Poner en una fuente o bol grande la harina y el azúcar.
Colocar encima los pedacitos de manteca y hacer una arena con las manos.
Cuando ya todas las texturas están homogeneizadas, comenzar a echar la leche de a cucharadas y empezar a unir con las manos. No amasar, unir.
Cuando ya la unimos en una masa tierna, cortanos pedazos con una espátula de goma o plástico, y armamos los scones con la mano y los acomodamos en una bandeja para horno.
Nosotros los metimos en el horno de la cocina de leña (ver foto), que es bastante caliente, y los dejamos unos 20 minutos.