
El ingeniero agrónomo Daniel Morisigue pertenece al Instituto de Floricultura de INTA, Castelar. Desde el momento de su fundación, en diciembre de 2004 cuando la embajada de Japón consideró que la mayor parte de los japoneses llegados al país después de la guerra se dedicaban al cultivo o venta de flores, decidió asistirlos para su superación. Así este instituto no dejó de crecer y perfeccionarse. Se convirtió en la única institución de esa especialidad en América del Sur, que abarca todas las áreas relacionadas con la floricultura, agrupadas en dos grandes temas: la investigación y los servicios a quienes los requieran. Esto incluye: la obtención de nuevas variedades, desarrollo de nuevas formas de producción, la transferencia al sector productivo de técnicas culturales, extensión, comercialización y la formación de recursos humanos.
El crecimiento del sector floricultor se evidencia en el aumento del número de productores de flores y plantas en maceta, que se concentra en el área metropolitana al 51%. Hoy tienen importancia las provincias de Mendoza, Formosa, Tucumán, Jujuy, Salta, Chubut, Misiones o Santa Fe, lo que determinó el desarrollo de tres congresos y ocho jornadas nacionales de Floricultura en distintos ámbitos del país. Ese crecimiento del sector, y el surgimiento de zonas productoras, con nuevos modelos de productor-empresario, ya demanda posgraduados especializados, no existentes en nuestro país.
Frente a este panorama, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Lomas de Zamora y el Instituto de Floricultura decidieron crear la Carrera de Posgrado Maestría en Floricultura. El plan de estudios comprende 13 asignaturas organizadas en cuatro módulos más un espacio de práctica o pasantía profesional. Están reunidas en Ciencias Básicas; Tecnología de la Producción; Gestión y Metodología. Está a cargo de docentes de INTA y de docentes e investigadores de todo el país, más personal destacado de universidades y centros de estudios de otros paises: Atelene Kampf y Augusto Aki, de Brasil; Claudio Pasian, de Estados Unidos; y Rolf Rober, de Alemania. El primer módulo de Ciencias Básicas incluye fundamentos de botánica vinculados con la aptitud ornamental, partes de las plantas, adaptaciones y centros de origen. El módulo dos, tecnologías de la producción y manejo de cultivos; el tres usa el término Gestión para identificar problemas fiancieros y técnico administrativos, y el cuarto sugiere métodos inherentes al área florícola para explicar en forma simple y sintética una tarea compleja. Estos nuevos especialistas pueden tener un desempeño exitoso.






