
Silencio político e indiferencia en La Rioja
Más interés generó el triunfo de Boca
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LA RIOJA.- Silencio político, indiferencia popular. Así se resumía ayer en esta capital el eco por la detención del empresario Emir Yoma.
Celulares apagados y silencio de radio en funcionarios del gobierno justicialista de la provincia y en dirigentes de la oposición. Provocaba mucho mayor interés en el ciudadano común el clásico Boca-River, ampliamente festejado por los xeneizes cuando caía la tarde riojana.
Antes de regresar a Buenos Aires, por la mañana, el ex presidente Carlos Menem jugó al golf, acompañado por el gobernador Angel Maza. En breves declaraciones a un medio local, reiteró su postura de respeto a la decisión del juez Urso y de posponer cualquier opinión hasta que concluya la investigación en curso.
Maza optó por el silencio. El discurso oficial ante este nuevo cuadro lo reiteró uno de sus colaboradores: el Ejecutivo no se preocupa por situaciones personales y sípor "la continuidad de la curtiembre Yoma como fuente de trabajo". Postura que no es nueva en la administración local.
En cada crisis que afectó a la curtiembre y en la que el gobierno intervino, la conducta proclamada fue: más allá de los dueños, importaba salvar la fuente laboral más grande que tiene en este momento la provincia.
La curtiembre Yoma SA, en Nonogasta, en el departamento Chilecito y a 180 kilómetros de La Rioja, cuenta hoy con casi 1000 empleados. Todo el departamento tiene 38 mil habitantes.
"El fin de semana no hay programas periodísticos radiales, donde por lo general se concentran todas las polémicas", dijo Carlos, un chileciteño consultado por La Nación para conocer cómo se vivían estas horas en la segunda ciudad de la provincia. La detención de Yoma no tuvo correlato mediático.
Sin embargo, la fuente consultada admitió que se ha generado incertidumbre entre los trabajadores de la curtiembre por su futuro laboral,"porque aquí siempre vieron a Emir como el dueño de la empresa". Esa misma pregunta se mezclaba ayer en los bares de Chilecito junto a las expectativas por el superclásico.
A diferencia de los riojanos, para quienes el ex cuñado de Menem era un personaje más del distante mundo del poder, los chileciteños percibieron siempremás de cerca su presencia.
Aun cuando no vivía desde hace muchos años en Nonogasta (sí residensus hermanos Naim y Omar),Emir aterrizaba en su avión en el aeródromo de Anguinán casi todos los jueves.
Visitas de trabajo a la curtiembre. Sólo por unas horas; a veces acompañado de empresarios. En los últimos tiempos, los invitados eran alemanes, interesados en la importación de cueros para tapizar asientos de automóviles, comentó otra fuente consultada por La Nación , que pidió reserva de identidad. Horas antes de su detención, cumplió con esa rutina el jueves pasado.






