
Uruguay cortó otro puente y se agudiza el conflicto
Bloquean el paso a Paysandú; queja del gobierno argentino
1 minuto de lectura'
Un nuevo episodio de tensión se sumó en las últimas horas al conflicto por la pastera Botnia: el presidente Tabaré Vázquez ordenó ayer el cierre por tiempo indeterminado del puente Colón-Paysandú para evitar que los asambleístas entrerrianos burlen hoy la barrera del paso fronterizo e ingresen por allí para protestar en un balneario de Fray Bentos contra la papelera de origen finlandés.
Eso provocó la reacción del gobierno argentino: el embajador de Uruguay en Buenos Aires, Francisco Bustillo, fue citado anoche por la Cancillería para comunicarle “la preocupación y el desagrado” por el cierre del segundo paso binacional dispuesto por su país (el anterior se había registrado hace 15 días en el puente Gualeguaychú-Fray Bentos cuando Botnia comenzó a operar).
La decisión oriental se debió a una protesta de la Asamblea de Gualeguaychú, que incluía una movilización para llegar al balneario Las Cañas, en Fray Bentos, como parte de una marcha llamada “antorchazo”, que empezó anoche.
Ante el corte del puente Colón-Paysandú, los asambleístas desafiaron anoche al gobierno uruguayo al ratificar su intención de llegar hoy hasta el balneario.
“Unos treinta o cuarenta autos irán en caravana hasta Concordia para pasar a Salto y ahí bajar hasta Las Cañas”, según anunció el asambleísta Jorge Fritzler. “No nos vamos a quedar con que Tabaré cierra la frontera; entonces iremos por Concordia”, insistió. Luego del “antorchazo” sobre el puente General San Martín, al cierre de esta edición estaba previsto que partiera la caravana de automóviles desde Gualeguaychú hacia Concordia para cruzar la frontera.
"Allá ellos si cortan también Concordia", dijo Fritzler, en diálogo con LA NACION, al evaluar la posibilidad de que la medida del presidente Tabaré Vázquez se extienda al único punto de contacto binacional que queda abierto en la provincia de Entre Ríos.
La base de la estrategia del gobierno uruguayo para enfrentar las protestas de manifestantes entrerrianos contra Botnia es clara: cero riesgo.
La administración de Tabaré prefiere tomar medidas extremas de seguridad a exponerse a problemas que puedan surgir por la llegada de los ambientalistas de Gualeguaychú.
Y es por eso que, pese a haber protestado contra los cortes en los puentes binacionales, el gobierno oriental dispuso un cierre formal del paso por esas vías de comunicación. Primero fue el corte del puente que une Gualeguaychú con Fray Bentos para proteger la planta de Botnia ante un eventual atentado o ataque de los manifestantes argentinos.
El presidente Tabaré Vázquez llegó el jueves pasado de una larga gira por Chile, Nueva Zelanda, Malasia y Vietnam, y de inmediato recibió un informe sobre el conflicto. Fue el mismo Vázquez el que dispuso el operativo especial de seguridad, el corte del otro puente internacional y que se transmitiera a las autoridades de Fray Bentos que el gobierno nacional haría todo lo posible para dar seguridad a la zona.
"Debemos cuidar la seguridad en nuestro país y, además, evitar incidentes porque los fraybentinos están hastiados del daño producido por los piqueteros de Gualeguaychú y no toleran más provocaciones; no podemos permitir que esas provocaciones se traduzcan en incidentes", dijo a LA NACION una fuente del gobierno uruguayo. Además, hay otra razón para la disposición de las últimas horas: "Tampoco podemos dejar que nos tomen el pelo, que digan que vienen a tomar el sol a un balneario que para ellos está contaminado, pero que les sirve de pretexto para llegar a armar lío y tener un pretexto para sus manifestaciones", agregó la fuente.
El gobierno de Vázquez se manejó con información de sus servicios de seguridad, que evaluaron como riesgosa la marcha de los asambleístas para llegar al balneario de Fray Bentos.
El intendente de Río Negro, el departamento uruguayo donde se instaló Botnia, Omar Lafluf, se mostró más tranquilo por esta decisión. Y el canciller uruguayo Reinaldo Gargano admitió que se percibe un "agravamiento de la situación".
El único paso de frontera abierto es el de Concordia-Salto, pero ello dependerá de si los manifestantes de Entre Ríos concretan su amenaza de recurrir a esa vía para entrar al país y desde allí llegar a Fray Bentos.
Con la colaboración de Nelson Fernández, corresponsal en Uruguay, y de Jorge Riani, desde Paraná






