
La Soberana Orden de Malta impulsa un plan para formar en oficios a personas en situación de calle
Las principales autoridades fueron recibidas por Milei; el Gran Canciller, Riccardo Paternó di Montecupo, explicó a LA NACION los alcances de un acuerdo con hoteles y restaurantes para capacitar a gente que concurre a un comedor social de la institución
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Por dos vías, una global y otra local, la Soberana Orden de Malta despliega una malla de contención para amparar a las víctimas de los conflictos y las emergencias sociales. Por un lado, despliega programas humanitarios y una presencia activa en 130 países, a través de redes de asistencia sanitaria y alimentaria en zonas de graves conflictos, como Gaza y Ucrania. A ese frente internacional se suman propuestas concretas en un terreno más cercano, para formar en oficios y ayudar a salir a flote a algunas de las 400 personas que asisten al comedor social que la Asociación Argentina de la orden atiende en la plaza Libertad, a dos cuadras de Santa Fe y 9 de Julio, en la ciudad de Buenos Aires.
“La emergencia es la primera intervención. Pasada la urgencia, es el tiempo de la cooperación”, explicó a LA NACION el Gran Canciller de la Soberana Orden de Malta, Riccardo Paternó di Montecupo, quien llegó a Buenos Aires para dar impulso a nuevos programas de asistencia para personas en situación de calle, además de firmar un acuerdo de cooperación marco con el canciller Pablo Quirno y reunirse con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.
Abogado, profesor de economía internacional y miembro de la Soberana Orden de Malta desde hace 47 años, el visitante italiano acompañó al Gran Maestre de la Orden, Frey John Dunlap, en la firma del acuerdo bilateral con Quirno, destinado a formalizar la “cooperación estratégica” en asistencia sanitaria y humanitaria, seguridad alimentaria, voluntariado y gestión de riesgos ante catástrofes. Ambos fueron recibidos por Milei, junto a la embajadora de la Orden de Malta, María Podestá Herrera.
A ese acuerdo general se suma un convenio micro con la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de Buenos Aires, para que algunos de los asistentes al comedor social puedan acceder a cursos de formación en el campo de la gastronomía que los preparará para potenciar sus posibilidades de inserción laboral. Un proyecto en el que viene trabajando la Asociación Argentina de la orden, que preside Jorge Ortiz.
“Queremos capacitar a personas de la calle en el campo de la gastronomía para que puedan aprender un trabajo y tengan oportunidades de ingreso en la carrera laboral, en un proyecto financiado por la Orden de Malta”, explicó el doctor Paternó di Montecupo.
Hoy recibí en el Palacio San Martín al Gran Canciller de la Soberana y Militar Orden Hospitalaria de Malta (@ordendemalta), Riccardo Paternò di Montecupo, con quien firmamos un acuerdo para fortalecer nuestro marco de cooperación en todo el país.
— Pablo Quirno (@pabloquirno) October 26, 2026
En 1948, la Argentina fue el… pic.twitter.com/FWEUlHss5D
-¿Qué presencia tiene hoy a nivel mundial la Soberana Orden de Malta?
-La Soberana Orden de Malta desarrolla acciones en muchos y viversos ámbitos. Nuestra tradición es hospitalaria, pero a lo largo del tiempo y de los siglos hemos puesto atención en distintos campos, como la salud, la educación y la cooperación. Tenemos hospitales en África y otras zonas que atraviesan emergencias. En Belén funciona el Hospital de la Natividad, un centro de excelencia en neonatología, donde cada año nacen 4000 niños, en una regón extremadamente complicada. Es un ejemplo de convivencia interreligiosa.
-¿En qué otras zonas la atención sanitaria es una prioridad?
-Llevamos también adelante centenares de pequeños ambulatorios y centros de atención en África. Atendemos un hospital en el norte de Kenia, al lado de un campo de refugiados, en el que prácticamente no hay mortalidad infantil. Ahora mismo en Gaza trabajamos con un hospital de campo, con el Patriarcado Latino de Jerusalén, en una zona de alto riesgo. A ello se suman clínicas móviles en el Líbano, en Jordania, en África y países de Sudamérica.
-¿La tarea educativa está entre las prioridades?
-Las actividades en educación y formación tienen el objetivo de dar a las personas una oportunidad más. Atendemos comedores, centros de migrantes y refugiados, lugares de acogida para personas vulnerables, con duchas, primeros auxilios, cambios de ropa y asistencia médica. En Estados Unidos, incluso, tenemos un centro de asistencia a personas en cárceles y a adultos mayores.

-¿Qué desafíos enfrenta hoy la Soberana Orden de Malta, en un mundo que preswenta escenarios de conflictos y polarizaciones?
-La Orden de Malta tiene dos grandes desafíos; la cooperación, que se lleva adelante cada día en 130 países, y la actividad humanitaria. La emergencia es la primera intervención. Pasada la urgencia, llega el tiempo de la cooperación. En Ucrania, por ejemplo, ya van cinco años de guerra. Allí, uno de los proyectos principales es el apoyo para la salud mental de los jóvenes que han sido afectados por los traumas de la guerra. La ayuda humanitaria siempre está presente en los escenarios de enfrentamientos, como en Ucrania, Gaza y Siria, y en situaciones de catástrofes, como los terremotos en Venezuela y en Colombia.
-¿Tienen limitaciones para actuar en medio de los conflictos?
-No nos sentimos afectados por los conflictos. En Ucrania y Gaza se trabaja en situaciones de emergencia y de riesgo. Por ejemplo, muchos ciudadanos palestinos y de Ucrania son agentes de la orden
-¿Encuentran disposición en los gobiernos para ofrecer la ayuda humanitaria en escenarios de conflictos y catástrofes?
-La Orden de Malta es siempre bienvenida. Contamos con una extensa red diplomática en 118 países y tenemos una actitud plenamente neutral. Ayudamos a quien necesite, independientemente de las posiciones políticas. He viajado mucho por el mundo y me reunó con diversas autoridades y en todas ellas he encontrado palabras de estima y de confianza.

-¿En qué medida las acciones que despliega la Orden de Malta en el mundo están sujetas a las donaciones?
-El marco es muy amplio. Muchos Estados confían en la Orden de Malta y les encomiendan llevar adelante los programas de asistencia. Tomamos la responsabilidad de la gestión de las actividades y de la implementación, con nuestra característica de neutralidad. Muchas veces los propios miembros de la Orden financian actividades. Por ejemplo, Con recursos de la Orden financiamos el proyecto de formación profesional de personas en situación de calle. El proyecto surge de una necesidad, la estudiamos. La trabajamos y la desarrollamos.
-¿Cómo fue la audiencia con el presidente Milei?
-Tuve una reunión con el canciller Quirno, con quien exploramos posibilidades de cooperación. Muchos Estados nos encargan planes de asistencia y firmamos acuerdos para facilitar estas tareas. Con el Presidente tuve un encuentro muy agradable. Nos encontramos de acuerdo en que es más importante transmitir una formación y enseñar, más que dar algo. Milei dijo que esa es su visión y estamos de acuerdo. Ha expresado una buena apreciación por lo que la Orden de Malta realiza en el mundo y en la Argentina. Y destacó cómo podemos llegar a las personas a través de las clínicas móviles.



