
Las Perdices apunta a un público que busca la tranquilidad rural, pero cerca de los centros urbanos
1 minuto de lectura'
En pleno corazón de la localidad de Virrey del Pino, en el kilómetro 47,500 de la ruta 3, a muy poca distancia de Cañuelas, Vicente Casares y Tristán Suárez, y a pasos de las famosas estancias El Ombú y La Recoleta, se encuentra el club de campo Las Perdices.
Se trata de un emprendimiento de 49 hectáreas, que tiene la peculiaridad de ser la única urbanización de este tipo en el partido de La Matanza, y en el que se puede disfrutar del aire rural que caracteriza esta típica zona de la provincia de Buenos Aires.
En el terreno, que tiene el frente sobre la ruta 3 y el fondo sobre un tramo del río Matanza, se estableció una división en parcelas de entre 900 y 1800 metros cuadrados, con valores que oscilan entre 21.500, para los lotes más pequeños, y 29.000 dólares (se ofrecen planes de financiación hasta 24 cuotas).
"Si bien el emprendimiento fue lanzado en 2000, por diversos motivos la venta se paró, y sólo a fines de 2004, con las instalaciones totalmente terminadas y funcionando, decidimos recomenzar la comercialización, y finalmente lo relanzamos en diciembre último. Ahora estamos en pleno proceso de venta de la tercera etapa", comenta Mary Rossi, de la firma Lorenzo Ezcurra Medrano, que tiene a su cargo la comercialización del desarrollo.
Rossi agrega: "Las Perdices está dirigido a un público de clase media a media alta que busca mudarse a un entorno de gran tranquilidad, casi rural, pero a muy poca distancia de los centros urbanos. Es más, entre los últimos que compraron se está dando una tendencia muy auspiciosa, muchos adquieren lotes para construir la vivienda permanente".
Entre los servicios que ofrece este club de campo figuran cancha de golf de 9 hoyos; ocho canchas de tenis; una de paleta; varias de fútbol 11, 7 y 5; dos piletas de natación para adultos y chicos con snack bar; club- house con restaurante; salones de juegos con mesas de pool; casa del golf con salones, sanitarios y depósitos de palos; gimnasio, vestuarios, calles pavimentadas y consolidadas, cerramiento perimetral y seguridad las 24 horas, más iluminación domiciliaria y pública en las calles.
Además, los desarrolladores hacen hincapié en la forestación del lugar, que, según comentan, "llevó un trabajo de más de 20 años la implantación de las más finas y variadas especies", con lo cual pudieron conformar "un maravilloso e inigualable parque en toda la superficie.
Con 10 casas terminadas, varias en construcción y el 60 por ciento de los lotes vendidos, aseguran que "se puede escriturar de manera inmediata, ya que todos los papeles están en orden, tanto en el nivel municipal como en el provincial".
Rossi agrega: "Con el proyecto, apuntamos a que quienes quieran radicarse aquí puedan disfrutar de un entorno único y logren componer una comunidad familiar y progresista; una nueva población con deseos de ser parte del verdadero privilegio que será vivir y gozar de este club de campo".




