La Presidenta suspendió el mensaje por cadena nacional, pero participará de un acto
En medio de la pelea por las reservas, Cristina iba a utilizar ese mecanismo media hora antes de la reunión entre el oficialismo y la oposición para destrabar la disputa de poder en el Congreso; desde el Gobierno intentaron mostrarse conciliadores, pero reforzaron las críticas
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Entre la intención de mostrarse más conciliador y dialoguista y la intransigencia. En ese continuo de extremos se maneja por estas horas el oficialismo en medio de las trabadas negociaciones por el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda.
Y en esa misma línea, se especula, se realiza la presentación de Cristina Kirchner en la Casa Rosada. La Presidenta hablará desde las 18 horas en el Salón de las Mujeres Argentinas, media hora antes de la reunión citada por el senador José Pampuro para destrabar la disputa de poder en el Congreso y para resolver la crisis desatada por el intento del oficialismo para pagar deuda con reservas del BCRA.
En tanto, desde el oficialismo intentaron mostrarse conciliadores, aunque reforzaron las críticas. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, flexibilizó la postura que había hecho pública ayer, cuando aseguró que la cancelación de pasivos con fondos del Central es "innegociable" y buscó ubicar la responsabilidad por el futuro del debate del lado de la oposición.
"Si la oposición tiene una mejor propuesta para pagar la deuda que la plasme en un proyecto de ley. La Presidenta está dispuesta a acompañarla", aseguró en declaraciones a radio Mitre.
En el mismo tono conciliado, añadió: "No somos necios, lo vamos a acompañar". No obstante, volvió a defender el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que autorizó al Poder Ejecutivo a tomar reservas del BCRA para pagar deuda.
"Compacta y virulenta". Por otra parte, tal como ocurrió durante toda la semana pasada, el jefe del bloque kirchnerista en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi, se mostró más duro y acusó a la oposición de "buscar impedir" que Cristina Kirchner gobierne.
"Nunca un oficialismo encontró una oposición compacta y con tanto nivel de virulencia, dispuesta a hacer cualquier cosa para tratar de evitar que el gobierno siga avanzando", disparó el legislador santafecino en declaraciones a FM Milenium.
Enseguida, Rossi redobló la apuesta. Admitió que "indudablemente" la coyuntura está atravesada por una "situación institucional complicada" y desafió: "Vamos a dar todos los debates que tengamos que dar en el Congreso. Buscaremos la manera de seguir gobernando, no para satisfacer las demandas de la oposición, sino las de los argentinos".
Mayorías e imposición. La embestida no se detuvo allí. "El espíritu de la oposición no es dialogar, sino tratar de juntar mayorías por un voto y tratar de imponernos condiciones", lanzo. Como contrapartida, advirtió, "el oficialismo se va a rebelar". "Veremos de qué manera sorteamos la situación y seguimos gobernando", insistió.
El diputado contunuó con una dura crítica que, no obstante, intentó matizar "Ningún sector de la oposición tiene una mirada comprensiva, contemplativa del proceso político y económico de nuestro país", planteó. Y completó: "Tienen voluntad de diálogo y de resolver las cosas, más allá de que uno tenga bajo nivel de expectativa".




