
Quince countries participaron el último fin de semana de la caza del zorro, que cada año atrae a nuevos participantes
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En el Highland Park Country Club se realizó la 178» edición de la Cacería del Zorro. Con una gran cantidad de jinetes y amazonas se sortearon 44 obstáculos y la carrera final de la categoría B tuvo como ganador a Facundo Muñoz, mientras que la categoría A quedó desierta por haberse adelantado a la señal de partida.
Con un toque inspirador y auténtico selló inglés, los jinetes y cazadores volvieron a relucir sus estelares vestimentas y dieron paso a esta nueva edición de la Cacería del Zorro. El Highland Park Country Club fue el escenario ideal de un evento que crece año a año, y que despierta más interés dentro del ambiente hípico.
Luego de las lluvias que habían postergado el espectáculo por tres ocasiones, el tiempo se apiadó y brindó una jornada excepcional. "Todo salió bárbaro, gracias al gran esfuerzo que hicimos. Por cariño al Círculo Argentino de Cacerías Hípicas y por la tradición que tiene Highland pudimos sobreponernos a las suspensiones anteriores y aprovechar esta época fría para realizar la cacería", comenta Ilda De Calderoni, master de la competencia y responsable del sector hípico del Highland Park.
Con el sol iluminando el césped, la música de las trompas de la Escuela de Gendarmería Martín Miguel de Güemes y el equipo de granaderos de la Fanfarria Alto Perú se dio comienzo a la cacería.
Entre vallas y vallas, los jinetes, las amazonas y los zorros desplegaron toda sus destrezas y resplandecieron sus chaquetas rojas y negras (dependiendo del club que representaban) por los 25 kilómetros, aproximadamente, que tenía el recorrido. Más allá del barro y de algunas caídas, los cazadores (alrededor de 50 participantes de clubes y countries) sortearon los complicados 44 obstáculos, que consistieron en malones, paralelas, dobles, triples y saltos, entre otros. Cabe destacar que hubo sectores que estuvieron anegados por las inundaciones anteriores, como lo fue la prueba del pasto de agua. Entre los clubes y countries representados figuran Club Alemán de Equitación, Los Lagartos, San Alfonso, Güemes, Barracas al Sur, Highland Park, San Esteban, El Rincón Soñado, La Paloma y Cabeza de Caballo. "Por momentos se complica controlar el caballo en el campo y en el malón. Una cosa es ir con el caballo sólo y otra distinta es cuando estás rodeada. Muchas veces se asustan y se niegan a saltar una valla que en otro oportunidad la pasan sin inconvenientes", comenta una de las amazonas.
Adrenalina y festejo
Como ocurre en los diferentes deportes, hay un instante donde el tiempo parece estar paralizado y la ansiedad por conocer el final recorre los cuerpos de los protagonistas y espectadores. En lo que respecta a la Cacería del Zorro, ese momento llega a la hora de realizar la carrera final. La misma consiste en que los jinetes y las amazonas deben alcanzar el zorro (esperando la orden del master) y quitarle la cola de su espalda. Aquel que lo logre se constituye en ganador de la competencia. En esta oportunidad, las categorías A y B tuvieron zorras femeninas, que fueron protagonizadas por Carla Palaviccini y Gabriela Gelonch, respectivamente.
"Te corre una adrenalina particular al ser perseguida, ya que no sabés cómo puede reaccionar el caballo. Debido al barro que había en algunos sectores, la carrera fue un poco más lenta. De todas maneras salió todo como lo esperábamos", explica Gabriela Gelonch, zorra de la categoría B. Con las pulsaciones elevadas y la ansiedad por escuchar la orden de largada, los jinetes y las amazonas esperaban dar el galope inicial. Una vez que la zorra salió de su escondite, los gritos y alientos de los espectadores se empezaron a escuchar desde los diversos sectores del campo. Con varios candidatos para alcanzar la cola, la cacería comenzó equilibrada.
Sin embargo, el desenlace fue algo inesperado, ya que Facundo Muñoz (representante de Cabeza de Caballo) sorprendió con su yegua y se adjudicó la competencia. "Fue una emoción enorme, ya que venía atrás del grupo. Tuve la suerte de que en un momento se abrieron todos y el zorro se fue para mi lado. Entonces, pensé que la carrera era mía, y por suerte no me equivoqué."
A pesar de que todos los participantes tenían reales posibilidades de quedarse con la cola, a Facundo Muñoz lo tomó un poco de sorpresa su consagración.
"En los entrenamientos previos, la yegua había andado muy bien y tenía el presentimiento que podría ser un buen día. Pero en realidad no creía que podía ganar la cacería. Salió todo a la perfección."
La categoría A tuvo una situación parecida, y por un instante consagró ganador a Marcelo Iriarte.
Sin embargo, el Master y el comisario determinaron desierta esta prueba porque los jinetes y las amazonas se adelantaron a la orden inicial para alcanzar a la zorra Carla Palaviccini.
Una vez finalizada la competencia, se desarrolló la habitual vuelta olímpica, la premiación para el ganador, la entrega de la hoja de roble, y el tradicional grito de Halal por parte de los jinetes, con sus cacos en alto.
Tras el desgaste físico de toda la mañana, un gran almuerzo compensó el esfuerzo de los cazadores. Concluido esto, se entregaron las copas y medallas a los destacados de la jornada.
Casi 50 años de historia
A pesar de la popularidad que tienen las demás actividades, la cacería de zorro es una de las primeras y más antiguas manifestaciones del deporte hípico. Como se sabe, su origen y crecimiento se remonta a los feudos de la Edad Media, donde el objetivo era entretener a los señores. En aquella época, la cacería tenía ascendencia aristocrática, hasta principios de este siglo, cuando se orientó hacia un sentido menos excluyente.
Primeros pasos
La primera incursión en la Argentina se realizó el 25 de abril de 1959, en la Escuela Militar de Equitación de Campo de Mayo. Por este motivo, el Círculo Argentino de Cacerías Hípicas (que fue fundado el 19 de febrero de 1959) estableció el 25 de abril como Día del Cazador Hípico.
Aunque la difusión no era la actual, el Highland Park ya había dado su primer paso. Principalmente porque el 6 de agosto de ese mismo año realizó la segunda edición de la cacería del zorro. "Highland está desde el comienzo de esta actividad - manifiesta Ilda De Calderoni-. Durante un largo tiempo no se realizó. Pero desde que estoy al frente del sector hípico (diez u once años), volvimos a organizarlo, y lo hago con mucho placer."
Actualmente, el Círculo Argentino de Cacerías Hípicas propone la práctica de este deporte en los siguientes lugares: Campo de Mayo, Haras la Teruca (La Plata), Bosques de Ezeiza, Haras General Lavalle, Tandil, Azul, Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar, Dique Cascallares (Merlo) y Paraná (Entre Ríos). Y también en los countries Highland Park, San Diego, La Martona, Los Lagartos y Campo Chico.
La próxima competencia se realizará los primeros días de agosto en el Club Cabeza de Caballo (Ezeiza), mientras que la última de la temporada 2007 se efectuará en Pinamar.




