En días fríos y, especialmente durante el mes de mayo, para celebrar la revolución de 1810, no hay nada más reconfortante que beber una taza de chocolate caliente, espeso y rico. Es un placer para grandes y chicos, porque, a quién no le gusta el chocolate, después de todo. No hace falta estar en la nieve para merecer un humeante tazón de chocolate caliente. En Buenos Aires, es una tradición , en tantos cafés notables, desde La Giralda al Café Tortoni, donde el chocolate caliente se sirve con una porción de dulces, crocantes y azucarados churros. Pero el chocolate con churros en esta época de estar adentro, se puede hacer todo casero. En esta receta vas a aprender a hacer las dos preparaciones desde el momento cero. El chocolate caliente y los churros. Un combo insuperable, para hacer con paciencia y mucho amor y, de paso, perfumar la cocina con los olores más reconfortantes contra el frío invernal.
En una cacerola, poner el agua junto con la manteca y cuando rompa el hervor agregar de golpe el harina.
Revolver rápidamente con cuchara de madera y continuar cocinando a fuego lento sin dejar de revolver por un par de minutos más.
Fuera del fuego, añadir los huevos de a uno, mezclando bien luego de cada incorporación.
Cuando la masa quede lisa, colocarla en una manga de boquilla grande y rizada; hacer los churros sobre el aceite caliente, de 15 cm de largo; y dejarlos hasta que queden dorados por todos sus lados.
Retirar con espumadera; pasarlos por azúcar y servir enseguida.
Para el chocolate, poner al fuego la leche con las barritas y el azúcar; dejar calentar revolviendo de vez en cuando con cuchara de madera; y cuando esté tibia agregar la fécula de maíz diluida en un poco de leche fría.
Dejar sobre el fuego revolviendo continuamente hasta que rompa el hervor, y servir caliente.
El chocolate con churros hecho en casa tiene la ventaja de que cada uno puede regular la intensidad de la bebida como quiera. Para un sabor más suave solo hay que agregar más leche y menos chocolate, y a la inversa para una taza de chocolate más oscura y de gusto intenso.