Rico pidió disculpas por carta a De la Rúa

Fue entregada en la Casa de Gobierno y se excusa por la "situación incómoda"; no hubo comentarios del Presidente; visible malestar en el gobierno provincial
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25 de marzo de 2000  

La disculpa por carta del ministro de Seguridad bonaerense, Aldo Rico, a Fernando de la Rúa por haber intentado vincularlo con Carlos "El Indio"Castillo, un ex carapintada detenido en Entre Ríos a quien señaló como custodio presidencial, no fue considerada como el fin del escándalo político.

En la Casa de Gobierno, la misiva de Rico fue tomada con indiferencia por el jefe del Estado, mientras que el vicegobernador bonaerense, Felipe Solá, aseguró a La Nación : "Me estoy cansando de tener que interpretar lo que dice un ministro de Seguridad".

Desde Nueva Orleáns donde asistió a un seminario sobre Pyme, el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, instruyó a Rico a hacer público su pedido de disculpas al jefe del Estado. Sin embargo, el ministro decidió hacerlo por carta y por medio de su vocero de prensa, que la entregó en la Presidencia de la Nación.

En la misiva, Rico se excusa de lo ocurrido aunque lo atribuye a "diversas publicaciones que pretenden imponer (al episodio) una intencionalidad inexacta" contra la investidura del primer mandatario.

En tanto, Castillo desde su lugar de detención negó conocer a De la Rúa, pero aseguró haber sido el responsable de transportar el dinero que el ex gobernador justicialista Eduardo Duhalde presuntamente le habría pagado a Rico por el apoyo de sus convencionales a la reforma de la Constitución bonaerense, mediante la cual se habilitó el plebiscito que le permitió acceder a la reelección.

Rico pidió disculpas a De la Rúa

Lo hizo por carta; había indicado que un ex carapintada preso en Entre Ríos era custodio presidencial; ecos de la crisis

LA PLATA.- Aldo Rico le envió ayer una carta de disculpas al presidente de la Nación, Fernando de la Rúa, pero tuvo que mediar una orden directa del gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, de gira por los Estados Unidos, para que esa misiva fuera dada a conocer públicamente.

"Luego de las más diversas publicaciones que pretenden imponer una intencionalidad inexacta de mi parte hacia su investidura, me dirijo a Ud. para expresar mis disculpas por cualquier situación incómoda que le hayan provocado los hechos que son de público conocimiento", reza el primer párrafo del texto que se conoció por medio de la Secretaría de Medios de la Gobernación y no de la oficina de prensa del Ministerio de Seguridad.

La carta llegó a la secretaría privada de la Casa de Gobierno apenas pasado el mediodía, casi al mismo tiempo que, en esta ciudad se anunciaba la cancelación de la asistencia del ministro Rico a un acto en la ciudad de Luján.

En la vicegobernación de la provincia de Buenos Aires, desde donde Felipe Solá conduce el Poder Ejecutivo provincial en ausencia de Ruckauf, se dio punto final al entredicho.

Una afirmación del mismo tenor se pudo recoger de voceros autorizados de la presidencia de la Nación (sobre lo que se informa por separado).

Además, quedó absolutamente claro que Aldo Rico continuará en el cargo, al menos mientras Carlos Ruckauf permanezca en el exterior.

El gobernador no quiso opinar sobre la espinosa cuestión en los Estados Unidos y sus acciones futuras, tras regresar a la Argentina, no se conocen. Ruckauf tiene previsto regresar al país el lunes 2 de abril.

Voceros oficiosos de la vicegobernación, en tanto, dejaron en claro que Felipe Solá no estaba dispuesto a remover al ministro.

La crisis nació el lunes último cuando Aldo Rico en persona indentificó a su amigo Carlos "El Indio" Castillo (por entonces ya detenido) como un custodio del presidente De la Rúa. Para justificar su afirmación ofreció como prueba una fotografía de la agencia DyN en la que el supuesto Castillo aparecía detrás del titular del Poder Ejecutivo Nacional.

El hombre en cuestión resultó ser el oficial principal Carlos Alberto Beraldi, que, anteayer, ofreció una conferencia de prensa para certificar que era él y no otro el que acompañaba a De la Rúa.

El grueso error dejó al ministro de Ruckauf al borde del abismo. Ayer, el ministro del Interior, Federico Storani, abandonó por un instante el bajo perfil adoptado desde que accedió al cargo para criticar a Rico.

"No puede estar a cargo de la seguridad de los bonaerenses", opinó.

Sin embargo, el presidente De la Rúa, principal perjudicado por la torpe confusión del ministro, se encargó de colocar paños fríos. Aceptó la carta enviada por Rico y dio por terminado el episodio.

El frente interno

Ayer, Solá volvió a fustigar al titular de la cartera de Seguridad, por unas expresiones vertidas por el ex militar carapintada en la ciudad de Azul.

Ante periodistas, Rico había afirmado que "algunos jueces prefieren irse los fines de semana a un country en lugar de desarrollar sus tareas".

Solá calificó de "imprudentes" las palabras del titular de la cartera de Seguridad y se negó a opinar sobre ellas porque, dijo, "me estoy cansando de tener que interpretar lo que dice un ministro de Seguridad".

La frase de Rico provocó una rápida reacción de los jueces provinciales. La molestia, incluso, habría llegado ayer hasta la Suprema Corte bonaerense.

Catarata de pedidos

Paralelamente, desde la Legislatura provincial, llovieron los pedidos de renuncia para el ministro de Seguridad.

Diputados y senadores de la Unión Cívica Radical y del Frepaso, en diferente tono y con declaraciones más o menos belicistas, exigieron la remoción de Aldo Rico.

Carlos Pérez Gresia y Francisco Ferro, titulares de los bloques radicales de la Cámara de Senadores y de la Cámara de Diputados, respectivamente, encabezaron la legión de políticos que se expresaron en contra de Rico.

Un grupo de legisladores, liderado por el ex presidente de la Cámara de Diputados Alejandro Mosquera, anunció que pasado mañana se presentará ante la Justicia para pedir que se investigue la veracidad de los dichos del detenido Castillo.

El ex ladero del ministro de Seguridad, desde la ciudad de Paraná, reveló haber tomado parte de las negociaciones entre partidarios de Eduardo Duhalde y Rico, que habrían desembocado en el pago de una fuerte suma de dinero a cambio de los votos riquistas en la Convención Constituyente Provincial, de 1994, que habilitó la reelección para los gobernadores bonaerenses.

La intención de los legisladores es que Castillo sea trasladado hasta la ciudad de La Plata para que lo sometan a una declaración indagatoria.

En ese sentido, Jorge Drkos y Francisco Fuster, dos ex convencionales constituyentes del Frepaso, coincidieron en declarar que se ven "frente al mayor escándalo institucional de los últimos tiempos".

También solicitaron la intervención de la Justicia para investigar los delitos de cohecho, prevaricato, incumplimiento de los deberes de funcionario y asociación ilícita.

En el seno del gabinete provincial, Aldo Rico tampoco parece tenerlas todas consigo. "Algunos lo miran con el mismo recelo con el que se ve a una araña en la solapa del saco", definió ayer un habitual concurrente a los encuentros ministeriales.

En el gobierno de Carlos Ruckauf, no son pocos los que opinan que, más allá de los errores del ministro "se trata de empujarlo desde adentro y desde afuera". Del comentario anterior es fácil deducir que no todos quedaron conformes con el papel desempeñado por Felipe Solá durante la crisis.

El ministro permaneció todo el día en su despacho. Por la mañana, voceros de la cartera se mostraron molestos por la trascendencia que habían adquirido los dichos de Castillo desde Paraná. "No vamos a darle ninguna entidad a lo que dice Castillo", se le respondió a un cronista de La Nación .

Un funcionario con destino incierto

NUEVA ORLEANS.- Carlos Ruckauf, por ahora, no echará a Aldo Rico del gabinete bonaerense. Al menos, así lo aseguró a La Nación una fuente muy cercana al gobernador, en el centro de convenciones de Nueva Orleáns, donde Ruckauf habló ayer por la tarde sobre las Pyme, tras llegar desde Nueva York.

Ante cada grabador que lo cruzaba, el gobernador indicó que no hablaría sobre temas de política nacional fuera de la Argentina. Apenas se limitó a responder que la resolución política de la polémica creada por su ministro de Seguridad, Aldo Rico, estaba a cargo del vicegobernador, Felipe Solá.

"Fuera de la Argentina no hablo de temas de política interna", respondió el gobernador, una y otra vez.

Pero una fuente de la comitiva relató que Ruckauf habló ayer "varias veces" con el presidente Fernando de la Rúa y dio a entender que el tema Rico había estado presente en la conversación, además de "una serie de cuestiones de seguridad que el Presidente confió al gobernador, para exponer en Nueva York".

-¿Pero si Solá lo echa, Ruckauf va a respaldar a su vicegobernador?-, preguntó La Nación .

-No se va a llegar a eso, bastará con un disculpa, contundente, pero una disculpa, respondió la fuente, confiada en que el affaire Rico no durará mucho tiempo más.

Luego, Ruckauf llegó apurado a la capital de Lousiana para hablar en uno de los seminarios que anteceden a la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo.

Sin mencionar ni una vez a Brasil, el mandatario provincial cuestionó la política de seducción del socio del Mercosur. "Para qué atraer a una Pyme si lo inteligente es buscar un socio", sostuvo.

En sintonía

Además, en sintonía con dichos públicos de miembros del gobierno nacional, destacó la importancia de la competencia para combatir la concentración económica y no quiso dejar ninguna duda sobre su defensa del mercado. Ruckauf dijo, incluso, que tanto él como el Presidente garantizan "las reglas del juego" para mantener la estabilidad en la Argentina.

"Hay una política común del presidente De la Rúa y del gobernador de Buenos Aires, porque no hay una Argentina de un color y otra de otro, y tenemos un respeto muy fuerte por las reglas del mercado y el Estado tiene también un rol que cumplir", afirmó Ruckauf en diálogo con La Nación , en uno de los extensos pasillos del centro de convenciones.

En su exposición no faltó una apelación a la retórica justicialista para afirmar que "los humildes son los más castigados" y mencionar a las Pyme entre los sectores más golpeados de la economía. Por eso, destacó, hay que "guiar e inducir políticas" para salvarlas.

Al igual que en su escala neoyorquina, el gobernador se dedicará a atraer inversiones locales, que se dan cita en esta ciudad por la reunión de la Corporación Financiera Internacional, el brazo del BID que le presta dinero al sector privado. Una comitiva lo acompaña a sol y a sombra: por un lado, su esposa y su hija; por el otro, varios funcionarios del gabinete bonaerense.

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