De viena, de leche, panecillos, pebetes, como te guste llamarlo. El pan de leche que no es exactamente lo mismo que el pan lactal de molde aunque ambos llevan leche, por supuesto, es una cosa llena de amor. Es tersura, es suavidad, es mullido es fluffy, espumoso y amable a la boca y al corazón. Qué rico es el pan de leche. Es similar al brioche francés pero no tan glamoroso, es más de pueblo, el pancito ese rico que te tienta en la panadería y que tus niños manotean desesperados de amor. Este pan es lo que necesitás para preparar meriendas o desayunos. En esta receta de pan casero de leche, fácil de hacer vas a encontrar todas las respuestas a tus necesidades alimenticias. Son bárbaros para hacer sanguchitos, rellenarlos con crema pastelera o dulce de leche y lo mejor de lo mejor para untar con manteca y mermelada. Aca va el paso a paso para que te salgan perfectos.
Puse en la panificadora la leche, el azúcar, la manteca derretida y la sal.
Luego agregué las harinas, hice un hueco y puse la levadura seca.
Programa 1 de la máquina, o simplemente ir al programa para hacer masa, esperar los dos levados, luego sacar, acomodar en un molde y llevar a horno de 180 grados por 25 minutos.
En caliente, apenas lo saqué, lo pincelé con manteca para que la corteza quedara tierna.
Luego, a preparar la miel y el queso blanco
Si los vas a guardar en el freezer hacelo cuando todavía están tibios así al descongelar están tiernos y blanditos.
Bañados con chocolate, caramelo o azúclar glacé se convierten en unas exquisitas facturas para el mate.