
La izquierda les disputa terreno a los sindicatos
Maneja comisiones internas que cuestionan a los jefes gremiales
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El tenso y prolongado conflicto en la empresa Kraft sacó a la luz una batalla que mantienen los gremios vinculados a la izquierda contra los sindicatos tradicionales vinculados con el peronismo.
De raíz clasista y combativa, las comisiones internas de izquierda cuestionan a los jefes gremiales que responden a la CGT, por su carácter "burocrático" y "conciliador" frente a las empresas y al Gobierno, y hasta los consideran "un obstáculo" para las reivindicaciones de los trabajadores.
Aunque la penetración de los gremios es menor en las empresas chicas y medianas, dirigentes del sector más radicalizado coinciden en que el avance de la izquierda sobre el sindicalismo tradicional tiene lugar en las compañías grandes, donde proliferan comisiones internas que no responden a la central sindical que dirige Hugo Moyano.
El convencimiento acerca de la "debilidad creciente" de la estructura sindical y el "rechazo" hacia los sindicalistas que se consolidaron en los años de la "flexibilidad laboral menemista" fueron argumentos recurrentes durante las marchas y piquetes en apoyo a los despedidos en Kraft.
Pero no sólo vinieron de boca de los dirigentes de fuerzas de izquierda como el Partido Obrero, el PTS, el MST, la Izquierda Socialista o el MAS, sino también de delegados y trabajadores de otras empresas que se sumaron a las protestas.
El argumento de la debilidad de base de la CGT se sostiene en las estadísticas del Ministerio de Trabajo, que revelan una presencia marginal de los sindicatos en las empresas argentinas: 12,4%. Según los últimos datos oficiales disponibles, relevados durante 2005, el 92,5% de las empresas con menos de 50 empleados carecen de delegados gremiales, porcentaje que alcanza el 72,3% en fábricas de hasta 200 trabajadores y el 47,5% en las de hasta 500.
A pesar de la mayor presencia sindical, a medida que crece la cantidad de trabajadores, los gremialistas "combativos" coincidieron en que el anonimato de las grandes fábricas resulta favorable para la formación de comisiones internas de izquierda. Y pusieron como ejemplo las compañías vinculadas al sindicato de la alimentación, que conduce Rodolfo Daer. Tanto en Kraft como en las otras grandes fábricas (Pepsico, Stani, Molinos Río de la Plata) la conducción gremial está en manos de comisiones de izquierda enfrentadas al sindicato.
Algo similar sucede hoy en la UTA (con los subtes y varias líneas de colectivos), la Unión Ferroviaria (la ex línea Sarmiento y Belgrano Norte), la UOM (las autopartistas Roberto Bosch y Mahle, la ferroviaria Emfer) o el Smata de Córdoba y Rosario. También La Bancaria de José Zanola debe disputar con comisiones internas adversas, situación que se repite con los estatales de todo el país.
La lista se extiende a todos los sindicatos, con una excepción: los camioneros de Hugo Moyano, el único suelo infértil para la izquierda.
¿Qué habría pasado si todas las fábricas mencionadas hubieran entrado en huelga en apoyo a Kraft? ¿O qué sucedería si, eludiendo como interlocutores a los sindicatos, surgiera una coordinadora de gremios "clasistas y combativos"?
Esta pregunta fue el eje de la reunión que anteayer mantuvieron un centenar de delegados de comisiones internas de todo el país.
El encuentro, marcado por el sigilo ante la posible "mirada" de la CGT o las empresas, tuvo lugar en el hotel Bauen de esta Capital, pero fue motorizado por una compañía situada en tierras mucho más lejanas: la cerámica neuquina Zanón, "recuperada" por sus trabajadores hace ya nueve años y convertida en un "símbolo de lucha", según indicaron los gremialistas presentes.
"La tarea central es constituir ya mismo una coordinadora de lucha para fortalecer, en primer lugar, el apoyo a Kraft-Terrabusi y preparar el apoyo a las demás peleas", se leía en una de las actas que circularon durante la reunión del Bauen, que además exhortaba a reagrupar a las comisiones internas "combativas y antiburocráticas".
Abrazar e inmovilizar
El ex secretario general del sindicato ceramista de Neuquén Alejandro López fue más directo respecto de los beneficios de la unión entre delegados: "Frente a la crisis, estamos ante una oportunidad enorme para luchar y defendernos", dijo. Tras denunciar que el kirchnerismo logró "abrazar, para luego inmovilizar y quebrar" a los gremios, advirtió que la "burocracia" sindical no participará en la defensa de los trabajadores "ante los despidos que se vienen".
Tras el debate, que se extendió durante cuatro horas, se acordó convocar a nuevos plenarios en el resto del país con el fin de darle alcance nacional a la "coordinadora de lucha". Las sedes de los próximos encuentros serán Neuquén, Rosario, Mendoza, Jujuy y Córdoba.
Con una "coordinadora de lucha" en pleno desarrollo, los delegados reunidos en el Bauen también dieron a conocer su segundo objetivo: crear una corriente política y sindical de alcance nacional.






