
La cárcel que es orgullo de los pastores
Es la primera prisión evangelista
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Cuando Juan Zuccarelli se hizo guardiacárcel para entrar a predicar en Olmos, casi no había evangelistas en los penales bonaerenses. Hoy, 20 años más tarde, todas las cárceles tienen un pabellón reservado para ellos y hasta funciona una cárcel enteramente evangelista, la primera en el mundo: "Cristo, la única esperanza".
Si bien pertenece al Servicio Penitenciario Bonaerense, esta prisión es distinta de las demás: en sus pabellones no rigen los códigos "tumberos". Presos y autoridades coinciden en que no hay robos, no hay asesinatos, no hay violaciones y casi no hay drogas.
A quienes acceden a ella, los pastores ofrecen limpieza, seguridad y buena comida a cambio de oración y sujeción a sus reglas, que incluyen trabajar, no fumar, cortarse el pelo y afeitarse. Esto la convirtió en un destino muy codiciado entre quienes no toleran la vida en los pabellones de "la estrella de la muerte": la Unidad 1 de Olmos, distante sólo a 200 metros.
Esa vieja prisión fue la cuna del evangelismo carcelario y desde allí llegaron los primeros diez internos que inauguraron la Unidad 25, un proyecto de los pastores Zuccarelli y Daniel Tejeda.
Zuccarelli relata con orgullo que en 1983 hubo un motín en Olmos y que él quiso entrar a predicar. Como no lo dejaron, llenó el formulario y se hizo guardiacárcel. Así comenzó su vida de pastor "tras las rejas". Hace cinco años, una resolución del ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Juan Pablo Cafiero, autorizó las cárceles confesionales y, a principios de 2002, la prisión evangelista estaba en marcha.
Hoy, lo que comenzó como una experiencia piloto, tiene 246 presos y un índice de reincidencia del 5 por ciento, que la gobernación exhibe con orgullo.



