Lestelle irá a juicio oral acusado de corrupción
Es por el manejo de varios créditos
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Alberto Lestelle, secretario de Lucha contra el Narcotráfico durante el gobierno de Carlos Menem, tendrá que ir a juicio oral por la supuesta "administración infiel reiterada" de créditos destinados a la recuperación de adictos que se habría registrado durante su gestión como secretario de Estado.
Según fuentes judiciales consultadas por la agencia DyN, la decisión es consecuencia directa del fallo de la Cámara Federal que rechazó, el último 28 de diciembre, todos los recursos planteados por la defensa del ex funcionario en reclamo de la prescripción de la causa.
Aunque el procesamiento contra Lestelle es por "administración infiel agravada", no se descarta que el ex funcionario pueda terminar involucrado en los delitos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública.
Lestelle enfrenta una serie de causas abiertas por el manejo presuntamente irregular que hubo en la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico durante su gestión, entre 1989 y 1996, al conceder sin suficientes controles subsidios a fundaciones, municipalidades y gobernaciones.
Allí, el ex funcionario está investigado por una docena de créditos que se habrían brindado a distintas organizaciones no gubernamentales. Los jueces de la Sala II de la Cámara Federal respondieron ahora que son "inadmisibles" los recursos planteados por Lestelle para que la Cámara Nacional de Casación Penal resolviera la prescripción de esos expedientes.
No se trata de planteos "interpuestos contra una sentencia definitiva" ni "se advierte una situación de gravedad institucional" para que el fallo sea revisado por esa instancia, determinó la Cámara Federal.
En noviembre pasado, la Sala I del mismo fuero también había revertido un sobreseimiento que había beneficiado a Lestelle en una causa similar y le ordenó el juez federal Jorge Ballestero que trabara embargo sobre sus bienes.
En 1995, Lestelle fue eje de un escándalo por haber declarado que había "legisladores que antes de ir a las sesiones pasan por el baño a darse un «nariguetazo» de cocaína y luego explotan como bomba con un discurso magnífico".





