
Quedó en libertad Emilio Quiroz
El hombre que disparó en medio de los enfrentamientos en el traslado de los restos de Perón fue liberado esta tarde; al salir ratificó que "evitó algo peor"
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Después de más de dos meses y medio, el único detenido por los incidentes en la quinta de San Vicente durante el traslado de los restos del ex presidente Juan Domingo Perón quedó en libertad.
Emilio Quiroz, alias "Madonna", que fue filmado mientras disparaba con su pistola en medio de los enfrentamientos el pasado 17 de octubre, salió en libertad pocos minutos antes de las 16 de la comisaría 1era. de La Plata.
En sus primeras declaraciones ante los periodistas que lo esperaban en la puerta de la seccional, Quiroz ratificó que disparó "para evitar algo peor".
La Cámara de Apelaciones de La Plata rordenó ayer dejarlo en libertad por lo que el juez de Garantías de turno Néstor De Astro dispuso su salida para hoy.
Hace dos semanas, la Cámara de Casación Penal bonaerense le había dado un respiro a Quiroz al anular el fallo por el cual había quedado imputado de tentativa de homicidio. Así, al considerarse que su accionar aquella tarde correspondía al delito de "abuso de arma", tal como le había imputado el juez César Melazo, Quiroz vio cerca la posibilidad de su liberación.
El hombre fue detenido al otro día de los incidentes y pasó preso en un calabozo de la comisaría 1era. más de dos meses.
En una entrevista con LANACION.com, Quiroz había justificado sus disparos como una reacción para "evitar una masacre".
Esta tarde volvió a su casa de Longchamps, justamente en el día del cumpleaños de uno de sus nueve hijos.
Su abogado, Daniel Llermanos, explicó a LANACION.com que la causa sigue abierta hasta la realización del juicio oral, momento en que se determinará si Quiroz es condeado por el delito de abuso de arma, que tiene una pena de entre uno y tres años de prisión, o bien es absuelto por haber actuado en legítima defensa.
"Yo creo que va a ser absuelto", vaticinó el letrado. Además, puntualizo que Quiroz también quedó imputado por "portación atenuada" de arma y "daño agravado" por los impactos que efectuó en la pared de la quinta de San Vicente. "Ese último delito confirma que no tiró a matar a nadie", reafirmó Llermanos.




