Renunció el juez Mariano Bergés
El magistrado presentó su dimisión ante el Ministerio de Justicia; tuvo en sus manos casos como la violencia en el fútbol, la suspensión de la Bombonera y la causa contra el conductor Silvio Soldán y Giselle Rímolo
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El juez de instrucción Mariano Bergés, quien tiene a su cargo algunas de las causas de mayor impacto mediático de los últimos tiempos, presentó su renuncia al cargo, confirmaron hoy fuentes judiciales.
El magistrado trabajará para el Estado como abogado en una unidad especial de investigaciones de presuntos delitos económicos en materia previsional.
Bergés entregó su renuncia al Ministerio de Justicia ayer, y ahora está a la espera de la aceptación y su publicación en el Boletín Oficial.
La renuncia se hará efectiva a partir del 1° de julio, informaron las fuentes.
El todavía juez entregó su renuncia en la víspera al ministro de Justicia, Gustavo Beliz, a quien -según las fuentes- le había anticipado un par de semanas antes la decisión que había tomado.
El Ministerio de Justicia fue notificado de la dimisión el miércoles y se descuenta que la renuncia será aceptada y publicada en el Boletín Oficial, ya que Bergés declinó su cargo en el Poder Judicial para asumir funciones en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Bergés -de 42 años- fue arquero, es fanático de Boca y asumió como juez en 1992, cuando fue designado titular del tribunal de instrucción penal 4 con sede en esta capital.
Investigó por presuntos hechos de corrupción a los ex intendentes porteños Carlos Grosso y Jorge Domínguez, procesó al ex presidente Fernando de la Rúa por la supuesta contratación de "ñoquis" en el ex Concejo Deliberante y encarceló a la falsa médica Rímolo y al locutor Soldán, que ya recuperó la libertad.
Aunque ya había conducido causas mediáticas, Bergés cobró especial notoriedad en septiembre pasado, cuando prohibió la participación de la Policía Federal en los operativos de seguridad desplegados en estadios de fútbol y, así, forzó la suspensión de los partidos organizados por la AFA.
Como consecuencia de las decisiones de Bergés, el fútbol oficial quedó paralizado en pleno torneo Apertura. Fue a causa de los hechos de violencia entre hinchas registrados en la Bombonera el 31 de agosto de 2003, cuando Boca recibió a Chacarita.
Bergés encarceló al dirigente de Chacarita Armando Capriotti, a varios miembros de "la Doce" y de la barra funebrera y procesó al titular del club de San Martín, Luis Barrionuevo, quien no fue detenido porque entonces era senador nacional.
El 16 de mayo pasado, tras el último superclásico que se jugó en Boca en el marco del torneo Clausura, Bergés ordenó el arresto del secretario general del club xeneize, Luis Buzio, a quien mantuvo preso por varias horas por presuntas irregularidades en la venta de entradas.
Fuente: DyN






