
La Cámara del Crimen revocó un fallo que perjudicaba a Olivera
Un funcionario porteño lo había denunciado durante la campaña legislativa 2005
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Catorce meses después de la cruenta campaña electoral en la que fue denunciado por un funcionario ibarrista de omitir la declaración de cuentas bancarias en el exterior, al legislador porteño por ARI Enrique Olivera le llegaron buenas noticias desde Tribunales.
La Cámara del Crimen revocó pocos días antes de que concluyera 2006 un fallo en primera instancia que exculpaba al ex secretario de Deportes porteño, Daniel Bravo, del presunto delito de calumnias por el que Olivera lo había querellado.
Según el fallo revocatorio, firmado por los jueces Alfredo Barbarosch, Gustavo Bruzzone y Jorge Rimondi, los dichos de Bravo a distintos medios de prensa vinculados con las presuntas cuentas bancarias en el exterior de Olivera "podrían eventualmente constituir el delito de calumnias".
La Justicia citó entonces a declarar a Daniel Bravo, quien la semana última se negó a concurrir a la sede tribunalicia con un curioso argumento: afirmó que ese mismo día debía viajar a Villa Gesell a probar jugadores en su carácter de directivo del club River Plate y solicitó una nueva fecha de citación, que sería dentro de por lo menos cuatro semanas, teniendo en cuenta la feria judicial de verano.
La historia comenzó tres días antes de las elecciones legislativas del 23 de octubre de 2005, cuando Bravo remitió a la Oficina Anticorrupción una denuncia anónima que acusaba a Olivera de tener dos cuentas no declaradas en bancos de Suiza y Estados Unidos.
De inmediato, Elisa Carrió calificó el hecho de "operación política" organizada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con el objeto de perjudicar las chances de ARI en aquellos comicios porteños, en los que compitió contra Mauricio Macri (Pro) y contra el entonces canciller Rafael Bielsa (Frente para la Victoria).
Olivera demostró, días después de los comicios y en conferencia de prensa, que la información sobre cuentas en el banco HSBC de Nueva York era falsa. También inició gestiones con el Credit Suisse, pero la banca suiza jamás confirmó ni desmintió la información.
La OA también desautorizó al entonces funcionario de Aníbal Ibarra, hijo del fallecido diputado socialista Alfredo Bravo, y sostuvo, en un informe de mayo último, que "no pudo constatarse el ocultamiento patrimonial denunciado, por lo que no se advierten a esta altura evidencias de actos de corrupción" por parte de Olivera, ex jefe de gobierno porteño.
Queja aceptada
Además de la causa contra Bravo, hubo novedades en la demanda que Carrió y Olivera presentaron en aquellos mismos días contra el presidente Néstor Kirchner, contra Alberto Fernández y directivos de la agencia de noticias Télam (que publicó la denuncia de manera simultánea con su presentación) por presunta violación del Código Nacional Electoral y engaño al electorado.
La Cámara Nacional de Casación decidió hacer lugar a la queja de Carrió y Olivera y revisar el fallo de primera instancia, en el que la Justicia había declarado que, al no haber delito en ese caso, la denuncia no era viable.
Aunque escéptico sobre el resultado final de la iniciativa judicial, Olivera se siente optimista luego de los dos fallos que lo favorecieron. "Seguimos adelante porque una operación política tan vil no debería quedar impune", sostuvo a LA NACION.
Su abogado, Santiago Vergezzi, afirmó que si Bravo no se retracta o se arriba a un acuerdo conciliatorio -tal como ocurrió con Rafael Bielsa, que firmó con Olivera un "pacto de caballeros", luego de haberlo vinculado con el empresario Gaith Pharaon- se llegará al juicio oral.
Consultado por este diario frente a las novedades judiciales, Bravo decidió contraatacar. "Ni lo calumnié ni lo injurié, sólo me llegó una denuncia y la presenté donde correspondía", afirmó el ex secretario de Deportes de Aníbal Ibarra.
Además, Bravo confirmó los compromisos "asumidos con anterioridad" en Villa Gesell para faltar a la citación judicial, y sostuvo: "Me presentaré con gusto y daré todas las explicaciones que tenga que dar".
Actual militante del radicalismo kirchnerista que encabeza el gobernador mendocino Julio Cobos, el ex funcionario porteño todavía se siente sorprendido "por la repercusión del caso, que seguramente nadie esperaba", pero niega haber sido parte de una conspiración para minar sus chances y las de Carrió en las últimas elecciones.
"Olivera dice que todo fue una operación política, lo va a tener que demostrar", desafió Bravo.






