
Desde la lejanísima China llegó a estas pampas el sauce llorón, como lo certifica su nombre botánico de Salix babylonica , y se aquerenció de tal manera que aparece en pinturas al lado de solitarios ranchos, en la pampa, en leyendas y en la letra de canciones. El género Salix comprende unas 300 especies, la mayoría originarias de las regiones templadas del hemisferio norte, y con las ramas erguidas, con excepciones como la de nuestro sauce llorón, que se corrió al hemisferio sur.
Hay diferentes testimonios de su presencia. Por ejemplo, la casa que hizo construir Juan Manuel de Rosas en Palermo, en zonas costeras bajas y anegadizas, la representan en medio de árboles: álamos y sauces llorones, plantados en la orilla de uno de los canales que había hecho trazar en los terrenos inundables del lugar. Quiere decir que el sauce ya aquí era un árbol popular.
Cuando nombramos el sauce, la imagen que se forma en la mente es la del sauce llorón, así como lo mencionan los versos inmortales, escritos en 1835, de uno de los más famosos poetas románticos, Alfred de Musset (1820-1857).
El relato de Manuel Mujica Lainez en su libro Vida de Aniceto el Gallo , o sea Hilario Ascasubi. En esta encantadora biografía hay un capítulo que cuenta cómo en un viaje a París de Ascasubi con su familia visitan la tumba de Musset en el cementerio de Père-Lachaise y ve que el pedido del poeta se había satisfecho con un sauce tan raquítico que le dio lástima. Emprende entonces la dura tarea de enviar y hacerle plantar un sauce digno, tal vez como los que conocía en las viejas estancias, tarea que se ejecutó en julio de 1864. Contemporáneos de estos hechos, pero más testimoniales, son los versos de Olegario Andrade en La vuelta al hogar que indican el hábitat que más lo favorece. La descripción lo define como un árbol de gran porte, ornamental y forestal de hasta 10 metros de altura, de tronco grueso y fuerte, a veces inclinado y de ramaje denso, con las ramitas jóvenes largas, flexibles y péndulas, que llegan casi a tocar el suelo. Las hojas ovaladas y agudas pueden llegar a 10 cm de largo. Su follaje es totalmente caduco, como se lo ve ahora. Las flores aparecen en primavera y verano en árboles separados en sexos masculino y femenino, agrupadas en cortas espigas llamadas amentos.
Se reproduce por medio de estacas.



