
Notre: la apuesta de Grupo Linch que busca cambiar la escala de Avenida Maipú
Con dos emprendimientos, la desarrolladora potencia la consolidación residencial del histórico corredor comercial.
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Con una trayectoria que comenzó en 1978, Grupo Linch encontró en Vicente López el lugar para una nueva generación de proyectos residenciales. Notre Alsina, recientemente finalizado, y Notre Maipú, actualmente en construcción, son los primeros pasos de una estrategia que tendrá continuidad: el grupo ya adquirió nuevos terrenos y tiene otros proyectos en carpeta. Una decisión que anticipó el cambio y que hoy encuentra continuidad en un corredor que ya cambió de escala.
Durante décadas, hablar de departamentos de alta categoría en Vicente López llevaba casi inevitablemente la mirada hacia la Avenida del Libertador. Maipú jugaba otro partido: comercial, intensamente urbano, conectado y con una enorme vida cotidiana, pero lejos de ocupar el mismo lugar en el mapa de los nuevos desarrollos residenciales. Eso, definitivamente, cambió.
En los últimos años, la avenida comenzó a incorporar edificios que buscan algo que hasta hace poco no era habitual en este corredor: combinar ubicación, arquitectura contemporánea, amenities y calidad constructiva en proyectos capaces de competir por un comprador que antes concentraba su búsqueda mucho más cerca del río.
Para Grupo Linch, esa transformación no llegó de un día para otro. Fue una apuesta. La compañía contabiliza al día de hoy 74 proyectos terminados y más de 50.000 m² construidos. Su modelo abarca el proceso completo del desarrollo, desde la elección y adquisición del terreno, diseño de sus proyectos, dirección de obra y gerenciamiento y la postventa. Después de casi cinco décadas de actividad, una de sus decisiones más visibles de los últimos años fue poner el foco en Vicente López.
“Siempre tratamos de pensar los proyectos con una mirada de largo plazo. No solamente qué funciona hoy, sino cómo creemos que va a evolucionar una zona y qué producto va a necesitar. Cuando empezamos a mirar Vicente López vimos en el corredor de Maipú una combinación muy difícil de encontrar: conectividad, servicios, cercanía con la ciudad y todavía mucho potencial de transformación”, explica Martín Lischinsky, de Grupo Linch.
Notre Alsina: un proyecto que anticipó la transformación
Ubicado en Alsina 1565, a apenas 50 metros de Av. Maipú y a metros de la General Paz, el proyecto comenzó a gestarse hace más de cinco años, cuando la transformación actual del corredor todavía no tenía la dimensión que muestra hoy.
La elección resume buena parte de la lógica que está detrás del cambio de esta zona. Hacia un lado está Buenos Aires y la conectividad inmediata con CABA. Hacia el otro, Vicente López, el Vial Costero y el Río de la Plata. Y en el medio aparece una trama consolidada de comercios, colegios, clubes, servicios y transporte que no necesita esperar a que el barrio se desarrolle: ya existe.

Notre Alsina fue diseñado como una semitorre de siete pisos residenciales, planta baja destinada a accesos y cocheras y un nivel superior de amenities. El edificio cuenta con unidades de uno, dos y tres ambientes y una propuesta que incorpora pileta en terraza, SUM con parrilla, gimnasio, terrazas privadas y cocheras.

En materia constructiva incluye aberturas con doble vidrio hermético (DVH), calefacción por losa radiante eléctrica, pisos de porcelanato, preinstalación de aire acondicionado y horno y anafe instalados.

Para Graciela Cao, gerente de Desarrollos de D’Aria Propiedades, hay una característica que explica buena parte de la respuesta comercial del proyecto: “Notre Alsina logró interpretar muy bien a un comprador que quiere vivir en Vicente López y prioriza calidad, pero que también necesita funcionalidad. No alcanza con hacer un edificio lindo. Las plantas tienen que funcionar, las terminaciones tienen que acompañar y los amenities tienen que ser espacios que realmente se usen. Cuando esas variables están bien resueltas, el mercado lo reconoce”, explica Cao.
De Notre Alsina a Notre Maipú
Pero quizás lo más relevante de Notre Alsina no sea analizarlo de manera aislada, sino entender qué ocurrió después: Grupo Linch decidió profundizar la apuesta, esta vez ya no a metros de Maipú, sino directamente sobre la avenida.
Notre Maipú, en Av. Maipú 755, representa un salto de escala. El proyecto se desarrolla como una torre de planta baja y 14 pisos, con departamentos de dos y tres ambientes y amenities en el nivel superior.
La ubicación introduce un diferencial clave. El edificio se levanta directamente sobre uno de los principales corredores de Vicente López, con conexión inmediata al Metrobus Norte, a 700 metros de Puente Saavedra y de la estación Aristóbulo del Valle y a menos de un kilómetro del Río de la Plata, garantizando conectividad ágil y vistas abiertas.

En el último nivel se proyectan piscina con solarium y SUM con parrilla. Las unidades tienen superficies de entre 45 y 105 m² y contemplan el mismo estándar constructivo de alta prestación: carpinterías con DVH, calefacción por losa radiante eléctrica, porcelanatos, preinstalación de aire acondicionado y cocheras optativas.

“Notre Maipú es la evolución natural de lo que empezamos con Alsina. El primer proyecto nos permitió confirmar que había una demanda concreta para este tipo de producto y decidimos dar un paso más, esta vez directamente sobre la avenida. Creemos que Maipú tiene por delante una transformación muy importante y queremos ser parte de ese proceso”, señala Hugo Lischinsky, de Grupo Linch.
Hay una continuidad evidente entre los dos edificios, pero también una evolución. Notre Alsina fue la entrada de la marca a esta parte de Vicente López. Notre Maipú lleva esa decisión directamente al corredor que motivó la apuesta. Y desde la comercialización ya empiezan a percibirse diferencias en la manera en que el comprador observa la zona.

“Hace algunos años había que explicar mucho más la ubicación. Hoy el comprador entiende rápidamente qué está pasando sobre Maipú. Empieza a comparar producto, calidad y valores con otros corredores de Vicente López y ahí aparece una ecuación muy interesante. Notre Maipú llega además en un momento en el que esa transformación ya empezó a hacerse visible”, agrega Cao.
Una avenida que consolida su cambio de perfil
La transformación de Avenida Maipú excede a un desarrollador, pero también se explica por la visión de empresas como Grupo Linch, que identificaron antes que otros el potencial residencial del corredor y apostaron por proyectos capaces de renovar su perfil.
Maipú comenzó a sumar desarrollos residenciales de mayor escala y calidad, impulsados por su cercanía con Núñez y Saavedra, la conexión con General Paz y una diferencia histórica de valores frente al corredor Libertador. En ese proceso, proyectos como Notre Alsina y Notre Maipú no solo acompañan el crecimiento de la zona: también contribuyen a redefinir el paisaje urbano de la zona.
En el último Summit Real Estate organizado por LA NACIÓN, Maximiliano D’Aria, director de D’Aria Propiedades, señaló a Avenida Maipú entre los corredores con mayor potencial de evolución dentro de Zona Norte: nuevos proyectos con prestaciones comparables a los de Libertador, pero con valores todavía competitivos. Entre ellos se destacan Notre Alsina y Notre Maipú.
La inmobiliaria, históricamente vinculada al mercado de Zona Norte, acompaña comercialmente a Grupo Linch en ambos proyectos. El vínculo se construyó a partir de una mirada compartida sobre el mercado y la evolución de Vicente López. “Con Hugo y Martín, de Grupo Linch, tenemos una relación que se fue consolidando con los años y que para nosotros tiene mucho valor porque el vínculo no se limita a la comercialización de un proyecto. Trabajamos en conjunto desde etapas anteriores, intercambiando miradas sobre el producto, el mercado, las necesidades de los compradores y la evolución de cada zona. Cuando desarrollador y comercializador trabajan con esa lógica, el resultado termina siendo mucho más consistente”, sostiene Maximiliano D’Aria.
Para D’Aria, la marca Notre forma parte de una transformación más amplia de los principales ejes del corredor norte: Libertador y Maipú. “Maipú siempre fue una avenida extraordinaria por su conectividad y actividad comercial, pero durante mucho tiempo el desarrollo residencial de mayor categoría miró principalmente hacia Libertador. Lo interesante es que esa frontera se está corriendo. Cuando desarrolladores con experiencia como Linch sostienen una apuesta durante varios proyectos, ya no estás viendo un caso aislado: empezás a ver una tendencia”, agrega.
Cuando Grupo Linch comenzó Notre Alsina, Maipú todavía estaba lejos de tener la cantidad y el nivel de desarrollos que muestra actualmente. Años después, con aquel primer proyecto terminado y una segunda torre avanzando directamente sobre la avenida, la apuesta adquiere otra perspectiva. “No buscamos hacer proyectos aislados. Nos interesa construir una identidad y que cada edificio sea también una evolución del anterior. Alsina fue una decisión importante para nosotros y Maipú confirma que creemos en Vicente López y en el potencial de este corredor a largo plazo”, resume Martín Lischinsky.
Con Notre Alsina entregado, Notre Maipú en pleno avance de obra y nuevas tierras ya adquiridas sobre el mismo eje, la apuesta de Grupo Linch deja de ser una incursión táctica para consolidarse como un plan de desarrollo urbano sostenido en Vicente López.
Más información: D’Aria Propiedades
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