
Las clases de un polémico ex ministro
Roberto Dromi cuestionó la gestión del kirchnerismo durante un curso sobre políticas públicas
1 minuto de lectura'

"¡Estamos flojos de papeles, las instituciones están flojas de papeles!" Aunque inmóvil en su silla, el énfasis en la frase y el rostro enrojecido de Roberto Dromi sacudieron al auditorio del coqueto salón Régence del Alvear Palace Hotel, donde el ex ministro de Obras Públicas de Carlos Menem -o "gerente de privatizaciones", como él mismo supo definirse- cerró ayer el segundo encuentro de la Escuela de Posgrado Epoca, que lo tiene como director.
Sentados a su derecha lo escuchaban los economistas Ricardo López Murphy y Carlos Melconian. Momentos antes se habían retirado el presidente del bloque kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi, y su par del bloque radical del Senado, Ernesto Sanz. Los cuatro ofrecieron una conferencia sobre "calidad institucional para una mejor República". Y Dromi se encargó de resaltar las coincidencias.
"Los poderes públicos son responsables de la pobreza, la impunidad y la falta de transparencia y control", evaluó el ex ministro de Obras Públicas. Dijo que esto no es sólo responsabilidad del actual gobierno, sino también de anteriores administraciones, incluso la de Menem, de la que formó parte hasta 1995.
En aquel año, el escándalo del Swiftgate, originado por las denuncias del embajador estadounidense Terence Todman sobre un pedido de sobornos a la empresa Swift Armour, llevó a Menem a disolver el Ministerio de Obras Públicas.
Dromi fue una pieza clave en la reestructuración del Estado, impulsada por Menem. Por eso, fue cuestionado por su participación en las privatizaciones, en particular las de Aerolíneas Argentinas y de los caminos, mediante el sistema de peajes.
Cargado de referencias al fútbol, una de sus pasiones, Dromi fue particularmente duro con la gestión de los Kirchner. "Se gobierna desde el atril, con decretos que dictan desde el atril, y esto importa un deterioro al formalismo de la República", subrayó y acusó al matrimonio presidencial de no rendir cuentas de sus actos ni informar al Congreso.
"Esto es muy grave para la República y la democracia. ¿Dónde están los papeles de la transferencia de Aerolíneas, de la AFA? Si están recibiendo estos fondos públicos, ¿por qué no audita el Estado las entidades que subsidia?", dijo.
"Factismo"
A esa práctica, que definió como "factismo", la relacionó con otros tres males: el "corporativismo" de un Congreso de sindicalistas y productores agropecuarios, "el clientelismo" basado en subsidios y el "continuismo de los que buscan reelecciones y re-re". No hubo autocríticas sobre estos puntos.
Al frente de una consultora desde su salida de la función pública, Dromi asesora a un importante número de empresas, muchas de ellas privatizadas en los 90. Según su página web, tampoco le faltan nexos con el Gobierno, ya que asesora a Correo Argentino y a Enarsa, la energética directamente vinculada con el despacho del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
En su entorno no desmienten esa cercanía. Y hasta sugieren el asesoramiento de Dromi a la Casa Rosada en la reciente rescisión de los contratos de televisación del fútbol.






