
Esta variedad de pizza también la vi en Roma, aunque no descarto que acá haya alguien que la prepare parecida. Yo la comí un mediodía y me resultó riquísima, por eso decidí compartirla. La preparación es simplísima y simplísima se las voy a pasar:
Extender en una tarteta aceitada la masa de la pizza, tratando de que quede lo más fina posible, pintarla con un poco de salsa de tomates y meterla al horno moderado para precocinarla por unos 15/20 minutos.
Sacarla del horno y cubrirla con una buena "mozzarella" de búfala y volverla al horno por unos 10 minutos más (que se derrita el queso pero no se dore).
Sacarla y esparcir encima aceitunas negras cortadas por la mitad, madio tomate cortado en concasé, hojas de rúcula fresca y queso parmesano en láminas.
Antes de servir, rociar con un poco de pimienta y un chorrito de aceite de oliva.








