cristalizar una relación resquebrajada. Ayer, el jefe de Gabinete le advirtió que "sus proyectos políticos no deben perturbar los proyectos de país".

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