Solá: "Franchiotti me mintió; contó sólo una parte de la verdad"

Afirmó que era lo menos importante
Afirmó que era lo menos importante
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29 de junio de 2002  

Anteayer, apenas una hora antes de recibir una llamada que le resultó reveladora desde la quinta de Olivos, el gobernador Felipe Solá se encontró con periodistas en su despacho de La Plata, sentado junto al comisario Alfredo Franchiotti, a quien le había cedido la palabra para que diera la explicación oficial sobre cómo se produjeron las dos muertes en Avellaneda.

Solá estaba tan convencido del relato tal como se lo había presentado la policía bonaerense que se reunió con un grupo de medios y depositó en Franchiotti la misión de presentar una versión de los hechos que sugería que las muertes habían sido producto del enfrentamiento entre piqueteros.

"Estos grupos estaban preparados para ir a la guerra y frente a esta actitud de violencia y destrucción la policía bonaerense no puede permanecer pasiva", dijo Solá en ese encuentro, que dejó de ser secreto por decisión del propio gobernador.

"Franchiotti me mintió, me contó sólo una parte de la verdad, la menos importante", dijo ayer Solá, en una de las tantas apariciones que tuvo por radio y televisión con la intención de despegar lo más rápido posible de esa imagen suya junto al comisario.

Solá -según su relato- descubrió que había sido engañado gracias a una llamada que le hizo el presidente Duhalde desde la quinta de Olivos cerca de las 19. Duhalde le pidió que prestara atención a las fotos periodísticas que mostraban que, cuando Franchiotti llegó a la estación Avellaneda, Darío Santillán se encontraba de pie e ileso.

En el encuentro con los periodistas, el comisario había dicho que al llegar a la estación se encontró con Santillán ya herido, en el piso, y que lo arrastró hasta una camioneta de la policía para que lo llevara hasta el hospital.

El Presidente reparó en la revelación que escondían las fotos al poner en evidencia la falsedad de la versión de Franchiotti por un informe de inteligencia de la Policía Federal, que le acercó el secretario de Seguridad Interior, Juan José Alvarez, según fuentes del gobierno nacional.

"Imagínese mi sorpresa cuando me advirtieron la cuestión de las fotos, y la posibilidad de que cuando entró la policía a la estación Avellaneda, Santillán estaba vivo", afirmó ayer Solá, que dijo sentirse "muy entristecido por las mentiras" del comisario.

Después de hablar con Duhalde, Solá pidió la prisión preventiva del comisario y de todos los policías que estaban en la estación, una medida que ayer dijo haber tomado por iniciativa propia y no a pedido del Presidente, como quien reafirma su autoridad.

Además, el gobernador contó que al mediodía se había comunicado con Alvarez, y dejó trascender que el secretario omitió en ese momento darle la información sobre la secuencia fotográfica y le sugirió en cambio que le diera un respaldo público a la policía bonaerense, para distender la situación tensa que se vivía ayer por la tarde, por la convocatoria a una marcha a Plaza de Mayo. En la Secretaría de Seguridad dijeron que esa llamada, tal como lo describe Solá, no existió.

Sin alternativas

Los trascendidos que salen de La Plata procuran presentar a Solá como la víctima de una trampa del duhaldismo, y eluden buscar en la provincia de Buenos Aires las fallas que llevaron al gobernador a "comprar" la versión de Franchiotti.

De hecho, no quiso aceptar la renuncia de su ministro de Seguridad, Luis Genoud, el responsable directo del área, que entendió que debía dar un paso al costado después de haber estado tan desinformado sobre lo que sucedía bajo su mando.

Ahora, según Solá, la policía bonaerense "no tiene otra alternativa" que subordinarse al poder político y advirtió que, "si sus jefes no lo entienden así, cambiaremos los jefes". También impulsará modificaciones "en las formas de control que tenemos, porque si el mismo policía que está a cargo del operativo le miente así a su superior máximo, que es el gobernador, es gravísimo", advirtió.

Luego rescató una parte de su discurso inicial. "Insisto, de todos modos, en que la policía fue agredida de manera feroz por gente que iba a la guerra, pero eso no tiene nada que ver con que se me haya mentido", declaró.

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