
Campo Grande, desarrollado sobre 80 hectáreas, está rodeado de añosa arboleda. Cuenta con 130 casas construidas; pronto tendrá canchas de golf y de hockey
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Campo Grande acaba de inaugurar su nuevo acceso a la altura del kilómetro 45 del ramal Pilar de la ruta Panamericana, con objeto de brindar a sus residentes y visitantes mayor comodidad y seguridad.
"Sin duda, el acceso a la Panamericana, que se suma al tradicional de la ruta 25, significa un enorme cambio para Campo Grande, ya que esta nueva entrada está a pocas cuadras del Acceso Norte por una calle segura rodeada de barrios cerrados, que desemboca directamente en el country", explica Roberto Alí, responsable de la comercialización del emprendimiento.
Campo Grande se levanta sobre un predio de 80 hectáreas pobladas por una añosa arboleda, y dispone de 350 lotes de entre 800 y 2100 m2, de los cuales ya se ha vendido el 60% y hay 130 casas construidas -con más de 100 familias viviendo permanentemente- y otras 56 en ejecución.
El clubhouse principal, que tendrá 500 m2 cubiertos, está en plena etapa de ejecución y contará con un restaurante, sector privado, gimnasio y terraza, entre otros servicios.
De las 80 hectáreas del complejo, el 54% está destinado a espacios comunes, por lo que en los próximos meses se inaugurarán una cancha de golf de 9 hoyos con dos par cinco y una de hockey. A esto se suma una infraestructura deportiva completa, con cinco canchas de tenis, de fútbol y piletas de natación para grandes y chicos.
El lugar transmite y mantiene la historia del campo familiar que en 1927 fundó don Angel Ferrari y que hoy tiene a su cargo Ana María Casanova. Descendiente de una de las familias más tradicionales de Escobar, Casanova comentó que las obras comenzaron en 1984 cuando la familia Ferrari Casanova decidió transformar el enorme campo de pastoreo sembrando más de 14.000 árboles y armando la escenografía similar a un club de campo con una conjunción entre las dos cosas más valiosas: la naturaleza y el confort.
Por eso, para Ana María cada lote que se vende "es como compartir con un nuevo protagonista una parte de esta historia familiar. La gente entra al campo y se enamora del lugar; ellos sienten que éste es el sitio donde pueden desarrollar ese anhelo de vivir en un clima natural, tranquilo, donde impactan las arboledas, el arroyo, los espacios verdes y las lagunas. Y esto se refleja en la rápida decisión de compra, ya que los que se acercan no dudan en reservar".
"El promedio de venta de los terrenos está entre los US$ 50 y 80 el m2, y las expensas promedian los 350 pesos", aclara Alí, que agrega que para más información se puede ingresar en la página Web www.alibroker.com.ar .
Por último es para destacar el pintoresco restaurante La Taberna, que se armó en el antiguo casco con aljibe que hoy representa para muchos un puente entre dos siglos de una amplia familia.




