
Menem medita su vuelta desde el ocaso
Quiere pelear por conservar el poder dentro del peronismo y se ilusiona con recuperar terreno político tras su fracaso
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Carlos Menem comenzó a planificar su regreso en la más absoluta reserva y en el mismo lugar donde se gestó su renuncia al ballottage: la oficina del primer piso del hotel Presidente. Lo hará de a poco y desde un inusual bajo perfil. Intentará no quedar desterrado de lo único que hizo toda su vida: la política.
Mientras el ex presidente sueña con retener una cuota de poder en el PJ, lo que quedó del menemismo después de su renuncia al ballottage intenta sobrevivir, y eso incluye un acercamiento al gobierno de Néstor Kirchner. El primer gesto fue el regreso de 30 diputados menemistas al bloque del PJ, decisión que avaló Menem porque sabe que sus hombres fieles tienen que convivir cuatro años con Kirchner.
En el Senado, donde hay una decena de legisladores que respaldaron al ex presidente, nunca hubo una fractura y la decisión es continuar así. La instrucción de Menem fue "no poner palos en la rueda".
¿Qué representa hoy el menemismo además de Menem? Un grupo de legisladores (30 diputados y 10 senadores) y dos gobernadores en lo que se refiere a la clásica estructura de poder.
Kirchner casi ni habla de Menem porque suele decir que la carrera política del ex presidente terminó. Sin embargo, instruyó a hombres de su confianza para buscar un acercamiento con los menemistas.
Para uno de los hombres que más conocen a Menem y que trabajó con él en su gobierno, "el menemismo como estructura no existe". Los que están cerca del ex presidente coinciden en que "El jefe" hará política hasta el final.
De los tres gobernadores que trabajaron por la renuncia a la candidatura, Rubén Marín (La Pampa), Angel Maza (La Rioja) y Juan Carlos Romero (Salta), sólo uno, Maza, tiene contacto permanente con Menem. Sin embargo, ya inició trato con el Gobierno porque necesita fondos para su gestión.
Marín no puede ser reelegido y hoy está ocupado en definir un "delfín" para su distrito.
Romero, que fue compañero de fórmula de Menem y uno de los que más impulsaron su renuncia al ballottage, habló sólo una vez con el ex presidente desde el día de la renuncia. Y fue Menem el que lo llamó para invitarlo a Chile a la fiesta por el aniversario de su casamiento con Cecilia Bolocco. Romero no fue porque prefirió quedarse en Salta, donde está al frente de una reforma constitucional para pelear su tercer mandato.
Antes de la renuncia de Menem decía que no quería seguir haciendo política en su distrito.
Menem volvió hace una semana de Chile, donde hizo el "duelo" por la decisión de renunciar al ballottage al lado de su esposa.
Estuvo en La Rioja sólo el fin de semana último. "Me siento muy bien volviendo a La Rioja", dijo no bien llegó. Siempre recurre al refugio natal porque es el único lugar donde para él casi no hay conflictos y donde sigue siendo para muchos "presidente". En su tierra buscó borrar definitivamente la última escena que protagonizó en ese lugar: sentado, vestido de traje y con la cara desencajada renunciaba a la pelea electoral por TV.
Y ahora volvió a Chile, donde analiza si viajará a Italia para asistir al casamiento de su hija Zulemita.
Desavenencias
Los planes de Menem no coinciden de modo literal con los del menemismo. El ex presidente quiere dar pelea para no desaparecer y su primera decisión es disputar la presidencia del PJ; aunque los menemistas respaldan esa decisión, están más ocupados en definir su futuro y quieren una convivencia pacífica con Kirchner.
Las autoridades del PJ están vencidas desde abril último y Kirchner tiene pensado postergar las elecciones internas hasta el año próximo. Y puso en funcionamiento con el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, la Comisión de Acción Política, que integrarán los gobernadores peronistas con el único objetivo de sepultar cualquier intento de reaparición de Menem.
"Tenemos que defender los cinco millones de votos y hay que trabajar para ellos", dijo Menem sentado frente a un grupo de diputados que lo visitó en el hotel Presidente. Ahí también se decidió el regreso al bloque del PJ de los diputados menemistas, trato en el que trabajó Juan Carlos Mazzón, jefe de la Unidad Presidente, por orden de Kirchner.
Con esa unificación, el Presidente sumaría unos 115 diputados, por lo que sólo faltarían 14 escaños para que el PJ tenga quórum propio.
El plan de Menem es mantener el bajo perfil un tiempo más, el que él crea suficiente para poder volver a escena, y comenzar a recorrer el país. "Menem no va a abandonar la política,va a recorrer el país y a pelear la presidencia del PJ", dijo a LA NACION la senadora Ada Maza, hermana del gobernador riojano.
"Nos pidió mantener los espacios, defender los 5 millones de votos de abril y tener una actitud de colaboración", afirmó el diputado Adrián Menem, sobrino del ex presidente.
Menem no está hoy rodeado de los que estuvieron cuando ganó la primera vuelta. Le quedó la fidelidad de los de siempre, como su hermano Eduardo y Alberto Kohan. Eduardo Bauzá se fue a Europa. Carlos Corach sigue con sus actividades académicas en Oxford y no habló más con el ex presidente. Francisco de Narváez, el millonario que lo apoyó, lo fue a ver a Chile, pero no tiene en sus planes apoyar la reaparición del ex presidente.
Pese a todo, Menem quiere pelear para no desaparecer. Para colmo, hace 48 horas la Cámara Federal porteña ordenó profundizar las investigaciones por su presunto enriquecimiento ilícito. Eso lo llevó a no adelantar su regreso de Chile.






