
"Pocho" Romero Feris se lanza como candidato a presidente
El ex gobernador correntino se presenta con críticas a Kirchner y a Lavagna
1 minuto de lectura'
A 10 meses de las próximas elecciones y con un panorama electoral todavía incierto, el ex gobernador correntino José Antonio Romero Feris ("Pocho", para todos) reapareció para hacerse un lugar en la lista de aspirantes al sillón de Rivadavia, que empieza a multiplicarse por estos días.
"Debería surgir una figura que interpretara lo que quiere la mayoría y en eso me tengo mucha confianza", dijo a LA NACION, en sus oficinas del microcentro.
Lejos de la figura de su hermano, Raúl "Tato" Romero Feris (condenado en tres casos de corrupción y con quien hoy mantiene "una relación personal pero no política"), el ex senador piensa utilizar al Partido Autonomista, que preside, para lanzar su postulación.
Muy crítico de la gestión de Néstor Kirchner (a quien trató de "personalista" y le pidió que dejara la "hipocresía") también apuntó contra Roberto Lavagna y describió las herramientas que piensa utilizar para sumarse al batallón de postulantes de la oposición.
-¿Va a postularse para presidente en 2007?
-Sí. Pero lo voy a oficializar la segunda quincena de marzo. Todavía faltan 10 meses para las elecciones, y si surge una solución integral para el país en ese lapso, un proyecto opositor con el que yo coincido, doy un paso al costado.
-Pero ¿cuenta con alguna estructura para pensar seriamente en una candidatura?
-El Partido Autonomista tiene personería en el nivel nacional y yo soy su presidente.
-¿No sería más lógico tratar de recuperar primero la gobernación de Corrientes [en manos de los radicales kirchneristas]?
-No, porque renuncié a la presidencia de mi partido en Corrientes, como también a ocupar un cargo en el Congreso. Cuando la gente pidió que nos fuéramos todos, yo me fui; me quedé tres años con perfil bajísimo. Pero después de Misiones comenzaron a plantearme esta posibilidad muchos amigos, y me gustaría. Es mi asignatura pendiente con mi país. Creo que debería surgir una figura que interpretara lo que quiere la mayoría, y en eso me tengo mucha confianza.
-¿Cuál sería su proyecto?
-Primero, tener un proyecto de país, porque hoy no lo tenemos, que se proponga que la Argentina vuelva a ser la quinta o sexta potencia del mundo. Para esto, todos debemos consensuar 10 puntos fundamentales, algo como el Pacto de la Moncloa.
-Eso lo dice toda la oposición, pero nadie lo puede concretar
-Porque publican una solicitada en los diarios y dicen: "Esta en mi propuesta y que no la toque nadie; sobre esto dialogamos".
-¿Se refiere a Roberto Lavagna?
-Sí, porque fue ministro de Kirchner, le consintió muchas cosas y ahora está en contra. Es necesario que las propuestas se discutan y no se impongan, con diálogo y coherencia.
-¿Cuáles son los defectos y las virtudes de Kirchner?
-Es un hombre muy trabajador, que conquistó poder, aunque no de la forma más conveniente. No respeta la Constitución. Ni siquiera hace reunión de gabinete ni habla con el periodismo, y sanciona a los que no coinciden con él. No hizo la reforma política ni la impositiva ni la redistribución de la riqueza: once millones de personas ganan dos dólares por día. Tampoco funcionan los órganos de control. Por eso ocupamos el lugar 93 en materia de corrupción.
-¿Qué opinión le merece el estilo presidencial?
-Kirchner es excesivamente personalista. Cuando viaja, el país se paraliza. Que se sincere y deje la hipocresía. No es pecado que haya crisis energética; el tema es cómo se resuelve, porque al otro día que dijeron que no había crisis energética hubo un apagón terrible. Todos cometemos errores, y yo no me creo infalible ni eludo mis responsabilidades, pero Kirchner tiene que convertirse en el presidente de los 38 millones de argentinos, no sólo de los del Frente para la Victoria
-¿Y usted qué propone?
-Hay que ser previsible; ofrecer seguridad jurídica, aplicar a rajatabla la Constitución; que los órganos de control funcionen; promover inversiones en el interior, con un federalismo auténtico (no como ahora, que los tres principales distritos eligen presidente); darles valor agregado a los commodities; industrializarse. Debemos ser austeros en el gasto, porque la Anses, en vez de pagarles a los jubilados, le presta plata al Estado. ¿Nadie piensa en los derechos humanos de los jubilados?
-¿Qué otras propuestas tiene en su proyecto?
-Hay que recortar las facultades del jefe de Gabinete, porque tiene $ 15.500 millones en fondos fiduciarios para distribuir a quienes le rindan pleitesía. El Estado es una empresa grande que hay que saber administrar, y yo creo tener la experiencia política y empresarial para manejarlo.



