
Por Cristina L. de Bugatti Para LA NACION
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El nombre de Charles Thays está unido al paisaje de Buenos Aires y de muchos lugares del país. La extraordinaria obra realizada -de gran generosidad y entrega- tal vez pueda explicarse por su genialidad creativa, su constante y tesonero espíritu de trabajo y su gran amor a esta patria que lo acogió. Para los porteños, Thays es el Jardín Botánico. "Dentro de un terreno triangular disponible de 8 hectáreas, Thays pensó y proyectó una serie de funciones, para ese tiempo y el futuro" dice la historiadora Sonia Berjman en su libro Parques y plazas de Buenos Aires . La obra de los paisajistas franceses. Y agrega: "El complejo y detallado plano realizado, resumiendo la etapa de construcción del Jardín Botánico (1892/1898) muestra una perfecta combinación de los estilos de trazado, tal como habría sido la intención de Thays".
Justamente ese plano original es el que ingresó en el taller de conservación y restauración de obras sobre papel de la Federación Argentina de Amigos de los Museos ( Fadam) para su restauración. Se trata de un trabajo realizado por el propio Tahys que, entre 1892 y 1898, se desempeñó como director de Paseos Públicos de la ciudad. Durante ese período formó la Escuela de Arboricultura, y realizó los proyectos del Jardín Botánico y el parque Tres de febrero.
El plano del Jardín Botánico, sobre el que hoy se está interviniendo, está ejecutado sobre un soporte de papel de una sola pieza. El diseño, en grafito, tinta y acuarela, fue realizado como si se tratara de una vista aérea, donde se aprecian las áreas destinadas a las diferentes especies y las regiones geográficas. Llama la atención la calidad estética del trabajo, lo que le da la categoría de "obra pictórica".
Su gran tamaño y la técnica utilizada exigen un trabajo de conservación lento y delicado. El Jardín Botánico realizado sobre ese plano fue considerado el mejor del mundo. Citando nuevamente a Sonia Berjman, se destaca que "este objetivo fue facilitado por la topografía del terreno, ya que sobre la calle Santa Fe era plano e iba formando pequeñas barrancas hacia la Avenida Las Heras, que llegaban hasta los 6 metros de desnivel". Y agrega: "Dos reproducciones fueron elocuente muestra de su maestría profesional. El jardín romano, incluyendo las especies cultivadas por Plinio el Joven en su villa de los Montes Apeninos, y el jardín francés, que recreó una de las creaciones del gran Le Nötre".




