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Dos décadas llevó encontrar el proyecto de urbanización de la que fuera una de las villas miserias más grandes de la ciudad de Córdoba. A escasos minutos del centro, en barrio Guemes –el "Soho" cordobés–, los 11.500 metros de tierra sumarán una inversión de US$200 millones en tres torres de departamentos, un centro comercial y espacios para trabajar. Como concepto de "usos múltiples", la iniciativa es la primera en ejecutarse en el interior del país.
El grupo Proaco es el desarrollista que, en marzo, comenzará las obras en los terrenos ubicados al 1000 de la avenida Vélez Sársfield. Hace unos dos meses lograron la autorización municipal para el proyecto "Pocito" que insumirá unos siete años hasta completarse. A comienzos de año, la empresa de Lucas Salim logró cerrar la compra de las tierras a la sociedad anónima que las tenía.
Salim explicó a la nacion que gran parte de la operación ya se pagó y lo que queda se completará a medida que se vayan comercializando los espacios. La iniciativa se presentó en la ciudad de Buenos Aires para sumar inversores de diferentes puntos del país. "Buscamos nacionalizar el proyecto; es atractivo y va con la tendencia internacional de usos múltiples", afirmó.
En los terrenos se construirán 127.000 metros cubiertos; algo menos de la mitad estarán destinados a tres torres de 26 pisos (120 metros de altura), con vistas en 360 grados a la ciudad. Cada una tendrá 315 departamentos de uno y de dos dormitorios. La venta ya comenzó y el precio por metro cuadrado es de entre US$2000 y US$2500. Los edificios incluyen dos piletas, 24 salones de usos múltiples, ocho quinchos en las azoteas y una terraza verde de 5000 metros.
Unos 30.000 metros cuadrados del total están destinados al centro comercial de dos pisos, 180 locales y una terraza destinada a un patio gastronómico gourmet. El mall constituye un "basamento" que retoma la línea de la escuela Presidente Roque Sáenz Peña, que está en una de las equinas del desarrollo y es patrimonio histórico. La planta baja estará dividida en dos por una calle donde se hará una explanada de encuentros y, en la planta alta, se unirán por un puente.
El estacionamiento usará 29.000 metros cuadrados cubiertos en el que podrán ingresar hasta 750 autos; otros 12.000 metros serán para espacios de coworking en tres torres de cinco pisos cada una. En principio, el orden de ejecución, arranca con una de las torres, el centro comercial y la playa, pero Salim admitió que la velocidad de avance estará relacionada a "alianzas" que están cerrando con proveedores.
Desde la Municipalidad de Córdoba –que otorgó la autorización de construcción hace unos dos meses–sugirieron a los desarrollistas el modelo de L’Illa en Barcelona, un centro comercial y de oficinas ubicado en la avenida Diagonal. Hay algunos puntos en común, pero lo que hace distinto al proyecto cordobés son las torres en altura, que rompen el bloque.
"La idea es acompañar el nuevo estilo de vida que existe, que pretende tener todo en un solo lugar", definió Salim, quien confía en despertar el interés de los inversores. Advirtió que ya hay empresas "grandes" acompañándolos.
La historia de los terrenos que se convertirán en "Pocito" está repleta de idas y vueltas. En los ’90 la Municipalidad erradicó la villa y unos años más tarde, la Provincia hizo un concurso de ideas para urbanizar el espacio. Se presentaron unas cien iniciativas y ganó la de los arquitectos Augusto y Exequiel Novillo Saravia, con cinco grandes torres de departamentos. Nunca se pudo concretar.
En 2006, se vendió el "baldío más caro" de Córdoba. La familia Porta, dedicada a la producción de licores, fernet y acetos, pagó $11,5 millones. Seis años después dos firmas proyectaron una inversión de US$100 millones para construir unas 1000 viviendas, 1400 cocheras y un shopping. Cuestiones económicas y financieras, mancaron la idea.




