
La calidad de sus playas y bosques, y su cercanía con la Capital hacen del balneario uno de los favoritos para la construcción de complejos con todo el confort
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Pinamar fue en una época destino favorito de la clase alta argentina para construir sus casas de veraneo bien cerca del mar y rodeadas de frondosos bosques de coníferas. Ahora, a la luz de los hechos es tiempo de inversiones en complejos multifamiliares.
El impacto visual se percibe apenas se transita la calle de acceso a la localidad.
A la altura de Bunge e Intermédanos, en proximidades de la terminal de micros, crecen más de 20 edificaciones que incluirán departamentos de uno a tres ambientes, con servicio de hotelería, dúplex y cabañas.
Sobre un tramo de 400 metros de la calle Jasón se reparte una decena de estos edificios, algunos terminados y otros en distintas etapas de la obra.
"La construcción sigue creciendo y muy fuerte en Pinamar", comentó a LA NACION la martillera Silvia Valente, titular de la inmobiliaria que lleva su apellido.
Asegura que el movimiento del mercado es muy bueno y genera grandes expectativas en relación con el futuro de la ciudad.
Otros operadores del rubro coincidieron que en Pinamar hay un valor promedio de 1100 dólares por metro construido y que esa suma crece casi hasta duplicarse en determinadas propiedades de mayor categoría, sofisticados servicios y excelente ubicación.
Sobre la franja de la costa quedan pocos espacios disponibles para estos grandes emprendimientos, pero uno de los más exclusivos de la zona norte lo tomó el complejo Villa del Mar, allí donde funciona el balneario La Frontera.
Se trata de un un condominio de máximo lujo con departamentos que cotizan de 1100 a 1600 dólares el metro cuadrado.
Tiene espacios comunes, servicios para los propietarios y salida directa a la playa.
En los próximos días se terminarán las primeras 46 unidades -todas tienen dueño- repartidas en dos módulos, en tanto se prevé un pronto inicio de la segunda etapa con otros tantos departamentos.
Gesell despierta
Más tranquilo, pero con buenas expectativas, se vive el panorama de la construcción en Villa Gesell, un destino familiar por excelencia con fuerte presencia de público joven como siempre durante las temporadas.
En los últimos tiempos el énfasis de la obra pública se enfocó en los balnearios, que están totalmente renovados con un concepto de preservación del ambiente y la imagen de postal. Ahora toda la infraestructura de playas está montada sobre pilotes, es de madera y removible.
"Gesell todavía es barato", aseguró a LA NACION el titular de la Asociación de Martilleros de Villa Gesell, Miguel Capurro.
Cuenta que el desarrollo inmobiliario más notorio se advierte en el sector norte con cabañas de renta y que la inversión en departamentos espera una nueva normativa de zonificación en la que trabaja la Comuna.
Aquí aseguran que las propiedades cotizan a razón de 700 a 800 dólares el metro cuadrado, y que el precio final dependerá de la ubicación, las comodidades y el estado del inmueble.
Las mejores inversiones de la zona se quedan por ahora en Mar de las Pampas, localidad vecina que muchos llaman la pequeña Cariló por su tamaño, entorno de mar y bosques, y construcciones majestuosas.
Allí los lotes cotizan en alza y las propiedades construidas se venden a razón de 1000 a 1200 dólares el metro cuadrado.




