
Barrancas de Iraola ha instalado un perímetro de alambre microfónico y cámaras; beneficios para nuevos compradores
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Se sabe que el Sur tiene un gran potencial y que el crecimiento continúa en los distitos sectores de esa zona. En busca de más confort y mayor seguridad, algunos emprendimientos incluyen sistemas más sofisticados para proteger a los nuevos residentes. En la intersección de la autopista Buenos Aires-La Plata y el Camino General Belgrano, en la localidad de Hudson, partido de Berazategui, se desarrolla el barrio cerrado Barrancas de Iraola, con una superficie de 14 hectáreas distribuidas en 141 lotes con dimensiones entre 600 y 900 m2, que se comercializan en 80 dólares por metro cuadrado.
Leopoldo Otamendi, responsable de venta de la compañía desarrolladora y comercializadora Otamendi Propiedades, explica: "Barrancas de Iraola seguirá apostando a brindar beneficios a sus compradores, que incluyen ahora su página Web, donde figura una propuesta de gran interés para la demanda y se extiende a aquellos propietarios que a su vez presenten a familiares, amigos o conocidos que quieran adquirir un lote en el emprendimiento. Para tentarlos, se aplica una bonificación de diez meses de expensas a los nuevos compradores. El resultado fue muy favorable, ya que gracias a esta campaña este mes comenzarán a construir diez casas".
Servicios
Entre los amenities, el emprendimiento cuenta con un clubhouse de 300 m2 totalmente equipado para reuniones familiares o con amigos, pileta de natación, gimnasio, sauna, jacuzzi y vestuarios.
Alrededor de 4000 m2 ocupan las áreas verdes del emprendimiento, además de juegos para niños, dos jaulas de golf y una cancha de fútbol cinco. "Un aspecto para destacar en este barrio es el complejo sistema de seguridad. Todo el perímetro tiene instalado alambre microfónico y cámaras de seguridad, además de un corredor por donde los guardias circulan permanentemente. Asimismo, Barrancas de Iraola forma parte de un corredor de barrios cerrados que cuentan hoy con colegios bilingües, una plaza comercial, y próximamente cines y hotel, todo en menos de 15 cuadras", agrega Otamendi. La urbanización ofrece financiación y un plan de pago a la medida de cada cliente.
Los servicios están instalados mediante redes cloacales, gas natural, luz eléctrica, agua corriente, televisión por cable y teléfono.
"El perfil de los propietarios del proyecto es de clase media alta; la mayoría, para uso permanente, que disfrutan de toda la oferta deportiva", concluye Otamendi.





