
Los Macri se reunieron en medio de la tensión en Pro por la estrategia para retener la Capital en 2027
El jefe de gobierno porteño y el expresidente se juntaron en Ecoparque para evaluar temas de gestión; sigue el enfrentamiento entre los primos por el armado electoral para el año próximo
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El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, se reunió esta mañana con el expresidente Mauricio Macri, en medio de las tensiones que provoca en Pro la disputa de poder entre los primos y sus diferencias en torno a la estrategia para retener la Capital en 2027.
Los Macri se vieron las caras esta mañana en el predio de Ecoparque, en el barrio de Palermo. Fue un encuentro de seguimiento de gestión, en el que se abordaron asuntos vinculados a la agenda de desregulación de la administración porteña. El líder de Pro, quien regresó al país la semana pasada después de que finalizara el Mundial de fútbol en los Estados Unidos, México y Canadá organizado por la FIFA, asistió acompañado por su mano derecha: Fernando De Andreis, diputado nacional y secretario general del partido.
El jefe porteño, en tanto, estuvo escoltado por el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y el ministro de Hacienda, Gustavo Arengo. En la sede gubernamental de Uspallata minimizan los últimos cortocircuitos entre los primos y afirman que el vínculo entre Jorge Macri y el expresidente goza de buena salud. No obstante, Mauricio Macri no oculta su disgusto con el sucesor de Horacio Rodríguez Larreta en el bastión de Pro. Por caso, le molestó que haya confirmado que aspira a renovar su mandato en los próximos comicios. Macri dejó trascender que no avala aún el plan reeleccionista de su primo. Es decir, que aún no definió si lo apoyará como candidato a jefe de gobierno en 2027. Esa definición llegó a oídos de altos mandos del partido e, incluso, ministros porteños, que no ocultan su incomodidad por el enfrentamiento familiar. “Se pelearon mamá y papá”, grafican.
Tras el encuentro en Ecoparque, los macristas aclararon que en la charla solo se tocaron temas vinculados a los avances de la gestión en materia de desregulación. Afirmaron que la agenda ya había sido pactada de antemano y que no abordaron asuntos vinculados al futuro de la Capital. “No es una reunión política”, anticipaban cerca de Macri durante el último fin de semana. Interlocutores habituales del expresidente admiten que el vínculo entre los primos está desgastado. Los primeros desencuentros surgieron después de que Pro sufriera una dura derrota frente a La Libertad Avanza en las legislativas porteñas de mayo del año pasado. El exmandatario responsabilizó al alcalde por el diseño de la estrategia -desdobló los comicios y apostó a confrontar con Javier Milei- y le reclamó cambios drásticos en el Gabinete. “Mauricio lo hostiga por la gestión; esto ya pasó con Horacio”, rememora un histórico operador de Pro.
Quienes conocen a Mauricio Macri afirman que las diferencias con su primo giran en torno a la política y el manejo de la gestión. “No descarto que se arreglen, pero hoy no están bien”, aseguran en el macrismo.
La semana pasada, Jorge Macri ratificó su intención de lograr un entendimiento electoral con La Libertad Avanza (LLA) para competir en 2027.
Desde la caída de mayo pasado, intenta acercar posiciones con la Casa Rosada. De hecho, logró armonizar la relación con Milei, quien pasó de negarle el saludo a dedicarle sonrisas y caricias a Vito, el hijo del jefe porteño, durante el Tedeum por el 9 de Julio o el acto inaugural de la exposición de La Rural en Palermo.
Pese a los gestos de simpatía del Presidente o el clima de cooperación que se instaló en la Legislatura entre libertarios y Pro, los lugartenientes de los Milei en Buenos Aires insisten en que por ahora no prevén evaluar un acuerdo con Jorge Macri. En el entorno del líder de Pro presumen que los libertarios solo estarían dispuestos a negociar si el interlocutor es Mauricio Macri.
Es que, justifican, Macri es quien controla los destinos del partido amarillo a nivel nacional. Desde hace meses recorre el país para revitalizar a Pro y amaga con construir una candidatura presidencial. Una construcción alternativa de la derecha republicana, conjeturan en la Casa Rosada, sería un escollo para el plan de Milei de ganar en primera vuelta en 2027. A sabiendas de que necesitan fortalecerse para una eventual negociación con el oficialismo, los colaboradores más estrechos de Macri dicen que no descarta jugar. En los próximos días prevé retomar su agenda de campaña con la gira “El próximo paso”: podría visitar ciudades del Sur del país y del noroeste -iría a Santiago del Estero-.
En la cúpula de Pro y en el círculo rojo dudan de que tenga intenciones de volver a ser candidato. “Dicen que no tiene ganas, pero no vamos a regalar los 8 o 10 puntos a nivel nacional que puede medir Pro en 2027. Falta mucho; no hay nada concreto y no tenemos apuro”, repiten en las oficinas del expresidente.

En el macrismo reconocen que el jefe de Pro no avala hasta el momento la intención de su primo de competir por la reelección en la Capital. En ese contexto, surgieron versiones de que el exmandatario podría habilitar un candidato propio en el distrito, como De Andreis o Guillermo Dietrich.
En la mesa ejecutiva de Pro están preocupados por el enfrentamiento entre los primos. La mayoría de los jerarcas cree que la interna los debilita para negociar con la Casa Rosada. Cristian Ritondo, jefe de Pro en Buenos Aires, tiene encaminadas sus charlas con Diego Santilli, jefe de Gabinete, y Sebastián Pareja, titular de LLA en el territorio bonaerense, para reeditar el año próximo la alianza electoral que sellaron macristas y libertarios en 2025.
En Pro exigen garantías de que los violetas respetarán a sus once intendentes y que habilitarán a sus candidatos a jefe comunal en los distritos donde Pro es más competitivo que LLA. Además, aspiran a renovar la cantidad de legisladores provinciales que ponen en juego. Los karinistas admiten que en Buenos Aires la mejor alternativa para enfrentar al peronismo en 2027 es aunar fuerzas con macristas y radicales. Pretenden replicar el modelo que utilizó Santilli en 2021 y 2023 cuando integraba las filas de Horacio Rodríguez Larreta.
El expresidente no desconoce que los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut) también exploran un pacto con la Casa Rosada para converger en sus distritos. El problema está en la Capital. “A Jorge los libertarios no le atienden el teléfono. ¿Cuál es el incentivo que tienen para acordar con él?”, expresan cerca de Macri.
Quienes aconsejan al alcalde remarcan que él será quién defina si acepta o no las condiciones para pactar con LLA. En la Ciudad se jactan de que los sondeos de opinión muestran un repunte de la valoración de la gestión porteña. “Jorge levantó en las encuestas y los libertarios no tienen candidatos”, especula un referente del partido que gobierna la Capital desde hace casi veinte años.

En un sector de Pro intuyen que los dos Macri buscan acordar con LLA en la Ciudad de Buenos Aires, pero difieren en la estrategia. El jefe porteño le abre los brazos a los Milei y podría negociar una fórmula compartida –mencionan a Pilar Ramírez, soldado de Karina Milei-, como eventual prenda de unidad-. ¿Estaría dispuesto a hacer más concesiones que su primo? “Jorge es más pragmático”, apunta un hombre que dialoga con frecuencia con el jefe porteño.
En cambio, los macristas calculan que LLA querrá competir en las PASO. Dicho de otro modo: en caso de acordar, exigirán una competencia interna. “Los libertarios solo se sentarían a negociar con Mauricio Macri, el presidente de Pro y el principal referente del espacio”, sostienen.
En el macrismo también evaluaron esquemas alternativos ante la chance de que se frustre un entendimiento con los Milei. Por un lado, surgió la posibilidad de seducir a Horacio Rodríguez Larreta para que se sume a una interna. Daniel Angelici intentó acercar posiciones. Pero el tema se enfrió. Jorge Macri, dicen en Uspallata, descarta de plano un acercamiento con su antecesor, quien intensificó las críticas a la actual gestión.
Otra opción que analizaron en el macrismo es armar una interna atractiva con la UCR, como ocurrió en 2023, cuando Jorge Macri superó a Martín Lousteau. “Si no acordamos con LLA, hay que potenciar el espacio de alguna forma”, estiman.
La principal meta de Macri en 2027 es retener el control de la Capital, pero también querrá incrementar su presencia en la Cámara de Diputados y el Senado. Por eso, busca liderar la posible negociación con los Milei.
En Pro evitaron por ahora fijar un posicionamiento institucional en torno al intento del Gobierno para eliminar las PASO en 2027. La última discusión en la mesa de conducción del partido se produjo en la previa del Mundial de fútbol. Macri se inclinó por no modificar las reglas electorales.
“En política nadie cambia presente por futuro sobre todo con quienes son incumplidores seriales”, advierten en Pro.
En el macrismo saben que el oficialismo aún no consiguió el apoyo de los gobernadores peronistas aliados a la Casa Rosada. Por eso, no piensan mover sus fichas. “Nos hacemos los boludos con las PASO, porque necesitamos garantías”, dice uno de los popes de Pro.
En ese contexto, Jorge Macri deberá tomar una decisión de alto voltaje en los próximos meses: debe resolver si unifica los comicios porteños o desdobla. “Es muy pronto para definir el escenario electoral. Aún resta saber si a nivel nacional va a haber PASO o no. Hay que esperar para esas definiciones”, dicen en la sede gubernamental de Parque Patricios. Hasta ahora, el jefe porteño repite que no contempla suprimir las primarias porteñas, como procuran los representantes de Karina Milei.



