
Menem, en un Moscú en crisis
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MOSCU.- El presidente Carlos Menem llegó a Rusia en un momento muy particular: en el aeropuerto lo recibió el joven primer ministro Sergei Kiriyenko, quien horas antes había defendido ante la Duma un paquete económico de emergencia para evitar una debacle financiera y lograr que la misión del Fondo Monetario Internacional, que se encuentra en Moscú, conceda créditos que son vitales para Rusia.
Al bajar del Tango 01, Menem también saludó al canciller Evgueni Primakov, cuya teoría es que Rusia no debe perder, a pesar de la crisis económica, el rol de potencia mundial que ganó durante la guerra fría. "Rusia quiere redefinir su relación con América latina", afirmó el embajador argentino destacado aquí, Arnoldo Listre, quien recordó que Primakov había visitado 7 países de la región el año último "para buscar una relación no marcada por las ideologías".
El Presidente vino a Moscú en 1991, cuando todavía existía la Unión Soviética y gobernaba Mikhail Gorbachov. Fue una visita oficial. Esta vez, por ser de Estado, Menem pasará tres noches en la residencia para huéspedes extranjeros del Kremlin, la sede del gobierno local, que construyeron los zares y luego ocuparon los líderes de la revolución rusa.
Desde que cayó el muro de Berlín, la agenda de los invitados ya no incluye una visita al mausoleo de Vladimir Lenin, ubicado junto a la muralla que rodea al Kremlin y frente a la Plaza Roja, que preserva su nombre porque no es una alusión a la revolución de 1917. Rojo en ruso tiene una doble acepción, también quiere decir "hermoso".
La política rusa también gira alrededor de la posibilidad de una nueva reelección para Yeltsin, cuyo mandato vence en el año 2000. La Constitución local, al igual que la Argentina, establece como máximo dos mandatos consecutivos. Pero la que rige ahora es de Rusia, y la primera vez que Yeltsin accedió al poder juró en nombre de la Unión Soviética. Por lo tanto, a quienes consideran que puede aspirar a una nueva reelección.
Menem y Yeltsin repasarán hoy la agenda de temas bilaterales, tanto económicos como políticos. En el plano comercial, las exportaciones de la Argentina a Rusia se duplicaron en apenas cuatro años: en 1997 las ventas llegaron a casi 220 millones de dólares (casi la mitad son de alimentos) Las importaciones, en cambio, sumaron 75 millones. Para nivelar la balanza comercial con muchos países de América latina, Rusia se lanzó a vender armamentos.
Armamentos
En el nuevo contexto mundial, "quiere ser considerada como un proveedor más de armamentos, sin ninguna otra connotación", explicó un miembro de la comitiva de Menem, que había estado con Primakov durante la visita del canciller ruso a la Argentina. El año último, Rusia vendió cuatro helicópteros de entrenamiento a la Fuerza Aérea argentina, por dos millones de dólares cada uno, y otra docena al Brasil, confió otro funcionario.
Pero las Fuerzas Armadas no tienen intenciones de comprar más que eso, porque prefieren a los proveedores de los Estados Unidos y por las restricciones presupuestarias, siguió la fuente. De cualquier manera, el jefe del Ejército, Martín Balza, que integra la comitiva de Menem y visita por primera vez a Moscú, mantendrá aquí una entrevista con su par ruso.
En el Kremlin, Menem le planteará a Yeltsin su posición sobre la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, del cual Rusia es uno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto. Durante su visita a Buenos Aires, Primakov aclaró que no le había dado su apoyo al Brasil, país que también visitó en su gira por América latina, y habló de la posibilidad de que el asiento de la región sea ocupado en forma rotativa por diversos países, como propone la Argentina.
El Presidente también hará referencia al conflicto por la soberanía de las islas Malvinas con el Reino Unido, otro miembro permanente del Consejo de Seguridad, como lo hace en todos sus viajes. Pero la delegación argentina no espera que Yeltsin haga alusión al tema en la breve conferencia de prensa conjunta que darán al terminar el encuentro, porque Rusia tiene un conflicto territorial con Japón en el que juega un papel parecido al británico en las Malvinas.
Ausencias y presencias sorpresivas
MOSCU (De una enviada especial).- El canciller Guido Di Tella se bajó a último momento de la comitiva presidencial, que en esta visita oficial a Rusia, a Ucrania y a Armenia presenta como una particularidad el hecho de contar con dos miembros del gabinete de Eduardo Duhalde.
La ausencia de Di Tella llamó la atención de los rusos, sobre todo, del canciller Primakov, que había pedido una entrevista aparte del encuentro que tendrían con los presidentes. La Nación confirmó que se quedó en Buenos Aires para seguir las alternativas del conflicto con Chile por los hielos continentales. En su lugar viajó el vicecanciller Andrés Cisneros.
El ministro de Justicia bonaerense, León Arslanian, contó que Menem le había prometido, cuando ocupaba el mismo cargo en la Casa Rosada, que lo llevaría a Armenia, el país de sus ancestros. Luego de una consulta con Duhalde, Arslanian aceptó el convite. También se aseguró la bendición del gobernador antes de embarcar el ministro de la Producción, Carlos Brown, que sólo participa de la visita a Rusia, donde la Casa de la Provincia de Buenos Aires tiene una sucursal. El senador Antonio Cafiero, cada vez más próximo a Menem que a Duhalde, también es de la partida.
Al llegar al lobby del Hotel Metropol, situado a dos cuadras del Kremlin y a pocos pasos de la estatua de Karl Marx, el jefe del Ejército, Martín Balza, contó que ésta es la primera vez que visita Moscú.
El ministro del Interior, Carlos Corach, en cambio, conoce bien la ciudad: en la década del setenta fue abogado de una compañía pesquera que tenía intereses en la entonces Unión Soviética y solía viajar por negocios.
El secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, es el único integrante del gabinete que se hospeda, junto a Menem, Zulemita, Mónica Gostanián y otros cuatro invitados, en el Kremlin. Armando Gostanián, el titular de la Casa de Moneda, siempre viaja con el Presidente, pero esta vez tiene un incentivo adicional, porque él también es de origen armenio.






