Pese a las tensiones entre Llaryora y Schiaretti, el PJ evita las internas por la conducción partidaria
Se logró una lista de “unidad” en la mayoría de los departamentos para la elección del 3 de mayo; en la oposición buscan que haya una disputa “abierta”
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CÓRDOBA.- Las fuerzas políticas en Córdoba empezaron sus movimientos de cara a la elección de gobernador de 2027. En el oficialismo provincial, donde se profundizó la tensión entre Martín Llaryora y Juan Schiaretti, habrá internas, solo en algunos departamentos, el 3 de mayo, ya que con negociaciones lograron una “unidad” para evitar exponer las fricciones.
Por el lado de la oposición, el radical Marcos Ferrer, quien responde al exdiputado nacional Rodrigo de Loredo, propuso una interna abierta entre libertarios, la UCR, el juecismo, Pro y Encuentro Vecinal para definir candidatos. Una iniciativa que difícilmente acepten los mileístas.
Los roces entre Llaryora y Schiaretti se acrecentaron con el paso de los meses, después de que La Libertad Avanza (LLA) ganara con comodidad las elecciones legislativas del año pasado. Esas diferencias ya se exponen en las posiciones del cordobesismo en Diputados.
Schiaretti mantiene un perfil bajo, lejos del que se proyectaba cuando decidió ser candidato a legislador nacional y el impulsor de Provincias Unidas, fuerza que tampoco logró los resultados esperados. Por un problema de salud recién asumió formalmente su banca en el inicio del período extraordinario; antes había mediado para que Miguel Pichetto (quien incluso quiere que los cordobeses se sumen al armado que impulsa para el PJ nacional) y Nicolás Massot no dejaran el interbloque Unidos.

Ya en el armado de la lista para Diputados hubo diferencias entre los dos líderes del peronismo cordobés, mientras que Llaryora intentó que Natalia de la Sota no abandonara el espacio, Schiaretti no mostró interés en retenerla. A eso se suman desacuerdos por la estrategia y la gestión del mandatario. En lo que ya es un hábito, el exgobernador no habla con la prensa y solo se pronuncia por sus redes sociales.
A mediados del año pasado, Schiaretti -siguiendo una ley no escrita de la fuerza- dejó la presidencia del partido en manos de Llaryora, quien resolvió avanzar con listas únicas en la mayoría de los distritos y evitar una confrontación abierta.
Todo ocurre en un momento en que los ciudadanos no quieren escuchar de estos temas y en que la administración provincial atraviesa una coyuntura bien complicada, con una paritaria sin cerrar con los docentes, caída de ingresos y ralentización de la obra pública. La interna, en cambio, se trasladó al terreno de las negociaciones previas, donde se definieron lugares y equilibrios.
El actual gobernador presidirá el Consejo Provincial, y el legislador Facundo Torres (que tuvo un rol clave en el ordenamiento de la tropa) se mantendrá como alterno. El schiarettismo mantuvo presencia en la estructura -tanto en cargos partidarios como en referencias departamentales-, lo hizo en un rol más acotado, cediendo centralidad frente a una nueva camada de dirigentes alineados con la gestión actual.
Para Llaryora el control del PJ no es un objetivo menor, se trata de una herramienta estratégica para gestionar la política provincial, ordenar la dirigencia y proyectar el futuro electoral. Busca construir una estructura propia que le permita no sólo sostener la gobernabilidad, sino también definir candidaturas y alianzas hacia 2027.
Desde su espacio, Defendamos Córdoba, Natalia de la Sota también hará su apuesta en las elecciones del año próximo.
La oposición
Los libertarios están convencidos de que, mientras la buena imagen y la intención de voto acompañen al presidente Javier Milei, es un “puro” quien debe ser el candidato a gobernador. Ahí, de manera indiscutible, las miradas convergen en Gabriel Bornoroni. El jefe de la bancada oficialista en Diputados trabaja en sumar intendentes del interior al armado para ganar territorialidad y, por el momento, no habla públicamente del 2027.
Un acuerdo entre los que coincidimos en que el tiempo del peronismo en Córdoba está acabado garantiza la victoria de la oposición en 2027. Para eso propongo que los presidentes de los partidos UCR, LLA, FC, PRO y Encuentro Vecinal Cba - que tenemos un núcleo de ideas en común-…
— Marcos Ferrer (@ferrermarcos) April 16, 2026
El aliado libertario Luis Juez siempre dijo que volvería a postularse, con lo que -si el contexto no cambia- deberá repensar su estrategia. Una posibilidad que algunos referentes nacionales de LLA deslizan es que podría acompañar a Bornoroni en la fórmula. “Falta mucho”, agregan inmediatamente después.
Otro anotado es el radical De Loredo. Ayer Ferrer su socio político y presidente del comité provincial de la UCR, planteó una interna abierta para definir el candidato: “Creemos que una primaria abierta resolvería la cuestión con varias virtudes: 1) es democrática; 2) permite que decidan los independientes, y no un grupo de dirigentes ni los aparatos; 3) puede hacerse una campaña breve y austera. La unidad llevará al cambio que piden y necesitan los cordobeses. El diálogo entre los presidentes es el primer paso hacia esa unidad”.




