
Los convencionales constituyentes volvieron a reunirse en Santa Fe 20 años después de la reforma
Entre recuerdos y debates, admitieron que la nueva Carta Magna no logró atenuar el excesivo presidencialismo; hubo un reconocimiento unánime a Alfonsín
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SANTA FE.- Después de 20 años, el reencuentro dio rienda suelta a la emoción, a los abrazos y a la confesión, en voz baja, de alguna que otra anécdota hasta ahora inédita. Un centenar de convencionales constituyentes de los más diversos colores políticos, protagonistas en 1994 de una de las reformas más trascendentes de la Constitución nacional, se reunió ayer, en esta ciudad, para esbozar un balance de la labor realizada, con sus luces y sus sombras.
Al enumerar las asignaturas aún pendientes, surge entre los convencionales una coincidencia casi unánime, aunque con cierto sabor amargo: no se logró, en estos 20 años, atenuar la figura del presidencialismo. Por el contrario, para muchos, la acentuación de este modelo de poder derivó en un federalismo cada vez más frágil y en un sistema de partidos políticos disperso y fragmentado.
El Paraninfo de la Universidad del Litoral, sede de la Convención Constituyente de 1994 fue el ámbito elegido para los homenajes. El gobernador Antonio Bonfatti galardonó, con su correspondiente diploma, a los más de cien convencionales (sobre 329 que fueron en total) que viajaron para el reencuentro. Un visiblemente conmovido Eduardo Menem, quien presidió la convención, recibió con un discurso a sus ex pares. "No quisiera quebrarme por la emoción al evocar aquellos 90 días que son parte de la historia. Hubo sesiones muy largas, como las 89 horas que demandó discutir el reglamento con el núcleo de coincidencias básicas, y otras muy cortas, como los diez minutos que tardó en aclamarse la cláusula de reconocimiento de los pueblos originarios", recordó el ex senador. En el tramo más emotivo, evocó a Raúl Alfonsín, convencional y principal artífice de la reforma. Todos los convencionales se pusieron de pie y se unieron en un largo aplauso.
El presidencialismo
Ayer fue el día de los homenajes; hoy, frente al público, será la jornada para la reflexión y el balance. El problema del presidencialismo promete cobrar temperatura, en momentos en que se discute si el kirchnerismo no ha incurrido en un polémico hiperpresidencialismo por arrogarse facultades ajenas, con consecuencias lesivas.
"Es evidente que el presidencialismo se acentuó", opinó el ex convencional y actual juez de la Corte Juan Carlos Maqueda quien, no obstante, aclaró: "Esto ha ocurrido desde 1994 en adelante y obedece a nuestra cultura política. Es una de las sombras de la reforma, al igual que el federalismo: la mora en sancionar una nueva ley de coparticipación derivó en el actual reparto arbitrario de la masa de recursos públicos. Otra sombra de la reforma son los partidos políticos, elevados a rango constitucional, pero hoy diluidos y dispersos".
"El problema es que el Congreso no ejerció sus facultades para actuar de contrapeso al presidencialismo, que se fue tornando cada vez más hegemónico", enfatizó el constitucionalista Alberto García Lema.
"Nuestro país vive un hiperpresidencialismo en virtud de numerosas delegaciones legislativas que hoy acumula el Poder Ejecutivo -acotó el cordobés Antonio María Hernández, convencional por la UCR-. Pero, pese a que aún hay una veintena de artículos de la Constitución reformada que el Congreso no reglamentó, me animo a decir que la de 1994 fue la reforma más legítima de toda la historia y no se termina de dimensionar la extraordinaria magnitud de la obra."
Sus interlocutores asintieron. "Es verdad -coincidió Carlos Corach, ex ministro del Interior de Carlos Menem-. El reconocimiento de la autonomía de la Capital, la incorporación de los tratados internacionales al texto constitucional, la introducción de derechos fundamentales como el de amparo, hábeas corpus y hábeas data y la creación de organismos como la Auditoría General de la Nación y la Defensoría del Pueblo han sido algunos de los grandes aciertos."
En la larga mesa de café se encontraban los radicales Enrique Paixao -uno de los primeros presidentes de la AGN- y el ex senador Antonio Berhongaray, quien dejó boquiabiertos a sus interlocutores al relatar cómo, en una reunión secreta en un departamento de la calle Alvear, previa a la convención constituyente, él y Alfonsín se plantaron ante los peronistas Corach y Eduardo Bauzá en su negativa de incorporar la posibilidad de enmiendas al texto constitucional.
"La reelección fue fatal para la Constitución. A partir de entonces, los dirigentes dejaron de gobernar para la gente para pensar en cómo perpetuarse en el poder", se lamentó el misionero Ramón Puerta.
AL CALOR DEL DEBATE
Notoria ausencia del kirchnerismo
Ningún convencional constituyente que hoy se enrola en el kirchnerismo se hizo presente ayer en Santa Fe. "A la presidenta Cristina Kirchner la hemos invitado en sucesivas oportunidades y por distintos medios, pero ni siquiera obtuvimos una respuesta", comentó uno de los organizadores del evento, Carlos Caballero Martín, ex convencional por el Partido Demócrata Progresista de Santa Fe, al referirse a la indiferencia presidencial.
El lobby por los recursos naturales
Los radicales Antonio Hernández, Antonio Berhongaray y Enrique Paixao discutieron sobre el federalismo por la nueva ley de hidrocarburos. "La Nación debería tener los derechos sobre los recursos naturales", enfatizó Paixao. "Vos sos unitario, yo soy federal. No estoy de acuerdo", reprochó Hernández. Berhongaray recordó el lobby de las provincias petroleras, encabezado por Néstor y Cristina Kirchner, cuando se trató la soberanía de los recursos naturales.




