La cuestionada pista de Anillaco, convertida en atracción turística
1 minuto de lectura'
ANILLACO.- Bajo un radiante sol "peronista" y sin el mínimo atisbo de las clásicas leyendas "Menem 99", este pueblo vivió ayer la primera jornada del festival aéreo que tuvo como escenario su controvertida pista de aterrizaje.
Desde su habilitación, hace un año y medio, esta pista fue (y es) utilizada fundamentalmente cuando el presidente Carlos Menem o sus visitantes llegan a Anillaco.
El espectáculo, organizado por el Aero Club La Rioja y auspiciado por la Municipalidad del Departamento Castro Barros, congregó en su primer día algo más de 700 personas. Pobladores de la zona y muchos turistas, además de presenciar la demostración, aprovecharon la oportunidad para realizar su recorrido fotográfico por la casa rosada propiedad del jefe del Estado.
El Fokker F-27 de la Base Aérea de El Palomar, con 50 plazas, fue el protagonista. Sus "vuelos de bautismo", a un costo de 10 pesos por persona, debieron repetirse debido a la cantidad de interesados. En el primero de ellos ascendió incluso el cura párroco de Anillaco, Nicolás De la Vega.
María Belén Páez, de 7 años, descendió extasiada. Siempre había visto desde lejos los aviones que llevaban o traían al Presidente. "Siempre decía que le iba a pedir a Carlitos que le hiciera dar una vuelta", comentó su madre. "Ahora ya la dí", dijo la pequeña en una lógica respuesta.
Un espectáculo distinto
Esta vez, alrededor de la pista no había ni custodios, ni funcionarios ni los infaltables aduladores de turno. Tampoco restricciones a la prensa. Abundaba la música folklórica, el locro y los choripanes.
Por problemas climáticos en sus provincias de origen no pudieron volar en la primera jornada del espectáculo todas las máquinas previstas (hubo sólo tres aviones cuatriplazas y dos planeadores). Sin embargo, el público presente gozó igual del festival, incluso con los paracaidistas.
Una de las varias torres móviles de control, que la Fuerza Aérea utiliza para pistas que no cuentan con estos sistemas, arribó desde la Regional Córdoba. Se encuentra montada sobre un camión Mercedes- Benz y es una pequeña réplica de las que se observan en los aeropuertos.
De acuerdo con consultas efectuadas por La Nación , "es normal que estas maquinarias presten asistencia técnica en este tipo de eventos".
Desazón
"Cuando se vaya Menem (de la Presidencia) vamos a tener que ir a ver aviones a otra parte", comentó un empleado municipal, sorprendido, además, por la repercusión que había tenido la convocatoria al festival luego de que su realización fuera publicada en La Nación el viernes último.
"Varias radios de Buenos Aires llamaron a la comuna pidiendo información", agregó ¿Cómo se sintió en Anillaco la decisión de Menem de desistir de sus aspiraciones reeleccionistas? "Con desazón. Muchas de las cosas que se hicieron se las debemos a él. Incluido el turismo pasajero", comentó Juan, otro lugareño.
Otros pobladores reprochan que no se hubiese aprovechado lo suficiente la oportunidad que ofrece el contar con "un riojano presidente".
Sin embargo, en voz alta consideran que si el presidente Menem se convierte en el jefe de la oposición luego de las elecciones presidenciales de 1999, seguirán viendo aviones en la pista de Anillaco.
Banderas
ANILLACO (De un enviado especial).- Un hecho curioso sorprendió a los periodistas, quienes observaron que los pasacalles y carteles que dan la bienvenida al "compañero presidente Menem" en sus habituales incursiones a su pueblo natal estaban arriados y atados a los postes de la calle principal de Anillaco. "Para que el viento nos los rompa", explicaron habitantes de la zona. Entre los que se maravillaron con ese detalle, se recordó que algo así ocurría con las antiguas banderas españolas, luego de la guerra con los indios, para marcar tiempos de paz.






