
El pelaje de los caballos es diferente. Esta particularidad del color o de sus características se utiliza para identificar o reconocer al animal. El pelaje consiste en la naturaleza y la calidad del pelo que cubre la epidermis de su cuerpo, extremidades, crin y cola.
Su determinación no es netamente científica. La forma de reconocer un pelaje varía según los autores que se han dedicado a estudiar este tema, y también a ciertos localismos utilizados para nombrar el color de un determinado del pelo, generando ciertas controversias en el momento de establecerlo. Cuando se identifica un caballo por el pelaje se mencionan las capas o el grado de intensidad que tiene su cuerpo, pero también se vale de las peculiaridades (color blanco u otras) que presenta en la cabeza, cuerpo, miembros, crin y cola.
Hay ciertas singularidades que tiene el pelaje: como en general se producen dos cambios o mudas de pelo al año (una en otoño y otra en primavera), la tonalidad puede modificarse con la alimentación, higiene o el cepillado. La estación del año puede fijar ciertas características como las observadas en verano (corto, brillante y de color intenso) e invierno (largo, opaco y algo descolorido). Existen otros factores considerados cruciales cuando se define un pelaje, porque se relacionan con algunas variaciones: la edad del animal (por ejemplo, la tonalidad de un tordillo), el color del cuero o piel, la presencia de parásitos externos e internos, el estado nutricional (vitaminas, minerales, etcétera) y el estado general. El pelo que cubre el manto o cuerpo puede dividirse en pelajes simples como albino, blanco, alazán, colorado, negro, bayo, gateado y lobuno. En cambio hay otros clasificados como compuestos porque se unen dos o más tonos para constituirlo, como zaino (pelos negros y marrones), tordillo (pelos negros y blancos), rosillo (pelos rojos u otros con blancos), moro (pelos oscuros con blancos), tobiano (capa blanca con manchas redondeadas), overo (capa blanca con manchas irregulares) y pintado (capa blanca con manchas pequeñas redondeadas). Las características de la cabeza, cuerpo, extremidades, crin y cola colaboran en el momento de definirlo, y son adicionales para identificarlo. Las manchas blancas en la cabeza o extremidades pueden ser de diferente forma y tamaño. La crin y cola pueden tener un color distinto al pelaje que cubre el cuerpo.





