Misteriosa desaparición de documentos en un concurso para nombrar jueces
Habrían robado las claves para identificar los exámenes de 39 aspirantes a ocupar los tribunales orales federales de La Plata; estaban en una caja fuerte en el Consejo de la Magistratura
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Desaparecieron. Las claves que hubieran permitido identificar qué aspirante a juez era autor de cada examen ya no están. Alguien se las llevó de una caja fuerte, en el Consejo de la Magistratura. No se sabe quién fue y el concurso está frenado desde hace casi dos años.
En febrero pasado, el secretario de la Comisión de Selección del Consejo, José Elorza, denunció en la comisaría que está a metros del Palacio de los Tribunales que habían desaparecido las fichas identificatorias de los 39 concursantes a jueces de los tribunales orales federales de La Plata y también las claves alfanuméricas correspondientes a ese concurso. Esas claves permiten que los jurados corrijan cada prueba sin saber quién fue su autor.
Están en juego cinco cargos de jueces que tendrán rango de camaristas y cubrirán más de la mitad de los tribunales federales platenses.
Qué pasó es un misterio. Ni siquiera saben cuándo se llevaron los documentos, que estaban en una caja fuerte dentro de un armario, en la oficina de Elorza. "Fue entre fines de 2012 y noviembre de 2013", relató él, que era quien tenía las llaves de la caja. Tan poco movimiento tuvieron los concursos durante 2013 que no necesitaron abrir nunca la caja fuerte, según explicaron fuentes cercanas al secretario.
Para complicar todavía más las cosas, Elorza, que es radical, se llevaba mal con las autoridades –kirchneristas– de la Comisión. Sobre todo con el diputado Carlos Moreno, que fue el presidente de Selección el año pasado.
Elorza, responsable legal de los documentos, nunca le dijo que habían desaparecido los papeles. Tampoco abrió ningún sumario interno. Hizo directamente la denuncia penal. Ni siquiera hoy existe tal sumario. "Estamos cerrando la búsqueda", dijo a LA NACION una fuente de la Comisión. Difícilmente los encuentren. Hace por lo menos seis meses que desaparecieron.
"Hurto con ganzúa", dice la carátula del expediente que investiga el caso. No está claro de dónde sale la versión de la ganzúa. Fuentes cercanas a Elorza relataron que él contó que había encontrado dañada la puerta del armario, pero nada extraño en la caja fuerte. También, que notó el faltante casi de casualidad, aparentemente a principios de noviembre, cuando revisó los documentos.
LA NACION intentó, sin éxito, obtener la versión completa de Elorza de los hechos. El no está yendo al Consejo. Está de licencia médica. Lo que se sabe es que hizo una larga declaración ante el juez Norberto Oyarbide, que tiene la causa.
Las hipótesis
En el Consejo saben poco de lo ocurrido. En febrero de este año asumió Eduardo "Wado" De Pedro al frente de la Comisión de Selección. Fue a él al primer consejero al que Elorza le contó lo ocurrido.
¿Quién se robó los papeles? Las hipótesis son muchas. La primera, que detrás del robo estuvo algún concursante al que le fue muy mal en el examen.
Otra posibilidad que esbozan es que esto haya tenido que ver con las internas de la Comisión. También pueden, simplemente, haberse perdido.
En La Cámpora –varios de los inscriptos eran jóvenes con un perfil cercano a esta agrupación– sugieren incluso que alguien puede haber querido evitar que ganaran jueces camporistas.
La contracara de esta teoría dice que a los camporistas podría haberles ido mal. Lo cierto es que nadie tiene pruebas certeras.
La desaparición, más allá de la gravedad que tiene en sí misma, dejó a la vista una crisis profunda en el sistema de selección de jueces. Los exámenes se tomaron el 20 de abril de 2012. Sólo advirtieron el faltante un año y medio después.
Pero además, en paralelo con la corrección de los exámenes (los jurados entregaron los resultados en agosto de 2012), a Moreno, un hombre de la vieja guardia kirchnerista, le había tocado por sorteo evaluar los antecedentes de los candidatos y presentar sus conclusiones.
Sin alegar ninguna razón, jamás lo hizo, pese a que pasaron dos años. En su defensa, fuentes del Consejo afirmaron que lo mismo pasó en el resto de los concursos. 2013 fue un año de una parálisis casi total en el organismo.
Los consejeros conversaron sobre el problema en una reunión informal. El representante del Poder Ejecutivo, Julián Álvarez, propuso citar a todos los concursantes a reconocer sus pruebas. Un problema adicional es que hace años que dejaron de ser manuscritas. Le respondieron que con que sólo uno marcara el examen equivocado o se negara a hacer el reconocimiento, el intento fracasaría.
La otra opción sería anular el examen o, directamente, todo el concurso. Los más optimistas dicen que hoy la tecnología permite recuperar incluso archivos borrados; con suerte, peritos informáticos podrían hacer reaparecer las claves.
En teoría, los concursos deben estar terminados dentro de los 90 días hábiles posteriores al examen escrito.
En el expediente de este concurso, al que accedió LA NACION, la última resolución es una prórroga del trámite por 30 días. Es del 20 de diciembre de 2012. Ni una palabra dice de la desaparición de los documentos.
Las claves del enigma
- Denuncia
La hizo en febrero pasado el secretario de la Comisión de Selección del Consejo, José Elorza, en la comisaría más cercana al palacio de Tribunales
- Faltante
Detalló que desaparecieron las fichas identificatorias de los 39 concursantes a jueces de los tribunales orales federales de La Plata
- Importancia
Las claves permiten que los jurados corrijan las pruebas de los aspirantes sin saber quién fue el autor de cada una de ellas.






