
Son cada vez más funcionales y están muy bien equipados para actividades deportivas y recreativas. La inversión en los más modernos y con todos los servicios alcanza los dos millones de dólares
1 minuto de lectura'
A la vida natural que ofrecen las urbanizaciones fuera de la ciudad hay que agregarle lo que propone la vida social, en un ámbito ideal para compartir en familia y con amigos. El punto de encuentro para dar lugar a las variadas actividades durante todo el año es, por lo general, el clubhouse. Es más, resulta el punto principal para reunirse con los residentes del emprendimiento, ya que de otro modo es complejo establecer una relación de vecindad si se tiene en cuenta la enorme cantidad de propiedades en cada country o club de campo. Por eso, el almuerzo en el restaurante, los ejercicios en el gimnasio, los chapuzones en la pileta y el relax en el solárium pueden generar el ocasional inicio de una amistad o, al menos, de un vínculo cercano entre las familias. Así, dos destacados técnicos de fútbol se encontraron en el restaurante del house del country Abril, a comienzos de 2007: Gustavo Alfaro, a cargo de Arsenal por aquel entonces y vecino del lugar, y Ricardo Lavolpe, que conducía Vélez Sarsfield y había ido a visitar a un familiar. Por supuesto que en la ocasión charlaron sobre fútbol.
Como los desarrolladores son conscientes de la importancia de estos centros, los construyen con diseños de avanzada o con aspectos campestres o más tradicionales como los de estilos inglés y normando. Se prioriza la funcionalidad, la interacción social de los propietarios y el hecho de ser parte de la personalidad e imagen del emprendimiento.
Uno de los últimos en construirse es el clubhouse de 2000 m² que pertenece al megaproyecto Resort Country Club + Luxury Hotel Sofitel La Reserva Cardales, en el km 61 de la ruta Panamericana, altura Los Cardales. Esta construcción resume todos los materiales naturales utilizados en el lugar: piedra, madera, vidrio y agua. En el corazón del country, con una torre como faro, domina la mayor vista del lago y el golf. "Brinda la mejor oferta gastronómica con el reconocido restaurante de comida italiana Italpast y, también, se disfruta el pintoresco Bar del Golf. Son especiales el shop y las casillas para que los golfistas guarden sus bolsas de palos. Además, cuenta con fitness center, pileta para adultos y niños, amplios vestuarios, kid s club y guardería para tablas, entre otros servicios", destaca Sean Duggan, gerente comercial de Frali SA, firma desarrolladora.
En Terravista, en el km 47 del Acceso Oeste, la impronta arquitectónica resuelve la integración de espacio, función y materialidad con lenguaje contemporáneo. Para eso se contrató a los estudios de Aisenson y Asociados y el de Lacroze, Miguens, Pratti, destacados diseñadores. Cuenta Esteban Edelstein Pernice, responsable de Castex Propiedades: "La construcción del clubhouse demanda un costo similar al de una casa mediana a grande, desde 300.000 dólares hasta varios millones. En este desarrollo, el clubhouse deportivo lleva una inversión de más de 1.000.000 de dólares y el house principal, con pileta cubierta y spa, 2.000.000, lo que representa alrededor del 20% el total por invertir".
En el primero se incluyen el restaurante y la confitería, el playroom, las piletas, el patio interno, la plaza de juegos, el arenero y las oficinas. El segundo contará con pileta cubierta, spa, gimnasio, restaurante y área para adolescentes, con media room e Internet. Esteban Edelstein Pernice aclara: "La gran mayoría de los clubhouses cuenta con restaurante. En cambio, no todos incluyen spa; bien armados, no hay muchos, y en un barrio cuyo lanzamiento se realizará pronto, en el Oeste, el Weston ofrece spa diferenciado".
En Fincas de San Vicente, megaemprendimiento en el km 21 de la ruta 58, en esa ciudad al sur del Gran Buenos Aires, que ya lanzó tres barrios de un total de cuatro, y cada uno con su clubhouse. El que está en funcionamiento es Chacras Urbanas I, con restaurante, microcine, dos piletas, solárium, juegos para chicos, dos canchas de tenis y una de fútbol. En el futuro se construirá Chacras Urbanas II, con canchas de tenis, fútbol, rugby, pileta de natación, vestuarios y SUM, con la particularidad de que tendrá en una segunda planta un hotel boutique, para el uso de visitas y propietarios, con 10 suites con frigobar, desayuno, servicio de mucama y la posibilidad de pensión completa en el restaurante.
Costos y estilos
El costo de la construcción de los clubhouses, según el arquitecto Guillermo Escuti, de Grandes Emprendimientos Inmobiliarios, empresa desarrolladora, "está en el orden de 1000 dólares el m2, atento a los detalles de terminación, calefacción y aire frío; además, se destacan el equipamiento y la decoración. Hay que destacar que todo el dinero invertido en un house siempre es un acierto, porque es muy valorado por los compradores".
La tendencia actual confirma las construcciones modernas con grandes espacios vidriados que permiten la integración con el exterior. Las galerías cubiertas, protegidas de los vientos y soleadas, son muy apreciadas y utilizadas. Los ambientes deben ser amplios y cómodos, con sectores que permitan una convivencia armónica entre mayores y los más jóvenes o teens. Buena parte de los clubes ha construido salones de usos múltiples en los que los adolescentes tienen bar, pueden practicar deportes bajo techo, ver TV, escuchar su música y bailar, separados de las instalaciones principales. Antonio Mohamed, actual DT de Colón, expresa: "En Abril, donde vivo, aprovechamos el salón para festejar los cumpleaños de mis hijos, que van al colegio que está dentro del country, donde concurren la mayor parte de sus amigos".
El arquitecto Escuti agrega: "Lo que más frecuentan los vecinos son las instalaciones deportivas; las áreas sociales son un complemento indispensable, y muchas veces se debe recurrir a instalaciones suplementarias, como carpas, para poder organizar eventos a los que concurren socios, familiares y amigos, como ocurrió en San Diego, donde se realizó una comida para 1000 personas".
Según los especialistas, los restaurantes son indispensables desde el comienzo del proyecto, porque se ubican lejos del centro de la ciudad y, por cuestiones de comodidad, los compradores que van, incluso en la etapa de obra, lo frecuentan. No sucede lo mismo con los spa y el resto de los amenities; por otra parte, el nivel de sofisticación de estos servicios depende del target del proyecto. Hace tres décadas ningún country tenía amenities.
Con respecto a los clubhouses específicos, se priorizan las actividades para las que están pensados. Así, el de golf debe poseer casilla para guardar las bolsas con palos, vestuarios con duchas y lockers, bar, y comodidades para los caddies.
El de tenis tiene menos requerimientos. Los más complejos son los de los adolescentes, que tienen muchas exigencias, y se deben satisfacer, para que concurran y pasen allí la noche del sábado.
El arquitecto Escuti comenta: "El country Tortugas construyó recientemente un clubhouse con una minicancha de fútbol bajo techo, salón con mesas de ping-pong y de billar, más metegol, lo que puede convertirse en pista de baile, salón de televisión con gradas, y hasta un pequeño teatro con escenario y butacas".





